El planteo de Macron expone la preocupación por una generación atravesada por la hiperconectividad y la pérdida de hábitos de lectura.
El presidente de Francia Emmanuel Macron propuso que los estudiantes de secundaria dediquen al menos un día al mes a desconectarse de las pantallas para fomentar la lectura y otras actividades fuera del entorno digital.
La iniciativa fue planteada durante un encuentro con jóvenes en la Ciudad Internacional de la Lengua Francesa, donde el mandatario expresó su preocupación por el impacto de la tecnología en la atención y el desarrollo de las nuevas generaciones.
“Los hemos dejado en esta jungla y les ha robado la atención”, afirmó Macron ante estudiantes, al advertir sobre los efectos del uso intensivo de dispositivos y redes sociales.
En ese marco, propuso instaurar una jornada mensual sin conexión, con el objetivo de que los jóvenes puedan reconectar con la lectura, el deporte y otras actividades culturales. La medida se inscribe en una estrategia más amplia para regular el uso de tecnología en menores.
Un debate que crece en Europa lectura
La propuesta se suma a otras iniciativas impulsadas por el gobierno francés para limitar el acceso de niños y adolescentes a las redes sociales. Entre ellas, se plantea la posibilidad de prohibir su uso en menores de 15 años.
Además, Macron ya había encargado informes a especialistas que recomiendan restringir el uso de pantallas en edades tempranas, en línea con una preocupación creciente en Europa por los efectos de la hiperconectividad.
En ese sentido, el presidente sostuvo que es necesario “bajar el ritmo” y acompañar a los jóvenes en su desarrollo como ciudadanos, promoviendo hábitos más saludables en relación con la tecnología.
La propuesta generó debate en el ámbito educativo y político, en un contexto donde distintos países analizan medidas para regular el uso de dispositivos digitales en la infancia y la adolescencia.








