Con la creación de la SIPSAL, el gobierno de la provincia acaba de privatizar por decreto el control sanitario del ausentismo laboral de más de 150 mil agentes. El negocio beneficia a uno de los multimillonarios favoritos y ex canciller de Javier Milei, Gerardo Werthein.
¿Qué pasaría si intentáramos explicarle a Lionel Messi el Sistema Integrado de Protección de Salud Laboral santafesino (SIPSAL), mientras vamos por la cuarta?
El asunto sería más o menos así: Mirá Lio, vos sos empleado de la AFA, digamos, y resulta que el cuerpo médico del plantel te hace un seguimiento preventivo de salud física y mental, con logística y programas propios, desarrollados por los médicos, psicólogos e informáticos de la Scaloneta. Pero, de pronto, el Chiqui Tapia –que ya paga premio por presentismo– decide contratar una empresa para hacer exactamente lo mismo, con el objetivo central de bajar el ausentismo de los jugadores por enfermedad o lesión. Es decir, una empresa privada que gana y “le ahorra” a la AFA siempre y cuando ustedes jueguen o jueguen. Es decir, que salgan a la escuela, el hospital, la seccional o la oficina con angina, hernias o depresión.
Lio, como ante Vozinha luego de matar el pique con cara externa, lo resuelve en menos de un segundo: “Nos están cagando, si no hay un curro ahí pega en el palo, ¡Chiqui! ¿Tenés 5 minutos?”.
Pero Tapia tiene otros negocios y problemas. Acá el asunto es con Maximiliano Pullaro y Gerardo Werthein, con el gobernador de Santa Fe y un empresario cuya familia hace buenos negocios desde hace unos 100 años y excelentes relaciones con la secta sionista Jabad Lubavitch. De hecho, Werthein acompañó al presidente más sionista del mundo a llorar sobre el sepulcro del “Rebe” Menachem Mendel Schneerson.
Gerardo Werthein, la SIPSAL y el Estado bobo
El sistema de riesgos del trabajo en Argentina está fuertemente condicionado por una paradoja basal, una suerte de contradicción de origen: la prevención de las enfermedades y los accidentes laborales está concesionada a favor de empresas privadas (las famosas ART, aseguradoras de riesgos del trabajo), organizaciones con fines de lucro que más dinero ganan mientras más ahorran en la salud y la seguridad de los y las trabajadoras. Este sistema cumplió 30 años el 1 de julio de 1996, cuando entró en vigencia la Ley 24.557 de Riesgos del Trabajo.
Así las cosas, ¿cuál sería la novedad?
El Decreto 1838/25 que crea el SIPSAL y la licitación pública 01/26 con un único oferente que embolsará $28.341 millones de pesos, afectarán a un total de 156.057 docentes, policías, médicos, enfermeros, abogados y personal técnico y administrativos (incluidos pasantes y becarios), con auditorías de certificaciones médicas, licencias y tratamientos, para reducir el ausentismo laboral del 15% al 10% y ahorrar, según estimaciones gubernamentales, $170 millones anuales.
El SIPSAL se aplicará gradualmente sobre los distintos agrupamientos del Estado santafesino. En el caso de los docentes –que ya cobran un plus por trabajar en casi cualquier condición– los riesgos principales son el burnout por pluriempleo y carga mental del trabajo y la violencia social que se manifiesta en las escuelas.
Podría decirse que los argumentos que subyacen las políticas de salud y seguridad del gobierno de Santa Fe son los mismos con que Menem, De la Rúa, Macri y Milei dan una batalla cultural exitosa, ideas que están grabadas en piedra: el Estado es grande, caro, corrupto e ineficiente, sus agentes son muchos, también caros, vagos y llenos de privilegios. Y como los jugadores de fútbol, están llenos de mañas, hacen tiempo para no trabajar, simulan golpes, dolores y afecciones emocionales para vivir con la de todos. Entonces, mejor que prevenir es controlar y para eso qué mejor que un operador privado, más precisamente el bisnieto de León Werthein, un judío asquenazi que llegó al país escapando de antisemitismo del zarismo ruso en 1904 y que conformó un grupo empresario diversificado que hoy tiene negocios en agro y ganadería, agroquímicos, producción de alimentos, energía y combustibles, desarrollos inmobiliarios, finanzas, tecnologías y medios de comunicación.
Gerardo Werthein es propietario de Vrio Corp, integrada a Direct TV Argentina y flamante propietaria de Torneos, es decir que maneja la señal TyC Sports. Es empleador de Luis Majul, Viviana Canosa, Esteban Trebucq y Yanina Latorre, a través del multimedio El Observador. Entre 2003 y 2017 fue principal accionista y parte del directorio de Telecom, antes de que quedara en manos de Clarín.
Pero el ex embajador de Milei en los Estados Unidos y ex Ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, también hace negocios en el sistema de riesgos del trabajo, a través de la ART Experta, el Centro Médico SOI, Jelper y SML Consultores Médicos S.A., la gerenciadora de prestaciones médicas que se quedó con el SIPSAL santafesino.
