"Desentierros. Los libros que no heredamos", de María Julia Blanco, se estrena en nuestra ciudad en el marco de la VI Semana del Cine Santafesino. Autobiografía, memoria y relato se cruzan en un documental que se dispara a partir de un viaje para rescatar libros enterrados en los tiempos de la última dictadura.
"Los hijos de la democracia nos fuimos enterando de cosas "por los títulos". Agarrábamos una conversación de sobremesa entre los adultos. A veces había lugar para preguntas, a veces no. A veces había respuestas satisfactorias. En general era saber muy poco, estar en la mesa o en la sobremesa y que nadie se preocupe de cuánto entendíamos de cuánto había para describir. Se hablaba mucho o poco, pero en cualquier caso íbamos tomando cosas que no siempre estaban dirigidas a los niños. Hay algo ahí del saber que es difuso, difícil. Hasta que no fuimos a desenterrar, de adultos, había un montón de cosas que ni siquiera sabíamos que no sabíamos", explica María Julia Blanco a Pausa sobre su documental "Desentierros. Los libros que no heredamos".
La directora nos guía desde Rosario hacia San Gregorio (sur de la provincia de Santa Fe) y hacia Laguna Paiva, en el centro de la provincia, siguiendo las vías del ferrocarril, otra historia nacional enterrada. "Desentierros. Los libros que no heredamos" indaga en la memoria familiar de María Julia: el desentierro de la biblioteca estudiantil de su padre, olvidada desde 1975 y recuperada en 2018 es el punto de partida para explorar la identidad, la memoria colectiva y la construcción de los recuerdos familiares.
Las historias de las bibliotecas enterradas durante la última dictadura militar argentina son un relato que se repite a lo largo y ancho del país; María Julia busca develar lo que sigue oculto en su propia historia familiar a través de las voces de otros.
Para Blanco, los libros dan prueba de lo que fueron y de lo qué les pasó. En su deterioro, también, se evidencian las grietas que acompañan los relatos de nuestra historia nacional y en este viaje por la verdad, se advierten las tantas huellas de la posdictadura.
–¿Cómo impactó la película en tu familia?
–Me preocupaba hacer un documental, hablar de ellos, por ellos. Esta cuestión de cómo representar y la responsabilidad que supone, como directora y guionista, exponer a personas vivas que lo van a ver, que van a opinar. Siempre me dio como mucha ansiedad el asunto. La verdad es que están contentos. No esperaba que fuera ese el impacto. Están contentos por la película, por mí. Está bueno. Uno hace cosas y no sabe exactamente hacia dónde van.
–La película es un ensayo que cruza autobiografía, memoria e historia. Desde lo conceptual, ¿cómo pensabas esas relaciones? ¿Cambió tu perspectiva después del hacer la peli, o durante el proceso de producción?
–Fue interesante ponerme en el lugar de hacerlo. Son cuestiones que pienso en lo conceptual cuando doy clase. Yo doy clases en una materia que se llama "Corrientes historiográficas latinoamericanas y argentinas" y aparece toda esta cuestión de cómo se elabora el pasado desde la autobiografía, desde el ensayo, cómo estas relaciones siempre son un problema. El pasado se elabora desde estos y otros lugares. Tengo ahora una comprensión mejor de la complejidad el pasado, por todo lo que significó pensar esta película. Se fueron abriendo tiempos más largos, temporalidades que no estaban previstas en relación a los libros, a la izquierda, a toda una historia del siglo XX, y a cuánto del presente está separado del pasado. Creo que no cambió mi perspectiva, pero me ayudó a pensar de otra manera.
–¿Cómo fue el proceso de escritura del título? Hay dos palabras muy intensas para el tema: desenterrar y herencia. ¿Cómo llegaste?
–Desentierros estuvo siempre, desde el comienzo. Empezamos en 2018 a pensar esta película. Nada le ganaba a Desentierros por lo que suponía el plural, la acción en el presente, la relación con el pasado. Todas las capas de sentido y las metáforas que podría albergar. Después apareció la cuestión de la herencia, cuando teníamos la versión más avanzada de la película, al mostrar el avance en el Pulsar en Santa Fe y en el Festival Internacional de Cine Documental de Buenos Aires. Del diálogo con tutores apareció la cuestión de la herencia más claramente. Recuerdo un diálogo con Miguel Ceballos sobre el tema, una pregunta de él. Eso me llevó a tomar más decisiones respecto a qué incluir y qué dejar afuera. Son cosas a las que se llega pensando y discutiendo lo que estamos haciendo, por eso son tan importante esas instancia de laboratorio y de work in progress para ver en diálogo con otros qué cosas queremos. Empezamos a saber qué fue lo que pasó cuando empezamos a preguntarlo.
La data sobre Desentierros
"Desentierros. Los libros que no heredamos" dura 87 minutos y se estrena este 29 de septiembre a las 17:30, en el marco de la VI Semana del Cine Santafesino. La dirección es de Maria Julia Blanco y cuenta con la producción de Pamela Carlino y Agustín del Carpio. La película fue proyectada en el Panorama Argentino del 39º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, la Competencia Argentina del 14º Festival Internacional de Cine Documental de Buenos Aires y la Competencia Largometraje Santafesino del 31º Festival de Cine Latinoamericano de Rosario.











