Para Guille Moro, por la escucha
y las iluminaciones, de entonces y de hoy
Por Guillermo Munné
El relumbre inquieto empieza en el rincón, se aferra a...
En unos de sus cuadernos, Carlos Mastronardi anota: “Acabo de orinar con una delectación casi angélica. Un rito purificatorio del cual me siento orgulloso”....