Concejal por la Unión Cívica Radical, Sergio “Checho” Basile, preside el Concejo Municipal de Santa Fe y el comité departamental de la UCR. Se inició en la militancia política de la mano de su hermano, Daniel Basile y movilizado por la inundación de 2003 en la ciudad capital. En diálogo con Pausa repasó su trayectoria política y contó cómo es el día a día de la gestión de un edil.
Los primeros pasos de la vida política
-¿Cómo fue su niñez y su crianza?
-La infancia fue linda. Yo disfrutaba de andar en bicicleta en mi manzana, todo el tiempo con tranquilidad y me saludaban los vecinos.
Siempre estuve muy ligado a Barrio Roma, a mi familia, particularmente a mis hermanos, a mi madre, yo perdí muy de chico a mi viejo, tenía 3 años, entonces la figura paterna pasó por mi hermano, Daniel. Luego tengo a mi hermana Laura, que me cuidó desde chico, y mi vieja salió a laburar, también de manera temprana, porque ella estaba al cuidado de nosotros.
Mi hermana es docente y mi hermano fue el que me inició en la política, porque él fue dirigente de la Unión Cívica Radical, un dirigente reconocido del partido, él fue el que me motorizaba, me decía “integrate”, y yo participaba.
Mi infancia fue buena, jugué al rugby en el club Universitario, y al básquet en Colón, y en I.L. Peretz, que tenía frente a mi casa. Así que la verdad que la disfruté muchísimo, también gracias a mi madre, que me dejaba también mucha libertad para moverme. Después fui creciendo, tomando responsabilidades y hoy estoy acá como presidente del Concejo Municipal.
-¿Fue a la escuela pública?
-Sí, la primaria la hice en la escuela Sarmiento y la verdad que me aportó mucho. En la educación secundaria fui al Comercial “Domingo Guzmán Silva”. Ahí inicié mi participación política en el Centro de estudiantes.
Siempre en la carpeta tenía una calcomanía de la Juventud Radical o del candidato del partido, porque mi hermano me motivaba y yo ayudaba desde ese lugar.
-¿Cómo fueron los primeros pasos en la militancia política?
-Respecto a la militancia, la hacíamos en el barrio, en la seccional sexta del radicalismo. Con mi hermano armábamos las cartas para los afiliados y a la noche íbamos a pasarlas bajo las puertas de las casas.
También acompañaba a mi hermano a pintar paredes, ahí aprendí el oficio de letrista y me encantaba hacerlo.
-O sea que disfrutó del espacio público y de la educación pública. Espacios que hoy están en jaque.
-Sí, es así, soy un defensor de lo público, el espacio público es el lugar de todos, principalmente del que menos tiene. Por eso hay que cuidarlo, hay que valorizarlo. Y también es la idea de que hay que cuidar las cosas que tenemos. Esto se pone en crisis con la idea del Estado que viene a achicar el Estado.
El Estado es el que nos defiende y nos da las garantías para la igualdad de oportunidades. Después hay que hacer muchísimo para eso, y por eso uno hace política, para que tengamos la oportunidad de crecer todos con igualdad y con desarrollo.
El partido nuestro también tiene esos valores de la justicia social, de la lógica popular, de llegar realmente a todos los estratos para poder convivir de la mejor manera.
Esos son los principales desafíos que tenemos por delante. Cuando vienen estos gobiernos -se refiere al de La Libertad Avanza- que ponen en crisis esas ideas, ahí es donde tenemos que consolidarnos y robustecer esos valores.
Ideas políticas, militancia y gestión
-¿Quiénes son sus referentes políticos?
-Yo soy de la época de Raúl Alfonsín, yo nací en 1983, por lo cual mi faro está ahí. Obviamente hay que respetar a Leandro Alem, a Hipólito Yrigoyen, y a todos los grandes dirigentes del radicalismo, y también de otros partidos, pero Alfonsín para mí es el faro. Entonces desde ese lugar uno también se planta cuando toma una decisión desde la militancia, o desde la construcción histórica que uno va generando.
-¿Cómo aumentó su protagonismo dentro de la UCR?
