El gobierno de Milei sigue incumpliendo la Ley de Financiamiento. La docencia universitaria resolvió realizar una medida de fuerza del 16 al 20 de junio y advirtió: "El segundo cuatrimestre está en riesgo".
El plenario de secretarías generales de Conadu Histórica, la federación gremial que reúne a la docencia universitaria de todo el país, resolvió ayer sostener el plan de acción gremial y convocar a un paro del 16 al 20 de junio, con acciones de visibilización en coordinación con el Frente Universitario.
"El desarrollo del conflicto nos lleva a afirmar que está en riesgo el segundo cuatrimeste con todo lo que ello implica", advirtieron desde Conadu Histórica, señalando que el debate en el plenario giró en torno a la situación política, gremial y de la universidad pública, el salario, el presupuesto y las condiciones de trabajo.
"El gobierno nacional continúa negándose a convocar la paritaria docente universitaria y preuniversitaria, profundizando una política de ajuste que deteriora los salarios, vacía las universidades y pone en riesgo el derecho social a la educación superior", denunció Conadu Histórica. "Frente a las operaciones mediáticas que intentan instalar supuestas negociaciones o acuerdos salariales, reafirmamos que no existe convocatoria oficial ni propuesta formal alguna y que cualquier salida al conflicto exige la apertura inmediata de la negociación paritaria con el fin de dar cumplimiento a la Ley de Financiamiento Universitario".
En relación a este último punto, la federación "rechazó categóricamente cualquier intento de condicionar una eventual negociación al abandono de las acciones judiciales impulsadas en defensa de la Ley de Financiamiento Universitario": "La ley no se negocia: la ley se cumple". Además, adelantó que se realizará un Congreso Extraordinario antes de finalizar junio para definir colectivamente la continuidad del plan de lucha de cara al segundo cuatrimestre
Finalmente, Conadu Histórica destacó "la multitudinaria movilización del 3J (Ni una menos)", que "nuevamente nos encontró en las calles con un potencia extraordinaria para gritar lo que es inadmisible: la responsabilidad del Estado, por la acción del gobierno de turno y de la justicia retrógrada, en los femicidios más atroces".
"La defensa de la universidad pública requiere más organización, más unidad y más lucha", concluyeron desde la federación: "Frente a un gobierno que pretende disciplinar a la docencia y desmantelar el sistema universitario, redoblamos nuestro compromiso con una universidad pública, gratuita, científica, inclusiva, con ingreso irrestricto y al servicio de las mayorías populares".










