Hugo Cachorro Godoy estuvo este viernes en el plenario de la CTA Autónoma en Santa Fe. Godoy es el Secretario General a nivel Nacional y uno de los fundadores de la CTA, en 1991. “La síntesis de una nueva herramienta no puede volver a ser un liderazgo único, necesariamente habrá que construir una forma colectiva”.
Hugo es Cachorro y Cachorro es Godoy. También el militante de la Juventud Peronista y Montoneros, sobreviviente de la dictadura cívico militar, protagonista junto a Germán Abdala y Víctor De Gennaro del “Grito de Burzaco” que daría origen a la CTA, hoy partida en dos. “Pese a los errores de los dirigentes la CTA tiene más de 30 años, a Germán le gustaría eso”, nos dice durante un mano a mano con Pausa en el que también aseguró que “nadie puede hegemonizar el frente que derrote a Milei, ni el peronismo”.
–Viniste a presentar los y las candidatas para renovar las conducciones nacionales y provinciales de la CTA Autónoma, estás recorriendo el país con el mismo cometido, ¿cuál es tu expectativa sobre éste proceso?
–Las elecciones venideras en la CTA son la reafirmación democrática de que las conducciones en una central de trabajadores, una central de nuevo tipo, deben ser elegidas por el voto directo y secreto de sus afiliados y afiliadas. Pero estas elecciones son en un contexto muy difícil para la clase trabajadora y el pueblo argentino en general; y por lo tanto la tarea primordial de la campaña electoral de nuestra central es organizar el plan de lucha.
También hay que decir que reafirmamos en éste acto electoral la intención de llegar a una unidad con la CTA de los Trabajadores, nosotros estamos encauzando a nivel nacional debates provinciales entre dirigentes y militantes, tratando de incluir a las dos CTA. Las elecciones nuestras, que son el 20 de agosto, como las de la otra CTA, que son el 28 de octubre, tienen como bandera fundamental el plan de luchar para enfrentar y derrotar a Milei y la reafirmación de la tarea de construir la unidad de esta Central.
No hay mejor campaña electoral que el propio plan de lucha, eso estamos discutiendo y organizando, con nuevas medidas de acción directa en los próximos días con la reivindicación de los sectores endeudados de nuestra sociedad, con la convocatoria urgente del Consejo del Salario para incrementar el Mínimo, Vital y Móvil, que hoy es la mitad de una canasta de subsistencia. También estamos dialogando y acercando posiciones con la CGT, hay que derrotar a Milei, ese es el compromiso que hemos asumido todos.
–¿El proyecto sería reunificar como era antes del 2014 o encontrar otra forma de organización y articulación política y gremial?
–Nuestro objetivo inicial era llegar a este año con las centrales unificadas, con una única elección y no dos como las que estamos por celebrar. Se terminaban los mandatos de quienes motorizamos la reunificación y era oportuno resolver la unidad orgánica en 2026. No llegamos porque el proceso de debate es importante y no está completo, tenemos que involucrar a toda la militancia del país y sólo hemos podido realizar plenarios en cinco provincias; también las urgencias, las acciones de resistencia contra Milei. Por eso le vamos a pasar la posta a las nuevas conducciones electas. A nivel nacional voy a continuar como Secretario General por propuesta de mis compañeros y en la CTA de los Trabajadores será Roberto Baradel, que va a continuar la misma línea y con quien vamos a reencontrar, porque fuimos Secretarios General y Adjunto de la CTA en la Provincia de Buenos Aires.
Esperamos que este proceso de lucha contra Milei nos permita derrotarlo, en el sentido de aportar desde los trabajadores a la construcción de nuevos liderazgos, que llenen el vacío de conducción que tiene el campo popular. La mejor manera de validar esos liderazgos es a partir de la lucha, deben ser los que luchen los que conduzcan un nuevo proceso.