El objetivo principal es profundizar en la línea de mayores controles sobre “el fraude de los accidentes y enfermedades laborales” en el Estado provincial y la eficiencia de su autoseguro provincial, a través de la Dirección Provincial de Autoseguro de Riesgos del Trabajo (DIPART).
La sociedad del cansancio, versión santafesina
Un informe publicado por el médico santafesino y especialista en el sistema de riesgos, Jorge Kohen, sostiene que el SIPSAL “genera un doble desplazamiento, el primero es del paradigma de la salud al paradigma del control” en donde el cuidado es un medio y el descenso del costo laboral es un fin. “El cuerpo del trabajador entra en el diseño como unidad de costeo y como variable de ajuste fiscal, en un contexto en el que la provincia acumuló un déficit considerable en el primer cuatrimestre del año”.
“El segundo desplazamiento es del ámbito público al operador privado, el control médico-laboral del Estado –que incluye el reconocimiento de enfermedades profesionales, las juntas médicas y la determinación de incapacidad–, queda en manos de una firma ligada a una ART, cuya rentabilidad depende directamente de minimizar el reconocimiento del daño que debe evaluar”, asegura Kohen.
Cierto es que esto ya sucedía con la DIPART, el organismo estatal que bajó los accidentes y enfermedades básicamente rechazándolos como no laborales, es decir negando que estos se hubieran producido en el ámbito laboral, con la misma lógica que las aseguradoras privadas.
En todo el espectro asegurador de riesgos laborales se verifican tres constantes: la subdeclaración de accidentes y enfermedades, el subregistro estadístico consecuente y el lobby empresarial sobre las instancias prejudiciales y judiciales para aminorar el impacto de las reparaciones dinerarias y en especies.
En su informe sobre el SIPSAL, Jorge Kohen sostiene que “los sindicatos deberían construir su propio sistema autogestionado para monitorear y transformar las condiciones y medio ambiente del trabajo”.
Kohen, que fue Director del Programa de Asistencia al Trabajador Ausente por Enfermedad del Aérea de Salud y Trabajo de la Facultad de Ciencias Médicas (Universidad Nacional de Rosario) y Gerente de Prevención de la Secretaría de Riesgos de Trabajo, cree que esta iniciativa profundiza con “el incentivo económico a la asistencia perfecta de los docentes provinciales, mecanismo extendido a otros regímenes salariales públicos y privados, porque retribuye el ocultamiento del padecimiento, convierte el cuerpo enfermo en una pérdida económica personal y traslada al trabajador la responsabilidad de sostener –contra su propio malestar– la productividad del sistema”.
Estos son los términos de Byung Chul Han en La Sociedad del Cansancio, el trabajador se autoexplota e individualiza responsabilidades del sistema, estatales, “internaliza la exigencia de rendimiento como mandato propio y oculta síntomas para no ser percibido como improductivo” según Kohen.
La condición de posibilidad para realizar esas operaciones es el facto cultural neoliberal de que cada estatal es un potencial haragán que deshonra un salario considerable. Es decir que oculta síntomas para no ser considerado improductivo o peor aún, un ñoqui o su sinónimo inmediato: un vago.
La implementación del SIPSAL implica la pérdida de ámbitos paritarios en donde acordar criterios para la prevención y reparación de daños producidos en el ámbito del trabajo estatal, lo contrario al diálogo social que promueven la OIT y la Ley de Comités Mixtos, que pusieran a la provincia a la vanguardia nacional y continental desde 2008.
Y ya que está en boga con el ingreso de Palantir al control del sistema de datos públicos argentinos, la resignación de soberanía estatal que implica entregarle información médica sensible a SML Consultores, una empresa privada que está en su naturaleza– puede utilizar información médica confidencial para maximizar las ganancias de la unidad de negocios en Salud del Grupo Werthein.
Jorge Kohen aporta el dato final conque le explicábamos el asunto a Lionel. Entre 2009 y 2011, la UNR desarrolló un programa denominado ZIPER, para centralizar y cuantificar las causas del ausentismo laboral y tomar decisiones ejecutivas, para elaborar mejores sistemas de gestión de riesgos en beneficio del cuidado preventivo de la salud de los agentes y la dinámica laboral en general. Este software fue desarrollado por profesionales del sector público y utilizado de manera gratuita en el marco del Programa Nacional de Prevención en Salud y Trabajo Docente y por organismos y empresas nacionales.
Para Kohen “se desecha un aporte que había probado su utilidad y se vuelve a tercerizar el control a favor de los desarrollos de una empresa ligada a una ART, se deshacen de una orientación que la propia Universidad Nacional de Rosario había definido para reemplazar el control por el cuidado”.
La autoexigencia individual al servicio de la burocracia estatal, el auto gerenciamiento de la salud física y emocional ajustados a la propia culpa y los premios salariales, está escribiendo un nuevo capítulo en una historia menos conmovedora y taquillera que la del arquero de Paraguay vendiendo su ropa deportiva para asistir a su bebé prematuro, pero que afectará la vida presente y futura de decenas de miles de trabajadores y trabajadoras y de sus familias.









