Santa Fe busca regular las “bolsitas de nicotina” ante su venta sin control

bolsas nicotina

El proyecto introduce modificaciones a la ley antitabaco vigente para incluir expresamente a los productos que contengan nicotina. “La nicotina no deja de ser adictiva porque venga en forma de golosina”, advirtió la diputada provincial Varinia Drisun.

La diputada provincial Varinia Drisun (Partido Socialista-Unidos) presentó un proyecto ante la creciente venta de las comúnmente denominadas “bolsas de nicotina” o “nicotine pouches”, cuyo formato similar a una golosina puede incentivar su consumo entre jóvenes y adolescentes. La iniciativa propone modificar la Ley provincial 12.432 e incorporar estos productos al Programa de Control del Tabaquismo y Consumo de Nicotina en el ámbito provincial.

“La irrupción de las bolsitas de nicotina genera una creciente inquietud desde el punto de vista sanitario, social y regulatorio”, señaló la legisladora socialista que también preside la Comisión de Salud de la Cámara de Diputadas y Diputados.

Se trata de productos de administración oral de nicotina sin combustión, pequeñas unidades que se colocan en la boca y liberan nicotina mediante su absorción a través de la mucosa bucal. No se mastican ni se inhalan: la sustancia se libera al entrar en contacto con la saliva y pasa directamente al torrente sanguíneo.

Son productos que contienen nicotina sintética o derivada del tabaco, junto con aditivos, saborizantes y otros componentes diseñados para favorecer su consumo. “La nicotina es una sustancia con efectos ampliamente conocidos: eleva la presión arterial, la frecuencia cardíaca y eleva el riesgo potencial de contraer enfermedades cardiovasculares. Los peligros también están dados por su alto potencial adictivo y su capacidad de generar dependencia”, explicó Drisun.

Y agregó: “La forma de administración mediante absorción oral permite una liberación sostenida de la sustancia en el organismo, contribuyendo al mantenimiento de niveles constantes de exposición y reforzando los mecanismos biológicos de la adicción”.

Actualmente se comercializan en todo el país, incluyendo la provincia de Santa Fe. Pueden adquirirse en kioscos, estaciones de servicio y también a través de plataformas digitales. Hasta el momento, no existe un marco normativo específico que regule de manera clara su venta, promoción, accesibilidad y condiciones de consumo.

“Su disponibilidad es amplia y accesible. Esto, combinado con su presentación atractiva, contribuye a su rápida expansión en el mercado de consumo”, explicó la diputada.

Una de las principales características que distingue a estos productos es su presentación comercial. Su formato, diseño, tamaño y saborización los asemejan a productos de consumo cotidiano o golosinas, lo cual contribuye a disminuir la percepción de riesgo asociada a su utilización.

bolsas nicotina

Esta estrategia de presentación facilita su aceptación y puede inducir a su consumo en poblaciones que de otro modo no se verían expuestas a productos con esta sustancia, especialmente adolescentes y jóvenes.

“Esta característica es especialmente relevante en términos de salud pública: la iniciación temprana en el consumo de nicotina se encuentra asociada a una mayor probabilidad de dependencia prolongada y a mayores dificultades para su abandono en etapas posteriores de la vida”, sostuvo.

Drisun, que preside la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, explicó que el desarrollo de estos nuevos formatos responde a una tendencia global en la evolución de los productos que contienen nicotina. Sus formas tradicionales fueron siendo reemplazadas por alternativas que eliminan la combustión, pero mantienen la exposición a la sustancia adictiva.

“Estos productos no siempre se encuentran comprendidos en las definiciones legales vigentes que regulan el tabaco y sus derivados. Eso genera un vacío normativo que dificulta la implementación de políticas de control eficaces”, advirtió.

Por eso, el proyecto introduce modificaciones a la ley antitabaco vigente para incluir expresamente a los productos que contengan nicotina cuya administración no requiere combustión, de origen natural o sintético, incluyendo las bolsas de nicotina u otros dispositivos de administración similares.

La propuesta establece que se les apliquen las mismas reglas que ya rigen para el tabaco: prohibición de venta a menores de 18 años, restricciones a la publicidad y regulación de las modalidades de comercialización. Además, aclara que quedan excluidos los medicamentos o terapias de reemplazo nicotínico autorizados por la autoridad sanitaria competente, destinados al tratamiento para dejar de fumar.

Regular no es prohibir. Es asumir la responsabilidad de proteger la salud pública. Cuando aparece un producto con alto potencial adictivo y circulación sin control, el Estado no puede mirar para otro lado”, concluyó Drisun.

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