–¿Te imaginás cuadros gremiales de la CTA, hay muchos que ya han tenido experiencia en la gestión estatal, poblando las listas de un frente político con chances de derrotar a Milei? ¿O estás pensando en otra modalidad de inserción?
–Lo primero es que esos nuevos liderazgos tienen que ser los compañeros más formados y los que pusieron el cuerpo sin especulaciones políticas ni gremiales en estos años oscuros. Hay que evitar la reducción a la dinámica de la rosca de los partidos políticos, necesitamos construir una propuesta frentista alternativa que aliente la participación popular, siempre, no en momentos excepcionales. La razón por la cual Milei llega al gobierno es por el hastío y la desesperanza en esas dinámicas poco transparentes, que arruinan el sistema de representación política. Y por otro lado, los cambios estructurales que está motorizando Milei, que está tratando de tornarlos irreversibles, eso va a maniatar al futuro gobierno y para recuperar lo perdido vamos a necesitar un pueblo movilizado y líderes que le rindan cuentas permanentemente, líderes políticos que no tienen que ejercer funciones en la estructura administrativa del estado, para eso habrá otros compañeros y compañeras. Yo mencionaba en el plenario que realizamos acá en Santa Fe, al presentar las candidaturas, que la semana pasada se produjeron tres grandes movilizaciones, la de los docentes de los tres niveles, la movilización multisectorial contra el proyecto de Ley de la Inviolabilidad de la Propiedad Privada (que el pueblo renombró como de extranjerización de la tierra) y finalmente la del jueves pasado por tierra, techo y trabajo. Fueron movidas nacionales que, sumadas a la gran marcha conmemorando el asesinato del obispo Angelelli, marcan un quiebre importante tanto para este gobierno fascista y antipopular como para la discusión de quiénes deberían liderar el proceso de emancipación que tiene que abrirse en 2027.
–¿Cómo piensan mantener algo que mencionaba la candidata y representante de Adul, Claudia Baigorria, esa autonomía de las orgas o frentes políticos que ya se están ordenando para la pelea electoral? Ya hubo centrales y sindicatos que se manifestaron a favor de Kiciloff, Cristina e incluso Myriam Bregman, quienes además están exigiendo definiciones políticas.
–Probablemente haya más alternativas, sin descalificar a nadie debo decir que hoy hay una fragmentación del campo popular que no está resuelta, Milei cabalga sobre eso igual que en 2023. Recomponer un frente multisectorial es asumir que no hay ningún partido que pueda hegemonizar de manera absoluta.
–¿Ni el peronismo?
–Ni el peronismo, gobernaban 20 provincias y hoy solamente 4, en Santa Fe está dividido, es una realidad que invita a tener gestos de autocrítica y humildad, asumir que nadie puede reclamar la representación política mayoritaria de la sociedad. Y el frente que resulte de cualquier acuerdo debería representar partidos y movimientos sociales, además de un programa que nos evite el fracaso de 2019, cuando echamos a Macri en las calles pero con un frente que creyó que podían resumir ese proceso en tres dirigentes, Cristina, Alberto Fernández y Massa, un fracaso con grandes responsabilidades.
–¿Creés que hubo una autocrítica honesta y suficiente de alguno de estos tres actores? Dos por lo menos esperan liderar el año que viene.
–No, no la hicieron y siento que todo fue convertir en un chivo expiatorio a Alberto Fernández, que tuvo la máxima responsabilidad y promovió que en el Congreso se haya aprobado el acuerdo con el FMI que convirtió una estafa en nueva deuda, dejando morir la investigación de la modalidad con la que se tomó y el destino, que él mismo impulsó antes. Pero la síntesis de una nueva herramienta no puede volver a ser un liderazgo único, necesariamente habrá que construir una forma colectiva, que alguien conduzca pero como el resultado final de una voluntad colectiva, no al revés. Ahí las organizaciones populares tenemos un lugar, por eso a mí no me preocupa elegir el candidato –que debería surgir de unas PASO– sino impulsar y darle forma al proceso de lucha, a través de la construcción de una central fuerte, unificada y de nuevo tipo. ¡Ah! Y hay que llevarlo a un juicio político, antes inclusive, para cuestionar toda su política, porque eso también prepara el terreno de la derrota electoral del año que viene. ¿Qué estamos esperando para derogar el Decreto 70/23? Hay que evitar que esa herramienta tenga continuidad jurídica, como hicimos antes con la obediencia debida y el punto final. Tenemos que desarmar la estructura jurídica de estos años oscuros para el pueblo argentino.

