Jubilados sin comida ni remedios, el camino para el superávit fiscal

El ministro de Economía, Luis Caputo, celebra que el gobierno haya alcanzando el superávit fiscal en el primer bimestre de 2024. ¿Cuál es el costo? Una caída vertical en los haberes jubilatorios y la parálisis total de la obra pública.

Al gobierno le gustan las comparaciones entre la economía nacional y la economía doméstica. Concediendo esa impertinencia, se puede decir que el superávit fiscal de estos dos meses equivale a festejar que en el hogar, pese a que hubo una caída fuerte en los ingresos porque mamá es docente universitaria, se pudo ahorrar plata dejando sin comida y remedios a la abuela durante una semana. Además se tapó la cámara séptica, el living está sumergido en caca hace 60 días, no hay perspectivas de llamar al plomero y la heladera se apaga todas las noches porque a quién molesta tomar leche agria.

El superávit fiscal se explica simplemente porque el gobierno no está cumpliendo con sus obligaciones y tareas mínimas, como aumentar las jubilaciones o mantener la infraestructura nacional (ni siquiera digamos hacer obras públicas nuevas). Es tan fuerte el recorte del gasto primario que el gobierno alcanza a ahorrar plata incluso con una caída de la recaudación impositiva, en el marco de la recesión.

Cayeron los ingresos en forma real y la gente está pagando muchos menos impuestos. Al mismo tiempo, el recorte de gasto fue salvaje y, con ello, se logró el ahorro. Es el propio ministro de Economía, Luis Caputo, quien pinta esta situación. 

Según reporta el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) en base a datos oficiales, "Todo el cambio del resultado fiscal fue explicado por una reducción real del gasto": el ajuste fue del 36,4% interanual en febrero. En el bimestre, el ajuste fue del 38%, "la segunda mayor variación interanual real de los últimos 30 años".

Semejante recorte permitió que el gobierno pudiera ahorrar, incluso con un caída de los ingresos totales, tuvieron una variación interanual real negativa de -6,3% en febrero y -2,5% en el bimestre. Esto se debe a la caída de su mayor componente, el pago de impuesto, que decreció -5,7% en febrero -2,2% en el bimestre.

¿Quiénes pagan este ajuste? Del aporte al monto total ahorrado en el bimestre de $5,5 billones, los que más pusieron (es decir, dejaron de recibir) fueron:

jubilaciones y pensiones contributivas (-$1.873.000 millones). Esta es la abuela sin comida y sin remedios

obra pública, o inversión real directa (-$748.000 millones). Esta es la cloaca que se te explotó y te llenó de caca el living

subsidios a la energía o tarifazos (-$632.000 millones). En la metáfora hogareña, esto es apagar la heladera hasta que la leche se te hace ricota

salarios casi congelados con o licuación del poder adquisitivo (-$385.000 millones). Esto es un docente universitario en la casa

"Entre los cuatro aportaron casi $3.641.000 millones a moneda de febrero 2024, es decir, el 66% del total ahorrado", sentencia el IARAF. En términos porcentuales, todos los componentes del gasto público cayeron. Hay rubros que prácticamente fueron abandonados por el gobierno:

transferencias de capital a provincias (-98,4%)

subsidios a otras funciones (-83,3%)

inversión real directa (-82,2%)

transferencias corrientes a provincias (-76,7%)

subsidios a la energía (-61,6%)

 

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