El cortometraje “Selinunte”, de 1951, fue recuperado a partir de una copia de 35 mm. única en el mundo y mañana se proyectará en el marco de la Semana del Cine Santafesino. Dialogamos con Clara Sosa Faccioli, del Archivo Fernando Birri, quien estuvo a cargo de la restauración.
“Selinunte”, una joya cinematográfica de 10 minutos que se presume como el segundo cortometraje de Fernando Birri, se proyectará en nuestra ciudad en el marco de la Semana del Cine Santafesino. La cita es mañana viernes 25 de septiembre a las 20:30 hs en el Foro Cultural UNL (9 de Julio 2150).
El cortometraje fue filmado en 1951 en Italia y producido por Sperimental Film, una cooperativa audiovisual conformada por los hermanos sicilianos Agostino y Alfonso Sansone. En 2015, Birri envió a través de su hermana Myrka una copia de nitrato de celulosa de 35 milímetros única en el mundo al preservador Fernando Martín Peña, para que quedara en resguardo en la Filmoteca Buenos Aires.
Diez años después, Clara Sosa Faccioli, cineasta y trabajadora del Archivo Fernando Birri, llevó adelante su restauración física en el marco de su Trabajo Integrador Final para la Diplomatura en Preservación y Restauración Audiovisual, y luego se realizó la digitalización en 4K con el apoyo de la Sociedad por el Patrimonio Audiovisual.
El film narra con poética birriana y experimental la historia de Selinunte, localidad en ruinas de la costa sur de Sicilia, y ya cristaliza la esencia de su estilo. “Las antiguas ruinas de Selinunte, la ciudad de la luna en la Magna Grecia, reviven por arte del montaje", destacaba la sinopsis del corto, en el que participaron Vittorugo Contino en Fotografía (Blanco y negro), Mario Serandrei en Montaje, Román Vlad en Música, Agostino Sansone como Productor ejecutivo y Alfonso Sansone como Ayudante de dirección.
El Archivo Fernando Birri participa de la Semana del Cine Santafesino con una serie de actividades que constan, además de la presentación de Selinunte, de la proyección de "Paisajes Devorados" de Eliseo Subiela, protagonizada por Birri, la muestra patrimonial "Tire Dié: un archivo que muestra" y el segundo encuentro de Talleristas de Cine para infancias. Toda la programación se puede encontrar en el Instagram del Archivo.
Una copia única en el mundo
En diálogo con Pausa, Clara Sosa Faccioli dio detalles acerca de su labor, que realizó en colaboración con el Archivo Fernando Birri y Filmoteca Buenos Aires, y que incluyó la investigación, inspección, limpieza, restauración manual, reparación mecánica y digitalización de la obra.
"Es una de las primeras producciones cinematográficas de Birri como director, y la cinta sobre la cual trabajé para hacer la restauración manual es una copia en 35 milímetros única en el mundo", explicó Sosa Faccioli: "No existe otra copia 35 mm. de este cortometraje; la otra copia que existe está en la Universidad de Brown, en Estados Unidos, y está en 16 mm., en acetato".
—¿Cómo estaba la cinta?
—Estaba en muy buen estado de conservación, pero hubo un descubrimiento que me dejó impactada: tenía empalmes realizados con ganchos metálicos de abrochadora. Entre un plano y otro el montaje se hacía pegando con una cinta parecida a la cinta scotch, pero libre de ácido; pero en este caso, en vez de cinta, usaron ganchos metálicos. O sea que alguien en algún momento, por alguna razón, abrochó la cinta con una abrochadora. Es algo poco común. Posiblemente lo haya hecho un proyeccionista en algún contexto, no sabemos, porque además ya no es común proyectar nitrato porque es un material volátil e inflamable, riesgoso. Bueno, entonces me encuentro con estos ganchos metálicos, y eran muchos, había como seis empalmes y en algunos casos había dos ganchitos y en otros eran dobles, había cuatro. Los ganchos también estaban oxidados por el paso del tiempo.
—¿Y qué hiciste?
—Los fui sacando con una pinza uno a uno, limpiando la zona y volviendo a empalmar con cinta libre de ácido, dejándola en condiciones para llevarla a digitalizar. La digitalización es en 4K, cuadro a cuadro, es la mejor que existe de este cortometraje hasta el momento. Existía antes un telecinado, que es otra técnica de digitalización pero es de bajísima calidad. Ahora se va a ver en alta calidad, por primera vez en muchos años.
El proceso contó con la asistencia técnica de Sofía Elizalde; los subtítulos estuvieron a cargo de Marco Franzoso y la digitalización se realizó con el apoyo de la Sociedad por el Patrimonio Audiovisual. Todo fue llevado a cabo con la autorización de Livio Sansone, que es hijo y sobrino de los productores de la película, y de Carmen Papio, que fue la compañera de Birri.
"Fue una experiencia muy gratificante, de muchísimos aprendizajes, acompañada de personas a las que admiro profundamente, lo cual lo hace aún más más increíble a la experiencia", valoró Sosa Faccioli, que resaltó su agradecimiento con todas las instituciones y personas que colaboraron en el proyecto. Como conclusión, remarcó "la importancia de preservar la memoria y los archivos, para poder acceder a la historia".












