Frigerio y los 011 dejaron a la gurisada sin tortas fritas para celebrar el 25 de mayo

Una circular profundizó el enojo con el staff de porteños que ocupa gran parte del gabinete del gobierno de Entre Ríos. Son conocidos como los "011". La última: prohibieron que los niños en las escuelas festejen la Revolución con tortas fritas, un manjar muy tradicional en la provincia, donde se comen las mejores.

La noticia escaló hasta a Crónica TV. La Dirección de Comedores de la provincia de Entre Ríos, encabezada por el porteño Lautaro Azzalini, emitió una circular para reforzar la prohibición de la elaboración de alimentos fritos, a pocos días del 25 de mayo. La medida, que explícitamente menciona a las tortas fritas en función del festejo patrio, es un cachetazo a las tradiciones culinarias entrerrianas.

No se hicieron esperar las reacciones frente a un nuevo desprecio de los "011", denominación popular de los funcionarios porteños que gobiernan en Entre Ríos, por la característica telefónica. Fabián Peccín, del sindicato docente Agmer, afirmó por redes sociales que el aviso publicado es parte del "acervo cultural de una élite" que busca  ir "despojando paulatinamente al pueblo de derechos, conquistas, cultura popular y pertenencia social".

También desde Agmer, Martín Cedro recordó cuestiones contundentes, como que en tres escuelas de Concordia –la secundaria N° 22, la primaria N° 10 "Benito Garat" y la secundaria N° 30 "María Elena Walsh"– suspendieron las meriendas por falta de insumos, pudiendo ofrecer solamente leche hasta agotar el stock.

En la Circular que la Dirección de Comedores envió a las escuelas por los festejos del 25 de mayo, se dice expresamente que "no se encuentra permitida la elaboración de alimentos fritos, como las tortas fritas" y se aclara que tampoco "está sugerida la compra y el ofrecimiento de facturas". Los porteños instaron a alternativas "más económicas y nutritivas", que en su criterio son "bizcochuelos caseros o adquiridos en panadería".

El goberno de Rogelio Frigerio está sobrepoblado de porteños, comenzando por el gobernador, cuya vida real se desarrolla en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Los 011  por nacimiento, domicilio o trayectoria política son conocidos por pasar pocos días en la provincia que gobiernan. Análisis Digital hizo un recuento de quiénes son:

Néstor Roncaglia, Ministro de Seguridad y Justicia.
Mauricio Colello, Secretario General de la Gobernación.
José Luis Patiño, Coordinador de Gabinete.
Victoria Giarrizzo, Secretaria de Industria.
Jesús Korell, Director ejecutivo de ATER (recaudación impositiva). R
Iván Kerr, Síndico de Enersa.
Gonzalo Heriberto García, Presidente del Instituto del Seguro.
Guillermo Carlos Giussi, Vocal del Instituto del Seguro.
Mariano Reyno Buch, Presidente de Sidecreer.
Lautaro Azzalini, Director General de Comedores (el enemigo de las tortas fritas).
Daniela Lucía Brocco, Coordinadora General de Discurso de la Secretaría de Comunicación.
María Sol Romero, Directora General de Comunicación
Alejandro Andrés Acosta, Coordinación de Participación Ciudadana de la Secretaría de Comunicación.
Blanca Inés Vargas y Karen Belén Abaca Grange, Secretarias privadas del ministro Roncaglia.
Patricia Neumann, Secretaria privada del ministro de Desarrollo Económico Guillermo Bernaudo.

Las tortas fritas y otros desprecios

El profesor Román Mayorá, coordinador de la Tecnicatura en Gestión Cultural de la Universidad Nacional de Entre Ríos, pescó recientemente un detalle digno de mención: los 011 hicieron un audiovisual identitario de Entre Ríos, en el que la mayoría de las tomas son desde drone, registrando vegetación y animales. En el video, publicado en marzo, utilizan como fondo musical un cover de IA de la canción “Papaoutai”, en la que su cantante refiere  a la ausencia de su padre, asesinado durante el genocidio de Ruanda. La versión de IA, a diferencia del original, "tiene aires de música estereotipada de África, al nivel de la banda sonora de El Rey León".

"Obviamente cabe decir que habiendo tantos y tan buenos músicos en la provincia, con identidad propia, con géneros musicales representativos (como la chamarrita), elegir cualquier otra música resulta cuanto menos un descuido que merece ser señalado", señala Mayorá en redes sociales. "Sin embargo, hay algo más: la elección de ésta -y no otra- música, y lo que ella evoca, demuestra un gesto doblemente ofensivo. Revela un gesto racista por la connotación de “lo africano” (aunque la canción original es europea, pero qué le vamos a explicar de multiculturalismo a un unitario); y demuestra el profundo desprecio que la clase dirigente provincial de esta época tan rara (no en vano bautizados “los 011”) y sus publicistas sienten hacia quienes habitamos este territorio, al que miran de lejos o desde arriba, ya que ni lo conocen ni les interesa conocerlo".

Dejar respuesta

Por favor, ¡ingresa tu comentario!
Por favor, ingresa tu nombre aquí