El G20 apoyó a Argentina en el pedido de revisar sobrecargos de deuda al FMI

Los líderes del G20 recogieron la demanda argentina para que se evalúen las sobretasas de deuda que el Fondo Monetario Internacional cobra a países endeudados como el nuestro. Durante la gestión de Mauricio Macri, el Fondo prestó a Argentina más de 44 mil millones de dólares, fugado por el gobierno de Cambiemos.

Al cierre de la cumbre G20 que se celebró este fin de semana en Roma, los líderes mundiales dieron a conocer hoy un comunicado en el que expresan su apoyo a la propuesta argentina de pedir al Fondo Monetario Internacional que revise los sobrecargos por la deuda. La inclusión en el documento final de la solicitud para que los recargos se reduzcan era uno de los objetivos de Alberto Fernández y su comitiva en la cumbre.

Además, reclamaron al organismo de crédito multilateral la creación de un nuevo Fondo de Resiliencia y Sostenibilidad para proporcionar financiación asequible a largo plazo a los países de ingreso medios y bajos.

Los líderes del G20, refirmando el pedido de sus ministros de Finanzas del 13 de octubre, solicitaron al FMI que revise su política de sobrecargos, en sintonía con el reclamo que viene haciendo Argentina. Durante el encuentro multilateral, el presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía Martín Guzmán buscaron generar el consenso para el reclamo al organismo financiero.

«Nuestros ministros de Finanzas esperan con interés que se siga debatiendo la política de sobrecargos en el Directorio del FMI en el contexto de la revisión intermedia de los saldos precautorios», afirma el comunicado.

Victoria argentina

El texto que lleva la firma de 20 jefes de Estado incluyó dos reclamos del gobierno Argentino ya que recomienda al Fondo Monetario Internacional (FMI) que se revise la política de sobrecargos (que puede hacer que Argentina ahorre 900 millones de dólares) y además habla de la posibilidad de creación de un nuevo Fondo de Resiliencia para proporcionar financiación asequible a largo plazo a los países de ingreso medios y bajos.

Los «recargos» son las sobretasas que cobra el organismo internacional a países endeudados como el nuestro, tras la gestión de Mauricio Macri. Una deuda que es «única en la historia por su monto y por sus condiciones de repago», dijo Fernández en el marco de la cumbre.

El 13 de octubre todos los ministros de Economía y directores de bancos centrales del G20, le pidieron al FMI su «actualización sobre la política de sobrecargos» y que además se envíen fondos especiales para países de ingresos medios y bajos en función de pospandemia.

Argentina ya recibió este año el equivalente a 4334 millones de dólares en base a que tiene una cuota del 0,67% de participación del FMI. Para que se dimensione el tamaño del préstamo recibido y fugado entre 2018 y 2019, fue de más de 44 mil millones de dólares, el 60% del dinero disponible en el FMI.

La agencia internacional Bloomberg, especializada en finanzas, había adelantado que este consenso fue «una victoria argentina».

Resiliencia y sostenibilidad

Los mandatarios pidieron al FMI que establezca un nuevo Fondo de Resiliencia y Sostenibilidad (RST, por sus siglas en inglés) para proporcionar financiación asequible a largo plazo para ayudar a los países de ingreso bajo, a los pequeños estados insulares en desarrollo y a los países vulnerables de ingresos medios a reducir los riesgos para la estabilidad de la balanza de pagos futuros, incluidos aquellos derivados de las pandemias y el cambio climático.

Por otro lado, solicitaron la canalización voluntaria de parte de los Derechos Especiales de Giro (DEG) asignados para ayudar a los países vulnerables. Los derechos especiales de giro son definidos en términos de una cartera de monedas «fuertes» utilizadas en el comercio internacional y las finanzas. En la actualidad, las monedas en la cartera son el renminbi, euro, la libra esterlina, el yen y el dólar estadounidense.

«Estamos trabajando en opciones para que los miembros con fuertes posiciones externas amplíen significativamente su impacto a través de la canalización voluntaria de parte de los DEG asignados para ayudar a los países vulnerables, de acuerdo con las leyes y regulaciones nacionales», señalaron los líderes del G20.

También expresaron que la continuidad de su compromiso «con la revisión de la adecuación de las cuotas del FMI y continuaremos el proceso de reforma de la gobernanza del FMI en el marco de la 16ª Revisión General de Cuotas, incluyendo una nueva fórmula de cuotas como guía, antes del 15 de diciembre de 2023».

«Acogemos con satisfacción la nueva asignación general de Derechos Especiales de Giro (DEG), implementada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) el 23 de agosto de 2021, que ha puesto a disposición el equivalente a 650 mil millones de dólares en reservas adicionales a nivel mundial», acotaron.

Además, subrayaron la importancia de que «los acreedores privados y otros acreedores bilaterales oficiales ofrezcan un tratamiento de la deuda en condiciones al menos igual de favorables, de acuerdo con el principio de comparabilidad de trato».

Asimismo, el texto reza: «Reiteramos nuestro compromiso con el fortalecimiento de la resiliencia financiera a largo plazo y el apoyo al crecimiento inclusivo, inclusive mediante la promoción de flujos de capital sostenibles, el desarrollo de los mercados de capital en moneda local y el mantenimiento de una Red de Seguridad Financiera Global fuerte y eficaz, cuyo centro sea un FMI fuerte, basado en cuotas y con recursos adecuados».

Recuperación económica postpandemia

«A lo largo de 2021, la actividad económica mundial se ha recuperado a un ritmo constante, gracias al despliegue de las vacunas y a la continuidad de las políticas de apoyo», consideraron los líderes del G20. «Sin embargo, la recuperación sigue siendo muy divergente entre países y hacia su interior, y continúa estando expuesta a riesgos asociados, en particular la posible propagación de nuevas variantes del Covid 19 y los ritmos desiguales de vacunación», matizaron.

Por esto, reafirmaron la determinación de «utilizar todas las herramientas disponibles por el tiempo necesario para hacer frente a las consecuencias adversas del Covid 19, en particular para los más afectados, como las mujeres, los jóvenes, los trabajadores informales y de baja calificación, y sobre las desigualdades».

«Seguiremos promoviendo la recuperación, evitando quitar cualquier medida de apoyo de manera prematura, preservando al mismo tiempo la estabilidad financiera y la sostenibilidad fiscal a largo plazo, y salvaguardando los riesgos y los efectos indirectos negativos», manifiesta el documento del cierre del Cumbre 2021.

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