De acuerdo con el último relevamiento de CADIEEL, durante el tercer trimestre de 2026 el 35% de las compañías redujo su plantel y el 65% trabajó con hasta el 60% de su capacidad instalada.
Las políticas económicas de Javier Milei profundizan la crisis de la industria electrónica argentina durante el tercer trimestre de 2026. Según el último informe de la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas (CADIEEL), el 42% de las empresas registró una caída de su producción frente al mismo período de 2025, mientras que el 35% mantuvo su actividad sin cambios y apenas el 23% logró incrementarla.
De acuerdo con el informe, entre las compañías que sufrieron retrocesos, la contracción promedio alcanzó el 36%, cinco puntos porcentuales por encima del 31% informado en el trimestre anterior, lo que confirma que el deterioro lejos de estabilizarse se acelera.
Con relación al empleo, el 35% de las empresas redujo su dotación de personal durante el tercer trimestre, frente a un magro 11% que incorporó trabajadores. Es decir, por cada compañía que sumó empleados, más de tres despidieron o no renovaron contratos. Además, el 81% de las firmas prevé mantener sus plantillas, el 11% anticipa nuevas reducciones y solo el 8% espera incorporar personal.
La inversión también muestra una contracción en la industria electrónica: apenas el 19% de las empresas prevé realizar inversiones durante el cuarto trimestre, una caída de 14 puntos porcentuales respecto del 33% que proyectaba invertir en el trimestre anterior.
Por su parte, la capacidad ociosa refleja el mismo cuadro: el 65% de las compañías operó con hasta el 60% de su capacidad instalada durante el tercer trimestre, evidenciando una estructura productiva que trabaja muy por debajo de su potencial.
Las expectativas para el cierre del año son igualmente desalentadoras: el 62% de las firmas espera mantener sus niveles de actividad, el 23% proyecta aumentarlos y el 15% anticipa una disminución. En cuanto a las ventas, el 54% no espera variaciones, el 23% prevé una mejora y otro 23% un retroceso.
La caída de las ventas, la incertidumbre política y la falta de condiciones para planificar a mediano plazo configuran un escenario donde la recuperación no aparece en el horizonte y donde cada trimestre que pasa deja secuelas más profundas en el entramado productivo y en las fuentes de trabajo.
Con información de InfoGremiales