Cachorro Godoy, pasado y presente
–Vos tenés una trayectoria militante muy importante, con orígenes en el peronismo revolucionario de los 70, fuiste preso político de la dictadura, enfrentaste la debacle radical y al menemismo, al macrismo… ¿Cómo ubicás este experimento libertario en esa línea de complicaciones y tragedias? ¿El peor desde la vuelta de la democracia o parece mucho?
–Desde el 83 hasta hoy sin dudas. Lo peor fue sin dudas la dictadura cívico militar, ejecutó un genocidio y una derrota cultural del campo popular que no solucionó la vuelta de la democracia, siempre fuimos una democracia restringida, manteniendo la matriz legal y económica de la dictadura. Eso nos trajo a Milei, que es la culminación de todo eso, sin dictadura no había Milei, sin ese techo que nos pusieron no estaríamos acá. El menemismo y el gobierno libertario son gobiernos que validan y tratan de llevar más lejos los cambios que instaló la dictadura en democracia, hacen la tarea pendiente de la dictadura. Y ponerles cerrojos estructurales para que ningún gobierno popular puede levantarse y revertir este proceso.
–Te voy a hacer una pregunta que también le hice a Marcela Bordenave, con el riesgo que tiene ponerse en exégeta de Germán Abdala, uno de los más preclaros y activos militantes del campo gremial y político. Vos militaste muchos años con él, ¿qué crees que diría Germán si viese el estado actual del espectro político opositor a Milei, al peronismo y las divisiones en la central obrera que impulsó con su último aliento?
–Me cuesta porque no puedo decir yo lo que haría Germán si estuviera aquí, sería un problema. Pero digamos lo que hizo, porque fue parte de una experiencia de organización de un sindicato como ATE, que a la salida de la dictadura fue la única conducción nacional que eligió nuevas autoridades de la democracia, que no sostuvo las intervenciones de la dictadura. Instauró una experiencia sindical novedosa junto a Víctor De Gennaro. ATE sólo representaba a los trabajadores del Estado nacional y lo transformó en un sindicato con presencia en todos los lugares, pasando de 40 mil afiliados a 350 mil en la actualidad, esa fue la visión de Germán, con un nuevo criterio de organización territorial del trabajo estatal. La patria está en cada metro cuadrado del territorio nacional, no en los organismos del Estado nacional, ni en la Casa Rosada. El sindicato no está en Belgrano 2527, está en todo el territorio. Eso fue Germán.
Y llegó como diputado nacional en la lista de Menem, su punto más alto porque había que transitar la traición del peronismo (que se transforma en un partido que legitima a la dictadura) y la caída del muro de Berlín, la derrota ideológica y cultural del socialismo a nivel mundial. Sin referencia nacional ni mundial, Germán se animó junto a un grupo de compañeros a ser leal a su pueblo y los trabajadores y no al partido de gobierno. Y también propone otra forma de unidad de la clase trabajadora, a través del Congreso de los Trabajadores de la Argentina, la primera CTA, con un sentido de representación integral que no existía en la CGT ni en ninguna otra parte. Hoy, pese a los errores de los dirigentes que condujeron y conducimos este proceso, cumplimos más de 30 años.
–Eso a Germán le sacaría una sonrisa, pese a todo.
–Él entendía la complejidad de los procesos, te aseguro que sí.








