Un informe científico muestra que cerrar las escuelas sí baja mucho más los contagios de Covid 19

Foto: Mauricio Centurión.

Un equipo de 16 científicas y científicos de las universidades nacionales y del Conicet analizó qué pasa con los contagios cuando hay presencialidad escolar y cunado no. También reportaron la bibliografía especializada que muestra por qué cerrar las escuelas es esencial para combatir la pandemia.

¿Queremos que las infancias vayan a la escuela? Sí. ¿Queremos que a la vuelta le contagien una enfermedad mortal al abuelito? No. Frente a la insistencia negacionista en abrir las escuelas a toda costa en pleno pico de la pandemia –incluso con el invierno atravesando la ventilación cruzada, si la hay–, un equipo de 16 científicas y científicos elaboró un reporte con un resultado taxativo: «En un contexto de alta cantidad de casos, la suspensión temporal de la educación presencial en el Conurbano a partir del DNU presidencial disminuyó la circulación viral comunitaria y produjo una disminución más veloz y pronunciada de la cantidad de casos confirmados en el Conurbano en comparación con CABA y el resto de la Provincia de Buenos Aires, donde se mantuvieron las clases  presenciales».

«La disminución de casos entre el 22/04 y el 27/04 es del 22.0% en Conurbano, 13.2% en CABA y 11.4% en Interior PBA». Esa diferencia es crucial. El 19 de abril comienzan las clases virtuales en el Conurbano, mientras que se mantienen las presenciales en CBA y el interior de Buenos Aires. El descenso de casos es mucho mayor donde se cierran las escuelas. En números contantes y sonantes, si el Conurbano no hubiera cerrado las escuelas hubiera significado «unos 2500 casos confirmados más a lo largo de esos cinco días, con su consiguiente impacto en el uso de unidades de terapia intensiva y el número de fallecimientos un par de semanas después».

El reporte lleva las firmas como coordinadores de Rodrigo Castro (Instituto de Ciencias de la Computación, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, UBA y CONICET) y Guillermo Durán (Instituto de Cálculo, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, UBA y CONICET). Sus autores son Jorge Aliaga (UNAHUR, CONICET), Leonardo Boechi (UBA, CONICET), Roberto Etchenique (UBA, CONICET), Daniel Feierstein (UNTREF, CONICET), Diego Garbervetsky (UBA, CONICET), Mario Lozano (UNQ, CONICET), Rodrigo Maidana (UNLP), Sol Minoldo (UNC, CONICET), Santiago Olszevicki (UBA), Mario Pecheny (UBA, CONICET), Ezequiel Pecker (UBA, CONICET), Rodrigo Quiroga (UNC, CONICET), Soledad Retamar (UTN). El compilador es Axel Quimey Molina (UNLaM). Ninguno es economista libertario.

No sólo bajan los casos en general si se cierran las escuelas. En particular, se cuida a niñas y niños. «En el grupo etario de 5 a 11 años se observa una disminución significativa de los confirmados en el Conurbano, en comparación a un aumento en las regiones con clases presenciales (aunque la presencialidad fue muy inferior al 100% en CABA y en Interior PBA producto de la decisión de muchos padres de no llevar a sus hijos a la escuela)».

«Tomando en cuenta todas las líneas de evidencia presentadas, la virtualidad no sólo parece haber reducido notablemente los contagios en la franja etaria 5-11, sino que  también redujo los casos en la población general, evidenciado por una pendiente negativa mayor, observada a partir del 22/04 en el Conurbano. Este efecto es aún más notable cuando se tiene en cuenta que la presencialidad en CABA y en el resto de la Provincia de Buenos Aires (Interior PBA) fue muy reducida durante la semana del 19/04 al 23/04. Asimismo, es necesario aclarar que es esperable que dicha disminución de la circulación viral en el Conurbano tienda a desaparecer con el tiempo, dada la constante circulación de personas (y generación de contactos) entre el Conurbano y CABA. La mezcla de dos poblaciones con incidencias diferentes siempre tiende a la homogeneización de las mismas», explican en el informe, apuntando al daño sanitario que produce la presencialidad en la CABA.

El informe también reporta que en el mundo se cerraron las escuelas en situaciones epidemiológicas graves, la mayor de la veces menos graves que la nuestra en lo que refiere a cantidad de casos por millón de habitantes. Así, en el año escolar 2021 (que se inicia globalmente en septiembre de 2020, se cerró la escuela en todos los niveles, en diferentes períodos de tiempo, en Israel, Polonia, Austria, Alemania, Grecia, Irlanda, Inglaterra, Dinamarca, Portugal, Bélgica y Francia. También hubo cierres totales, exceptuando zonas rurales o bien sólo en las jurisdicciones con una situación epidemiológica más grave, en Italia, Bélgica, Canadá y Estados Unidos.

El trabajo también enumera los estudios científicos publicados en revistas especializadas, como The Lancet, Science, Nature y el British Medical Journal, que apuntan al mismo sentido: la presencialidad incrementa los contagios, cerrar las escuelas los baja. También se refieren los estudios estadísticos del Center for Disease Control (CDC) de Estados Unidos, referencia mundial en estadística sanitaria.

El reporte:

Informe sobre el Impacto de la presencialidad escolar en los casos confirmados de COVID-19 (1)

 

 

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