bienal de arte joven 2026
Foto: Santino Bravi.

En el contexto de incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, la Universidad Nacional del Litoral sostiene el desarrollo de la XVI Bienal del Arte Joven en el Foro Cultural. Hasta el 17 de octubre, la ciudad es escenario de un evento que fomenta el desarrollo artístico de Santa Fe y la región. Este jueves la programación acompañará la Quinta Marcha Federal Universitaria.

Sobre una torre de telas floreadas y drapeados cuadrillé, tres cabezas blancas adornadas por frunces pomposos. Mejillas rojisimas y caras blancas. Por debajo, una infraestructura de sábanas y frazadas, envidia de cualquier infante que alguna vez haya jugado a hacer un fuerte en su cama. Sobre la puerta del Foro Cultural de la Universidad Nacional del Litoral, la puerta de entrada. Tan cubierta de trapos como el resto de la fachada. Enfrente, a lo largo de calle 9 de Julio, los espectadores observan sentados, con la boca abierta. Sobre la vereda, al borde del cordón, se amontona más gente. "En las calles somos la fuerza más grande", dice un papel pisoteado en el suelo. "15 de oct - marchamos", completa.

Las luces azules encandilan los rostros, los celulares en alto apuntan a la chica que con destreza hace piruetas suspendida en una tela. Un tipo de jopo blanco y hombros abultados de vuelos, hace de alguna especie de DJ de fantasía. Este lunes 12 de octubre, en el marco del feriado nacional por el Día del Respeto a la Diversidad Cultural, la compañía CabezAbajo oficia la apertura de la XVI Bienal del Arte Joven, con Desborde manifiesto. La disposición teatral da inicio a las actividades que se extenderán hasta el sábado 17 bajo el lema “Habitar lo público, narrar lo común”.

Al ingresar al edificio, sobre el lateral derecho, se encuentran expuestas parte de la selección de obras que corresponden a la categoría Visuales. Dispuestas a distintas alturas y en formatos diversos, las obras componen una escena inquietante. Una cabeza de vaca hecha en cartón es el rostro de una figura cuyas vestimentas se asemejan a las de Jesucristo. En su mano izquierda un corazón, en la derecha un cerebro. Se trata de Sacra Binariedad, de Chelo André Sphan. Debajo, unas palomas de figura humanoide intervenidas con bordado. Las aves son abrazadas por una maraña roja, casi tan roja como las lágrimas del retrato Las entrañas de la oscuridad, de Mía Victoria Acosta Cáceres.

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Foto: Santino Bravi.

Universidad pública siempre (y más que nunca)

La teatralidad oscura parece agravarse al ingresar por la izquierda al descanso, frente a la Biblioteca Gálvez. Desde el techo, colgados de una soga y ganchos de metal, unos prototipos que se asemejan a la carne en la heladera de un frigorífico. Como esta, varias intervenciones de artes visuales se disponen en las paredes, el techo y los pasillos.

Este año, el evento se desarrolla en un contexto de ahogo presupuestario para las universidades públicas y de incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. Frente a este escenario, Analía Batistela, coordinadora general de la Bienal y del área Trayectos Culturales de la Dirección de Cultura, reivindicó el carácter público del evento y su importancia para el ejercicio de los derechos culturales de las juventudes.

“La Bienal de Arte Joven es una política pública. En contexto de crisis reafirmamos el derecho a la educación, a la ciencia y a la cultura como derechos humanos fundamentales, impostergables y habilitantes de otros derechos”, sostuvo.

Sostener una propuesta de esta magnitud requiere una red de apoyos. En ese sentido, Rocío Giménez, directora de Extensión Cultural de la UNL, destacó la articulación entre instituciones y el acompañamiento de organismos públicos y actores privados.

“La situación nos lleva a pedir la colaboración y a pensar la articulación interinstitucional para poder generar el evento. Porque efectivamente sin ese apoyo no sería posible un evento de estas características de ninguna manera”, señaló, en referencia al aporte del Ministerio de Cultura provincial, la Legislatura, la Vicegobernación, la Municipalidad, el Concejo Municipal y los sponsors y padrinos de la UNL. Asimismo, destacó la participación de diferentes áreas de la Universidad y del Voluntariado de la Secretaría de Extensión.

Al ingresar a la sala Maggi, el olor a acrílico se impregna en las fosas nasales. La gente está inclinada sobre unas mesas rectangulares en las que hay fibrones, papeles, stencils y pintura. Sobre las cabezas, un cordel atraviesa la habitación de punta a punta y en él cuelgan afiches con consignas en defensa de la Educación Pública. La escena forma parte del cronograma de la Bienal, que este año también se propone como espacio de expresión y organización en el marco de la disputa por la cultura, la ciencia y la educación.

“Esta edición de la Bienal abraza el contexto de lucha. Como parte de la programación, el jueves 15 vamos a acompañar la Quinta Marcha Federal Universitaria, en un ferviente reclamo por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario”, expresaron desde la organización.