-Yo empecé de abajo, desde la militancia barrial, nos movimos en el suroeste de la ciudad acompañando a los dirigentes, entregando folletos, pintando paredes. Salíamos en la camioneta con los chicos de juventud radical a militar todas las noches.
Después fui tomando más responsabilidades desde la lógica política, conformando grupos, equipos, liderando la juventud. Esa fue mi etapa desde la infancia hacia la adolescencia.
-¿Cuáles fueron los momentos que lo marcaron en su trayectoria política?
-Sí, hay tres momentos importantes. Uno cuando mi hermano me convoca a participar en política, otro momento fue la inundación de Santa Fe en 2003, y el tercero fue cuando me tocó ser candidato a concejal por primera vez, en el año 2015.
Ese fue un punto de inflexión porque siempre acompañaba las listas, y como juventud era el primer candidato suplente, siempre estábamos ahí, tratando de que la juventud tenga su lugar. El punto de inflexión es ese 2015, donde tengo la posibilidad en el espacio en que militábamos en ese momento, y que seguimos militando, de asumir la responsabilidad y tener el orgullo de ser candidato a concejal.
Hicimos una gran campaña, a pulmón y con mucho esfuerzo. Yo era joven, no me conocía a mucha gente, entonces tuvimos que caminar la ciudad, hasta yo ponía mi propio cartel. Esto no me incomodaba, sino que lo hacía con gusto. Hicimos una gran campaña y quedé como concejal.
Ahí empecé a tener otra mirada de las cosas. El Concejo en esa época era un ámbito de mucha discusión, donde la política estaba muy presente. Ahí empecé a tomar el perfil territorial.
-¿Cómo se pone en práctica ese perfil territorial?
-Hicimos la oficina móvil, recorrimos todos los barrios de Santa Fe, siendo críticos en algunas cosas que había que cambiar, porque éramos parte del oficialismo, pero también en modo propositivo en las cosas que sabemos que estábamos haciendo bien.
La verdad que nos sirvió como una gran herramienta la oficina móvil. Yo soy un tipo empático, y me motiva mucho la consolidación de las instituciones, las charlas con las instituciones que ponen mucho compromiso.
Entonces la oficina móvil nos daba esa posibilidad del cara a cara con los vecinos, en una esquina poníamos nuestro escritorio, avisábamos antes que íbamos a estar y ahí hacíamos un intercambio muy enriquecedor.
También teníamos el dato preciso de lo que necesitaba el barrio, y teníamos un diagnóstico muy serio de la ciudad. Después rendíamos cuenta cada año de lo que hacíamos, que me parece fundamental en estas épocas para dar transparencia de los actos de gobierno.
-¿Cómo arma sus equipos de gestión?, y ¿cómo van construyendo la agenda de trabajo?
-Primero hay que tener una buena lectura de lo que pasa. Y si uno está en el territorio generalmente tiene una buena percepción. No lo hacés desde un escritorio, lo hacés leyendo los diarios y en la calle.
Desde el primer momento hay que tener la primera lectura, lo más cercano posible a la realidad. Después, uno trata de rodearse de buena gente. Con buena gente se puede llegar muy lejos.
Lo importante es siempre estar con la gente y comprometerse para dar soluciones. Si hay un pedido de la gente, hay un expediente. Donde hay un expediente, hay un compromiso, hay una historia, hay un desafío, hay un sueño de esa gente. No lo podemos tomar como un papel solamente, como un acto administrativo.
Ya con esa responsabilidad el vecino entiende que nosotros escuchamos, que podemos resolver. Después tenemos que tener la impronta de salir a hablar con la gente y de escuchar.
Por eso la oficina móvil, y hoy lo trasladamos a ADN Santa Fe, que es ir a los distritos, generar las mesas de discusión, de debate, no escaparle a la charla con el vecino y no escaparle a la incomodidad, que te digan las cosas que quizás están mal. Esa incomodidad nos hace crecer.
La coyuntura actual y proyección a futuro
-Desde su lugar de presidente del Concejo Municipal, ¿cuáles son los temas en los que le interesa avanzar para mejorar a Santa Fe?
-El problema de El Niño nos va a llevar buena parte de la agenda de este último cuatrimestre. Es un tema en el que tenemos que ser muy serios. El trabajo se está haciendo con previsibilidad, con acción, y con la idea de que nadie, desde la mezquindad, quiera tener algún grado de ventaja sobre una situación que puede ser crítica para todos.
