Federalismo Underground: el rock santafesino sale a las rutas

Federalismo Underground
Foto: Francisco Cattaneo.

Tarro And The Baldes y Lillos de Mapa impulsan un ciclo que los lleva por Santa Fe, Rosario, Baradero y Buenos Aires, con el objetivo de fortalecer la escena independiente y generar vínculos con bandas afines de otras ciudades.

Tarro And The Baldes y Lillos de Mapa, dos bandas del joven rock santafesino que se abren paso en la escena, impulsan el ciclo Federalismo Underground, con el objetivo de llevar su música más allá de la ciudad y generar vínculos con proyectos afines de otras ciudades. El recorrido comenzó el pasado 16 de julio en Buenos Aires, y el próximo 3 de octubre vuelve a casa con un show en BUS Multiespacio (San Martín 2185) junto a Daltónica (Buenos Aires). Luego tocarán el 30 de octubre y el 31 en Baradero, para volver a cerrar el ciclo en Santa Fe, ya en noviembre.

Federalismo Underground es una apuesta por una escena musical más conectada, donde las bandas independientes construyan redes de igual a igual a lo largo del país desde la colaboración y el intercambio. “Reivindicamos el enorme valor artístico que se produce fuera de los grandes centros urbanos", destacaron las bandas: "Creemos que las escenas locales no deben pensarse como periferias, sino como espacios de creación con identidad, calidad y una voz propia. El federalismo no es solo recorrer el país, es hacer que la música circule en todas las direcciones. Por eso impulsamos el intercambio entre bandas, la construcción de redes y el encuentro con proyectos de distintas provincias”.

“Conocer otras formas de trabajar, compartir herramientas y generar vínculos con músicos, gestores y espacios culturales fortalece nuestros proyectos y amplía las posibilidades de toda la escena", añadieron: "Al mismo tiempo, cada escenario es una oportunidad para poner en valor lo que se produce en Santa Fe: música creada con identidad, compromiso y una calidad capaz de dialogar con cualquier escenario del país”.

Dos bandas, una cosmovisión

Lillos de Mapa nació a fines de 2022, con raíces en el rock nacional de los años 2000, y está compuesta por Martín Esquivel en teclado y voz, Martín “Juguete” Porfirio y Juan Pablo Fiz en guitarra, Lautaro Díaz en bajo y Manuel Giretti en batería. "La banda surge en 2022, en la secundaria", cuenta Martín Esquivel. "Íbamos a Inmaculada con 'Juguete', nos juntamos con un batero de Santoto, después cayeron Lauti y Juan que nos conocimos de la vida".

—¿Cómo nació el nombre de la banda?

—A partir de Zygmunt Bauman, que trabaja la idea de la liquidez. Él dice que luego de los años 60 las estructuras se disuelven y pasa a ser todo más cambiante. Y en esta modernidad líquida es muy propio de la gente de nuestra generación ir armando las cosas a medida que vamos haciendo. Van armando su mapa y su camino a medida que se hace: los lillos sirven para armar, y los mapas para guiarte. Eso compartimos con los pibes, ir probando, dando lo mejor de uno, con la convicción de que va a ser lo mejor.

Luego del lanzamiento de su primer disco, Un día en el barrio, en 2024, Lillos de Mapa se consolidó como una de las propuestas emergentes más activas de la escena local, compartiendo escenario con Massacre, Lula Bertoldi y Caras Extrañas. En 2025 se presentó para más de 10 mil personas en el aniversario de Tribus Club de Arte y participó de diversos festivales.

Ese mismo año lanzaron el EP El Régimen, con el que recorrieron Buenos Aires y San Nicolás. "Estuvimos tocándolo mucho, estuvimos en Buenos Aires y nos dimos cuenta de que es muy difícil llevar tu música a otros lugares solo", cuenta Martín: "Eso es lo que nos trajo hasta acá. Teníamos ganas de mostrar nuestra música en otros lugares y enfrentamos muchas adversidades, desde lo económico, el contacto, llegar al lugar; y cuando las cosas se hacen con amigos, en equipo, son mucho más fáciles".

Martín rememora el momento en el que conocieron a Tarro and the Baldes, que rápidamente se convertiría en una banda hermana: "Cuando los conocimos a los pibes fue todo un cambio de mentalidad en torno a cómo encarar las fechas, la producción. Ellos nos invitaron una fecha en La Moreno y encontramos una nueva manera de producir el show y la puesta en escena, con toda una cuestión performática y musical, interdisciplinaria".

Tarro and the Baldes nació en 2023, y desde el principio concibió lo musical y lo escénico como un mismo lenguaje, convirtiendo a cada show en una experiencia inmersiva que combina diseño espacial, performance y una fuerte identidad audiovisual. "Ya desde las primeras fechas intentábamos que sea una experiencia más allá del toque, que llegues y haya un loco haciendo perfo y ya desde el primer momento te comas el viaje", relata Dante Carimatti, cantante del grupo.

