Cobertura de Marina Carniglia, desde Buenos Aires.

Ante una nueva ola de persecución racista y xenófoba en Buenos Aires, los migrantes seneglaeses se organizan y dicen «Basta».

La población senegalesa que vive en la Ciudad de Buenos Aires sufre por estos días una nueva ola de persecución judicial y policial. Desde el Movimiento de Trabajadores Excluídos informaron que el miércoles se realizaron dos operativos -uno por la tarde y otro por la noche-, «que tuvo como saldo muchos trabajadores detenidos». «Golpearon a un trabajador hasta romperle la cara. Lo encerraron sin pasar por un hospital. Obtuvo atención médica luego de varias horas y por reclamo de autoridades de la Defensoría del Pueblo» denunciaron en un comunicado compartido en su cuenta oficial de Facebook.

«Ayer la policía ingresó a una casa en la que viven varios senegaleses. Entraron por la fuerza y de forma violenta, rompieron vidrios, cerraduras, puertas y ventanas. La policía se llevó mercadería y dinero de los habitantes sin dejar registrado que se llevaron. Cuando intentamos realizar la denuncia por el robo, no no las quisieron aceptar» cuestionaron, en solidaridad con los migrantes y trabajadores senegaleses.

Asimismo, advirtieron que «Vemos con preocupación que se intenta instalar un discurso mentiroso de lucha contra las mafia, que tiene como principal operadora a la Fiscal Celsa Ramírez, para justificar la violencia policial y judicial, con un fuerte componente racista». En febrero de este año, la Feria de Artesanos de San Telmo denunció impedimentos para trabajar articulados judicialmente por la mencionada fiscal.

«Basta es basta»

En respuesta a lo ocurrido, los trabajadores senegaleses organizaron una asamblea el jueves en el barrio de Once. Allí manifestaron: “En las casas donde vivimos no estamos tranquilos». «Anteayer teníamos a 32 senegaleses esposados desde las cinco de la mañana hasta las cuatro de la tarde. Se llevaron los celulares, la mercadería y nuestra plata. No tenemos donde llorar: en la calle te miran, lo que tienen te lo sacan, no te dan nada, nos corren de noche y de día», contaron.

«Molestamos trabajando, ¿no? Somos gente humilde, dejamos a nuestras familias, no necesitamos venir acá hacer trabajo sucio. Lo único que queremos es que nos traten como seres humanos, que nos legalicen, si perdemos perdemos por ley; pero no perseguirnos en la casa, en la calle, en los locales», afirmaron. «Basta es basta. Estamos sufriendo», enfatizaron.

«La mayoría de los chicos somos monotributistas. Entiendan que no somos mala gente, necesitamos trabajar. Vivimos como ratas en viviendas que están clausuradas. No hay casas para los negros, no hay laburo para los negros. Entonces los negros salen a buscar en la calle el trabajo, y nos persiguen como ratas…. Así que basta. ¡Basta!”, finalizaron.

Imágenes de la Asamblea

Foto: Marina Carniglia.
Foto: Marina Carniglia.
Foto: Marina Carniglia.
Foto: Marina Carniglia.

 

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