Elecciones en Brasil: según Amnistía Internacional, Meta no detecta la desinformación electoral

Un experimento puso a prueba los sistemas de moderación de Meta antes de las elecciones presidenciales de Brasil. Ocho de 15 anuncios con contenido falso fueron aprobados por la plataforma.

Un experimento realizado por Amnistía Internacional puso en evidencia las dificultades de Meta para detectar y frenar contenidos de desinformación electoral en Facebook, a poco más de un mes de las elecciones presidenciales de Brasil, previstas para el 4 de octubre.

La organización creó y presentó 15 anuncios en portugués brasileño, dirigidos exclusivamente a personas en edad de votar en Brasil, con el objetivo de evaluar cómo funcionaban los mecanismos de moderación de la plataforma frente a contenidos vinculados con el proceso electoral. De los 15 anuncios, 14 contenían desinformación y uno era neutral.

El resultado fue contundente: ocho de los anuncios fueron aceptados por Facebook, mientras que los otros siete fueron marcados por estar relacionados con cuestiones sociales, políticas o electorales, pero no fueron rechazados específicamente por contener desinformación. Amnistía aclaró que ninguno de los anuncios llegó a publicarse, ya que habían sido programados para una fecha futura y fueron cancelados antes de su difusión.

Qué tipo de desinformación puso a prueba el experimento

Los anuncios fueron diseñados a partir de narrativas que, según el análisis realizado por Amnistía, ya circulaban en redes sociales brasileñas. Para ello, la organización estudió conversaciones y contenidos en portugués publicados en Facebook y X entre enero y mayo de este año.

Las piezas falsas utilizadas en la prueba reprodujeron tres tipos de estrategias: deslegitimación electoral, mediante afirmaciones destinadas a sembrar dudas sobre las elecciones y sus resultados; construcción de un enemigo, presentando a adversarios políticos o tribunales como amenazas o actores ilegítimos; y autoritarismo centrado en la seguridad, mediante mensajes que planteaban la intervención militar o el uso de la fuerza como respuesta necesaria frente al delito o el desorden político.

Siete de los anuncios contenían afirmaciones deliberadamente engañosas sobre candidatos e instituciones electorales, incluidas acusaciones de fraude y cuestionamientos a la integridad del sistema de votación. Los otros siete incluían información falsa capaz de interferir con el ejercicio del voto, por ejemplo, datos incorrectos sobre cuándo o cómo votar o incluso sobre qué candidatos participaban de la elección.

Según Amnistía, todos los anuncios con desinformación violaban las propias políticas de Meta sobre información falsa relacionada con la interferencia en procesos electorales.

Una prueba realizada antes de las elecciones

La investigación se realizó en las semanas previas a las elecciones presidenciales brasileñas, en un contexto en el que la desinformación política ya constituye un problema de larga data en el país.

Para evitar que los anuncios pudieran generar daños reales, Amnistía utilizó cuentas creadas específicamente para la investigación y programó todas las publicaciones para una fecha futura. De esta manera, pudo evaluar los mecanismos de revisión de Facebook y cancelar los anuncios antes de que fueran publicados.

La organización también señaló que las cuentas utilizadas no habían completado el proceso de verificación de identidad de Meta. Los investigadores, además, no se encontraban físicamente en Brasil al momento de realizar la prueba: los anuncios fueron enviados desde Londres y no se utilizó una VPN para simular una ubicación brasileña.

El reclamo a Meta

Amnistía Internacional advirtió que la incapacidad de la plataforma para detectar una parte significativa de los anuncios plantea riesgos para el proceso electoral.

La organización pidió a Meta que refuerce los recursos destinados a la moderación de contenidos en portugués brasileño, especialmente en lo referido a la aprobación de anuncios, y que mejore de manera urgente sus mecanismos para identificar y responder a posibles daños vinculados con las elecciones.

La entidad también informó que envió una carta a Meta el 21 de julio para plantear los resultados del experimento y consultar a la empresa sobre sus mecanismos para detectar y reducir los riesgos relacionados con los derechos humanos. Al momento de la publicación del informe, Meta no había respondido.

Para Amnistía, el problema trasciende la circulación de información falsa: una moderación insuficiente puede contribuir a erosionar la confianza en las instituciones electorales, confundir a los votantes e interferir con su capacidad de ejercer libremente el derecho al voto.

Y ahí está el dato que vuelve especialmente relevante el experimento: más de la mitad de los anuncios de prueba con desinformación electoral logró superar los controles de Facebook, justo cuando Brasil entra en la recta final hacia una nueva elección presidencial.

Dejar respuesta

Por favor, ¡ingresa tu comentario!
Por favor, ingresa tu nombre aquí