El corredor navegable de los ríos Paraná y Paraguay quedó en manos de la multinacional belga Jan De Nul y su socia argentina Servimagnus, que operarán por 25 años y se llevarán 628 millones de dólares anuales. Es la mayor privatización en la era Milei.
El Gobierno completó el proceso de privatización de la Hidrovía y adjudicó la concesión a la multinacional belga Jan De Nul y su socia argentina Servimagnus, en la que se trata de la mayor privatización en la era Milei. La empresa operará por 25 años el corredor navegable de los ríos Paraná y Paraguay, que concentra un 80% de las exportaciones argentinas.
Jan de Nul y Servimagnus se adjudicaron la concesión en un proceso de licitación en el que también participó la belga Dredging, Environmental & Marine Engineering (DEME). La medida fue oficializada ayer con la Resolución 36/2026, que aseguró que la firma del contrato "servirá como punto de inicio para una nueva y moderna Vía Navegable, con obras de profundización y la incorporación de tecnología para la seguridad de la navegación y el combate del narcotráfico”.
“Recibimos esta ratificación con satisfacción, pero sobre todo con una profunda responsabilidad", sostuvo Wim Bosteels, apoderado de Jan De Nul: "Somos plenamente conscientes de la importancia que tiene la Vía Navegable Troncal para la competitividad de la Argentina y para el desarrollo de sus cadenas productivas”. Por su parte, Marcos De Vincenzi, gerente general de Servimagnus, aseguró que su propósito "es brindar a los usuarios y al Estado las garantías operativas necesarias para contar con una vía navegable moderna, transparente y competitiva a nivel global”.
Por la hidrovía circulan mercancías de Argentina, Brasil, Bolivia, Uruguay y Paraguay. Se estima que el nuevo operador obtendrá una facturación anual promedio de 626 millones de dólares, con lo cual al término de la concesión la ganancia ascendería a 15 mil millones de dólares.
La privatización fue posible gracias a la previa disolución de la Administración General de Puertos, la sociedad estatal que administraba la Hidrovía, y que fue reemplazada por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, bajo la órbita del Ministerio de Economía.
El Gobierno disolvió un organismo clave para el manejo de la Hidrovía
El detalle
La concesión contempla la operación, el cobro de peaje, el mantenimiento, la señalización y las tareas de dragado de la hidrovía desde el kilómetro 1238 del río Paraná, en su confluencia con el Paraguay, hasta las aguas profundas del Río de la Plata. Además, compromete trabajos de inversión en tecnología para lograr una mayor velocidad de navegación y modernizar y ampliar el corredor. El contrato establece una ganancia mínima del 6% sobre los peajes cobrados y prevé un esquema de control permanente sobre las inversiones y la calidad del servicio.
Este es el segundo proceso de licitación para la concesión de la Hidrovía llevado adelante por el gobierno de Milei, después de que el primero fuera declarado nulo en febrero de 2025 ante la presentación de una sola oferta, la de DEME. En esta ocasión se rebajaron los plazos de concesión, que eran de 30 años con posibilidad de prórroga de otros 30 y pasaron a ser de 25 años con solo 5 más, y se redujeron los precios de referencia de 4,5 a 3,8 dólares por tonelada de registro neto.
El proceso recibió el aval de los gobiernos provinciales de Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones, junto con el de actores privados como la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina, el Centro Exportador de Cereales, la Unión Industrial Argentina, la Bolsa de Comercio de Rosario, la Cámara de Puertos Privados Comerciales y la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas.