La formación la completan Valentín Sosa en bajo, Joaquín Baltazar Rivero Berrone en teclados, Santino Saavedra en guitarra, Jano Silvan en saxofón y Santino Pastor Yoverno en batería). La banda ganó la Bienal de Arte Joven 2024 y el Concurso Canción de la Ciudad 2024, y en 2026 publicó Tarro Vol. 1, su primer álbum de estudio, acompañado por un mediometraje narrativo y presentado ante más de 400 personas en Santa Fe. Actualmente trabaja en la producción de su segundo álbum, previsto para 2027.

—¿Cómo surge el grupo?

—También de la escuela. Nos conocemos de la primaria, y la banda se forma en la secundaria de la UNL. Nosotros ya hacíamos música, pero más jugando, y a partir de un evento del centro de estudiantes, en el que la idea era que haya una banda de la escuela, empezamos. Hasta el último día no teníamos nombre y el guitarrista tiró “Tarro and the Baldes”, que era ocurrente. Hay algo que todavía tenemos de aquel entonces que es lo lúdico, lo de intentar ponerle juego a la cosa. Sentimos que los Lillos también tienen un poco de eso.

—Es que quizás no sea casualidad que compartan tanto, siendo que las dos bandas nacen en la secundaria, y eran amigos primero, antes de ser compañeros de banda. Y también en relación a lo lúdico, quizás hay algo ahí, en la visión que comparten, en el hecho de que primero haya sido un juego, y que de algún modo lo siga siendo.

—Sí, yo creo que el disfrute, el pasarla bien, el valorar la amistad, son banderas. Siempre primero están los amigos. Tenés la muralla ahí, de sentir "está bien la amistad, pero esto no va para ningún lado", pero no importa. Laburemos, veamos cómo la conseguimos, pero hagámoslo por la amistad. En lo musical no somos muy parecidos, pero vamos para todos lados juntos y desde que nos conocimos fue así, dijimos "che, qué buena onda, pensamos lo mismo”. Como una cosmovisión colectiva, ¿viste?

—Hay algo que decía Pedro Aznar con Serú Girán que es que ellos jugaban a tener una banda —agrega Joaquín, el tecladista de la banda—. Y yo me re siento así en un punto, nos sentimos así cada vez que bajamos de tocar, cada vez que volvemos de un viaje, es esa sensación de “vamos que somos una súper banda y vamos a romperla, porque estamos seguros que lo hacemos bien y nos divertimos”.

—Yo creo que hay mucho de convencimiento —aporta Martín—. Todas las personas que hacen algo en lo que verdaderamente creen, creen que está bueno compartirlo. En esa búsqueda uno siempre se encuentra tratando de ser lo más uno posible, e intenta hacer las cosas de la mejor manera posible, en pos de no subestimar a quien dispone de su tiempo para prestarle la oreja.

Federalismo Underground
Foto: Francisco Cattaneo.

Plantando bandera

El 16 de julio pasado, las dos bandas se unieron para dar el puntapié inicial de Federalismo Underground en la ciudad de Buenos Aires. "De repente fuimos a Buenos Aires y éramos 18 personas en un lugar, una secuencia que está muy buena porque muchas de las cosas que nos van pasando son la primera vez que nos pasan", sostiene Martín.

—La fecha era lo más importante, pero también estaba el hecho de viajar juntos, todo eso es crecimiento puro y experiencia —añade Dante—. Va más allá de lo musical, y después se traduce en la música también.

—¿Cómo nació la idea de la fecha?

—La organizó el Fran, un amigo que se encarga de todo lo creativo y lo audiovisual. Él está estudiando imagen y sonido allá en FADU, en la UBA, e hicieron este evento para financiar unos cortometrajes, que se proyectaron en el evento. Estuvo buenísima la fecha, para mí estuvo re linda. Ya habíamos estado buscando proyectos que nos gustaron en Buenos Aires, y pensábamos "no lo veamos como un gasto, veámoslo como una inversión". Si bien el Excel duele siempre, intentamos ver el vaso medio lleno.

Federalismo Underground
Foto: Francisco Cattaneo.

—¿Y qué diferencias encontraron entre allá y acá?

—Se puede fumar adentro —comenta Martín, riéndose.

—Yo creo que es la masividad lo que más impacta —responde Dante—. Nos pasó algo muy loco, fuimos a repartir folletos a un lugar que se llama Saldías, que es una zona de fábricas en la que hay un polo cultural con salas de ensayo. Hay pasillos de salas y salas y salas, y eran las 3 de la mañana y había bandas ensayando. Aprovechaban que era sábado, abrían las ventanas y la gente va a pasar la noche ahí y escucha la música.

