A dos aguas: Río Marrón

Por Fernando Callero Marrón. El río es marrón. El celeste es el reflejo del cielo. Lara me escucha, entorna sus ojitos negros de lenteja, agarra...

El día que mataron a Lerche

Por Federico Coutaz Hace unas semanas, antes del temblor, esta bendita tierra engendró un nuevo mito urbano. En un mismo día escuché la historia cuatro veces: Germán...

A dos aguas: Tranquilo

Por Fernando Callero Vinieron dos tipos de una empresa con una lanza y perforaron la tierra hasta que el sensor marcó agua. Después instalaron la...

Hable con estilo

Por Federico Coutaz Estimado/a lector/a. Por única vez, he decidido no malgastar este espacio. Luego de escuchar con atención los discursos más cautivantes, hoy le...

A dos aguas: Naturaleza

Por Fernando Callero Naturaleza. Una palabra linda, parecida a maleza, que es la parte del pasto que más me emociona. La que despunta salvaje en los...

Chupáte, basura

Por Federico Coutaz Murió el Horacle, me dijeron hace unos días. ¿Cuándo? El año pasado. ¿Cómo? No se sabe. No sé mucho de Horacle, ni siquiera...

A dos aguas: Un cañón

Por Fernando Callero El Uruguay baja limpio por un lecho de basalto. El  agua es clara y deja un regusto ferroso al volver de cada zambullida....

Cuida bien al niño

Por Federico Coutaz Suena la radio en mi casa, a veces presto atención, a veces no. Pero desde hace un buen tiempo, en un determinado momento,...

Sacále una foto

Por Federico Coutaz Conservo algunas fotos, no muchas. Abarcan un período de tiempo desde que nací hasta pasados los veinte años. Lo común: el jardín de infantes,...

A dos aguas: Dos planetas azules

Por Fernando Callero La primera vez que vi un vaso correr boca abajo por la mesada me pegué flor de susto. Mi vieja me explicó que...