Por otro lado, creo que parte de la discusión del Concejo radica también en la crisis. Hay una crisis económica, laboral, de oportunidades, que nosotros intentamos contener desde un poder legislativo local. Lo hacemos al formalizar eventos con emprendedores, hemos hecho capacitación para emprendedores, un almuerzo en el día del trabajador con emprendedores. Tratamos de que esa agenda esté, que la dinamicemos.
Después tenemos el Concejo Joven, con la participación ciudadana joven, que hoy está mediado por la digitalización. La verdad que fue fantástico que hayamos hecho un encuentro en el Centro de Educación Física n° 29 con 1.500 jóvenes, y con personas mayores, porque confluimos los dos, el Concejo Mayor y el Concejo Joven. Fue un lugar de encuentro hermoso.
Enseñamos técnica legislativa, hablamos de salud mental con los pibes y las personas mayores les contaban sus experiencias, para que los errores no se repitan. Entonces, esa vinculación intergeneracional fue fantástica. La seguimos sosteniendo y formalizando.
El Concejo Joven va a tener grandes proyectos, ya lo estamos viendo, y el Concejo Mayor también. Formalizar y terminar esos programas que son propios del Concejo es también parte del desafío.
Sostener ADN Santa Fe, que nos está dando los resultados que queremos, que el proyecto del vecino, que es pensado por el vecino, trabajado por el vecino, tenga un resultado concreto, desde una realidad que se manifiesta y que se palpa en el propio distrito.
Después están los temas más complejos del Concejo, como es el transporte público, que está en una crisis sistémica, y sufre el abandono del Gobierno Nacional. La agenda es muy intensa.
-¿Qué aportes dejó a la ciudad los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026?
-El balance es sumamente positivo. Creo que es uno de los eventos más grandes hechos en la ciudad en los últimos 30 años. Fueron 15 días de mucha intensidad.
Nos gusta que el Concejo también fue parte. Hicimos una muestra sobre la historia de las bochas en la Estación Belgrano. Mostramos la historia bochófila de Santa Fe, que es muy rica y le incorporamos la idea del Concejo como parte de los Juegos Suramericanos.
Los números finales de los Juegos Suramericanos hablan por sí solos. La cantidad de personas que fueron al FanFest, a los estadios, supera un millón y medio de personas en las sedes. Fue mucho lo que motorizó en la gastronomía y en la hotelería.
Hubo una alegría en la gente, un revivir por decir “mirá qué bueno que Santa Fe tenga esto”. Yo charlaba con taxistas que nos llevaban los lugares. Les preguntaba, “che, ¿cómo lo ves?”. Y respondían “la verdad que la gente está re contenta. Qué bueno que se haga esto, que Santa Fe vuelva a tener este tipo de eventos”.
La verdad que fue una gran decisión del gobernador Maximiliano Pullaro impulsar los Juegos. Yo lo respeto muchísimo, es un amigo y un militante como nosotros.
Se hizo una inversión muy grande y el legado que nos deja es el principal desafío. Tenemos que orientar ese esfuerzo para que el deporte se sostenga y que sea el motorizador de la provincia para grandes eventos internacionales y nacionales. Ya estamos en la vidriera y todos vieron a Santa Fe. Hicimos los Juegos, los disfrutamos con mucha tranquilidad, y la verdad que el resultado es muy positivo.
-¿Cuáles son los proyectos que están en agenda?
-La Autonomía de Santa Fe es parte de lo que nutre la agenda. Cómo vivimos la ciudad, cómo la planificamos. Hay discusiones sobre el uso del suelo, del desarrollo, de la forma de mirar hacia el río, de cómo se desarrolla urbanamente y con servicio la ciudad de Santa Fe. Cómo planificamos, cómo vivimos, cómo ordenamos los recursos que son escasos, cómo administramos también la municipalidad con muchas dificultades.
La autonomía municipal también nos pone a los municipios con la idea de que tenemos que hacernos cargo de muchas cosas de primera mano con el vecino y que eso requiere de recursos, de orientación y de gestión mucho más sólida.