Activar cultura

El foco que ilumina la entrada a la Biblioteca está recubierto por una cascada de papeles. Por debajo una caja interroga: “¿Qué universos se pueden encender con pequeños gestos?”. A través del dibujo y el collage la activación propone a los transeúntes pensar aquellos “pequeños gestos que hacen posibles los universos que deseamos habitar, que transforman y encienden cultura”.

La actividad consiste en dibujar sobre un cuadrado de acetato aquello que cada uno asocia a la cultura. Ese gesto luego es colocado sobre un cuadrado blanco de cartulina que alguien más, un desconocido, un amigo o un familiar, decorará a su gusto. Así, la transparencia actúa como “ventana” y la intervención del otro como “marco”. Respecto a la actividad, Lucre, voluntaria y estudiante de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU), sostiene: “El objetivo es compartir distintos puntos de vista. Te ayuda a ver qué es lo que le pasa a otra gente, a entender desde otro lado la comunidad: ver qué es lo que otro quiere decir o mostrar”.

Al atravesar la puerta de la Biblioteca, se encuentra la Feria y exposición de libros, arte impreso y emprendimientos culturales. En ella destaca no solo la participación de libreros y artistas gráficos, así como las activaciones gestionadas por estudiantes voluntarios, sino que también cuenta con la inédita participación de espacios vinculados al desarrollo de la interculturalidad. Entre ellos, feriantes y expositores que comparten arte de los pueblos originarios y la Casa de la Cultura Indo Afro Americana Mario Luis López, que se presenta por primera vez en la Bienal. Estos aportes se vinculan, por un lado, con la fecha patria que se conmemora, el Día del Respeto a la Diversidad Cultural, y por el otro tienen que ver con una decisión política de la organización.

Desde el equipo gestor de la Bienal se pondera la articulación social con el ecosistema cultural de la ciudad y de la región. Dentro de ese entramado, se incluye la participación de instituciones barriales y educativas. Rocío Gimenez asegura: “Nos interesa llevar la idea del ejercicio de los derechos culturales como parte del ejercicio efectivo de los derechos humanos. La propuesta busca sostener una dimensión participativa y colaborativa que no se limita a la exhibición de producciones, que promueve el intercambio, la escucha y la construcción colectiva”.

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Foto: Santino Bravi.

El último día de libertad bienal

Lucía Molina, con sus rizos canosos y labios rojos, se sostiene con un bastón. En su escritorio se disponen una diversidad de libros, vasijas de barro y una whipala. Hace 38 años fundó junto a su pareja la Casa de la Cultura Indo Afro Americana Mario Luis López. En diálogo con Pausa, narra: “La casa se fundó el 21 de marzo de 1988. Desde esa fecha nosotros consideramos el 11 de octubre como el último día de libertad para los pueblos originarios tanto de América como de África”. En ese sentido, la fundadora destacó la importancia de “hablar con las palabras que corresponden”.

A su lado, está Ayo, su nieto. Respecto a la participación del espacio en la Bienal comenta: “Venimos a hablar acerca del trabajo que gestamos en Santa Fe y la importancia de los logros que hemos conseguido a lo largo de los años”.

En esta edición de la Bienal, la historia también la cuentan quienes pocas veces encuentran lugar en los escenarios culturales. Durante la apertura, se presenta el coro de niños de la Escuela Primaria Intercultural Bilingüe N° 1338 "Com Caia", de la localidad de Recreo. "Lo único que queremos es justicia y nada más. Nuestros antepasados murieron sin razón. Acepten nuestra cultura y nuestro color de piel". Acompañados del docente Miguel Bochini, niños de diferentes edades entonan los versos de canciones que resultan desconocidas para los presentes. Dos niñas tocan la flauta, y un nene apoyado contra una baranda blanca abre la boca grande para bostezar, antes de seguir cantando.

Tras la presentación del coro, son llamados el consejo de ancianos, educadores y referentes de la comunidad mocoví. María Laura, docente de la Escuela de Educación Secundaria Orientada (EESO) N.º 509 “11 de Octubre”, toma la palabra para reivindicar la memoria de los pueblos originarios.

“Hoy, 12 de octubre, es un día de luto. Sabemos que en los calendarios oficiales no está esta fecha y, aunque no nos define, nos convoca a enseñar y a seguir transmitiendo nuestra cultura. Repudiamos completamente al Gobierno por intentar volver al pasado y utilizar la palabra ‘civilización’”, asegura la maestra.

Cuando quienes ejercen el poder buscan imponer una lectura sobre la realidad, hay espacios donde la cultura funciona como dispositivo de cambio. Esta semana del 12 al 17 de octubre, la Bienal no sólo reúne expresiones artísticas, sino que invita a habitar lo público en comunidad.

Afuera, las telas siguen cubriendo la fachada del Foro Cultural. Adentro, entre obras, libros, canciones y afiches, la cultura se despliega como un territorio común, pero no exento de conflictos. Sostenerlo, en tiempos de ahogo presupuestario y de retrocesos en materia de derechos, también es una forma de defenderlo.

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