—Sí, hay lugares que vos entrás y te invitan a quedarte, sentís que pasan cosas piola —agrega Martín—. No sé, capaz que es lo nuevo, ¿viste? Que a uno le genera esa inquietud.

—¿La movida de acá cómo la ven? ¿Sienten que está creciendo?

—Sí, para mí sí, cada vez hay más músicos. Lo de los Juegos Suramericanos ahora, con el apoyo a las bandas locales, está re piola. Está creciendo mucho.

—Yo a veces no sé si está creciendo o si soy yo que que estoy conociendo más, pero la verdad que sí, yo sí veo un crecimiento —afirma Dante—. Es increíble la cantidad de buen arte de todo tipo que hay en Santa Fe. Es impresionante. Por eso nosotros planteábamos esto de plantar bandera.

—Hay que meterle desde el underground —dice Martín—. Es muy complejo, pero a la vez muy satisfactorio, porque ahí vuelve lo de lo lúdico: te encontras de repente haciendo cosas.

—Tampoco está bueno obviar lo de poner el mango nosotros porque también cuesta mucho —señala Dante—. Y también somos conscientes de que somos privilegiados al tener la posibilidad de poner el mango. Por ahí los pibes tenemos laburo, y te cuesta ponerlo, porque no se traduce en un rédito económico el arte, con todo el laburo que uno le dedica y todo lo que uno.

—¿En Rosario y en Baradero con quién tocan?

—En Rosario con Jacarandá y en Baradero con Siruella. Son dos bandas que conseguimos haciendo scouting, un intenso trabajo de buscar proyectos que nos copen y mandarles mensajes.

—¿Y la idea es que la gira siga indefinidamente?

—Yo creo que sí, pero por ahora termina en noviembre. Ellos están sacando material, nosotros tenemos que internarnos a grabar el próximo disco, entonces es hasta noviembre y yo creo que es un hasta luego.

—Sí, sobre todo porque también lo pensamos por el proceso en el cual estaban las dos bandas —explica Martín—. Los Tarro con el Volumen uno, nosotros ya teníamos el disco y el EP y dijimos “salgamos a mostrar esto”.

—¿Qué onda el nuevo material, cómo lo definirían? ¿Sentís que hay un cambio?

—Sí, el primer disco fue un sonido, el EP fue otro y ahora elegimos lo mejor de esos dos universos. Sin dudas hay algo en la retórica que cambia, en el mensaje. Y lo musical siempre avanza, porque uno va curtiendo muchas cosas distintas y crece con el proyecto.

—¿Qué estás escuchando ahora, por ejemplo?

—Yo estoy escuchando el Negro Rada, el nuevo disco de Dillom, mucho Experimento Negro, y Bestia Bebé también, un poco. Ahora estamos en una más rockera: bardeamos mucho en el anterior material y ahora nos toca mirarnos. También cambiamos de productor. Estamos contentos, porque estamos más grandes. Pasaron cuatro años de que se formó la banda, pasaron laburos, noviazgos, pérdidas, te cambia todo. Y cuidamos mucho el mensaje también, qué es lo que bajamos desde las letras como mensaje, como reflexión. Es más introspectivo.

—¿Y ustedes? ¿Qué están escuchando?

—Yo ahora estoy escuchando mucho Yeah yeah yeahs, el primer disco, un rock garage que está mortal —cuenta Dante—. Estoy en una etapa en la que me gusta que las canciones transiten las emociones de lleno: si va a ser lenta que sea lenta, y si se va a pudrir que se pudra. El disco de Dillom creo que se pudre todo el tiempo, y me gusta. También estoy escuchando Miami, de Babasónicos, que nunca lo había escuchado, porque en el auto de mi vieja no puedo poner música, entonces tengo unos CDs y los voy cambiando.

—Yo estudié música clásica de chico, entonces siempre cuando estoy medio perdido vuelvo un poco a eso —responde Joaquín—. También arranqué a escuchar Aca Seca Trío, un folklore fusión súper sensible, extrañaba un poco eso.

—¿Sienten que va a haber una evolución en el nuevo material?

—Siempre, desde la composición, la grabación y el concepto, desde todos lados vamos a intentar dar un pasito más. Buscamos mutar, porque somos humanos y mutamos y lo que decimos muta. Si bien tenemos una idiosincrasia como banda, buscamos decir lo que queremos decir en el momento. Entonces el disco es lo que quisimos decir los últimos dos años, que son un montón de cosas. Hay que saber encontrar el equilibrio entre eso nuevo que uno quiere decir, ese nivel más que queremos dar y eso característico nuestro.

—Estas nuevas canciones son innovadoras para nosotros, y el sonido también —completa Dante—. Tengo muchas ganas, porque creo que va a ser otra cara. Y después ya queremos arrancar con cosas nuevas.

Federalismo Underground
Foto: Francisco Cattaneo.

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