Después, está la interrelación con el resto de los municipios del Gran Santa Fe, que también la nueva Constitución nos permite hacer acuerdos intermunicipales. Todo eso es un gran desafío.
Eso lo estamos discutiendo. Esto es parte de las discusiones que vienen desde el punto de vista de la movilidad urbana, de la sostenibilidad ambiental, de la producción y el desarrollo y el crecimiento que tenemos que darnos de los parques industriales, de salir ese mote de “ciudad de empleados públicos”. Para contrarrestar esto, estamos creciendo en términos industriales y de capacidad de producción, y de servicios.
Entonces, todos esos desafíos están hoy marcados en el Concejo. Después, convocamos a más de 500 vecinos que han traído proyectos para poder seguir trabajando en ese proceso participativo, y que cuando se dicte la próxima carta orgánica tengamos todo este material a disposición y no empezar de cero.
-Pasando al plano político, ¿qué proyección o expectativas tiene para el radicalismo?
-El año que viene es año de elecciones, y es un panorama difícil por la crisis que estamos viviendo. Soy de la idea de lo que plantea el gobernador Pullaro, primero hay que apostar a la producción y al desarrollo.
Todo lo que hagamos implica ese eje, que deje el cortoplacismo de lado, tratar de que nos orientemos hacia el desarrollo y la producción, que va a traer igualdad, empleo y posibilidades.
Después, dentro del partido, hay que tratar de tener los mejores lugares donde uno pueda transformar, y ganar los espacios de conducción. Ya sean las ciudades que tengamos que ganar, o que el partido radical tenga la posibilidad de reelegir.
Somos un partido centenario que tenemos hombres y mujeres que están dispuestos a hacerlo. Hay experiencia y capacidad de gestión, y de hecho entendemos que lo estamos demostrando a nivel provincial.
-¿Ve al radicalismo apostando a construir algún espacio para las próximas elecciones presidenciales?
-Sí, lo veo. Lo veo más allá de la figura de Maximiliano Pullaro, que por la gestión que estamos haciendo nos pone en la consideración de que pueda ser un candidato presidencial.
Veo bien al partido, pero a nivel nacional es complejo. Tenemos muchos dirigentes, muchos espacios, entonces eso es difícil de unificar. Pero estoy muy convencido del trabajo que está haciendo Leonel Chiarella, el presidente del Comité Nacional de la UCR, lo conozco, sé de su capacidad, sé lo que está haciendo y se está moviendo a nivel nacional en todos los distritos, en todas las localidades que puede estar, y les da la fortaleza a los intendentes. El partido radical tiene muchas intendencias y mostramos gestión y nos valida la gente todos los días. Entonces ahí creo que está la principal fortaleza del partido. A su vez, también implica poder seguir consolidando esta gestión de Unidos, este modelo de gestión, este método de gestión.
Después, por su conducción en la provincia, me encantaría que Maxi Pullaro sea en algún momento candidato a presidente, cuando él quiera, y cuando nos convoque para hacerlo, porque creo que podemos transformar a la Argentina.
-Si tendría que hablarle al electorado, de cara a las próximas elecciones, ¿qué mensaje podría transmitir?
-Que la gente crea, que no pierda la esperanza, que hay dirigentes que laburan todos los días para transformar la realidad, para hacerse cargo de los problemas, que son muchísimos, que hay gente que escucha, que responde, no somos todos los dirigentes iguales, que mire, que se interiorice, que sepa quién es Basile, quién es tal o cual candidato, porque realmente hay mucho por aportar y por decir, y la participación es la que va a transformar las cosas.
Si somos apáticos es muy probable que sigamos teniendo los mismos problemas, entonces la participación amplia hace que discutamos, que tengamos los matices, por eso en el Consejo abrimos las puertas para la Autonomía, para el ADN Santa Fe, para el Concejo Mayor, el Concejo Joven, es salir del recinto e ir a los lugares más alejados del centro. Creo que ahí está la clave, y es creer y tener esa esperanza de que hay gente que sabe gestionar, que sabe liderar, que sabe armar equipos para ir transformando. Yo soy parte de esa generación y lo estamos demostrando en los lugares de gestión con ejemplaridad.










