En la tarde del miércoles 14 de febrero, lejos de los regalos y festejos de San Valentin, un nutrido grupo de mujeres se congregó en el monumento que Carlos Monzón tiene en la costanera santafesina a 30 años de que el excampeón mundial asesinara a Alicia Muñiz.

La actividad, organizada por la Mesa Ni Una Menos Santa Fe, tuvo como objetivo repudiar la violencia simbólica que ejerce dicha estatua sobre todas las mujeres víctimas de violencia de género y que luchan contra la misma.

Al pie del monumento, además de decenas de fotos de Muñiz, se podían leer carteles como «¿Nuestra vida vale menos que un título de campeón mundial de boxeo?», «Con monumento a femicidas no hay prevención de la violencia a las mujeres» y «Este campeón mundial es el femicida de Alicia Muñiz», entre otras consignas.

Los zapatos rojos también fueron parte de la intervención hecha a la estatua. La misma remite a la obra de la artista mexicana Elina Chauvet, quien con esta prenda representa a las mujeres víctimas de femicidio y con el color a la sangre derramada.

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Las integrantes de la Mesa Ni Una Menos Santa Fe fueron las encargadas de leer el documento elaborado para la ocasión y consensuado en la primera asamblea camino al Paro Internacional de Mujeres. Allí manifestaron que «en el monumento a Monzón, las mujeres estamos ocultas/negadas  tras el héroe deportivo con los puños en alto en actitud victoriosa. La parte no develada pero que hace a la persona es que ese campeón mundial  también es un femicida (si bien la tipificación jurídica es posterior al hecho, es la más apropiada para conceptualizar la forma más extrema de la violencia de género). Alicia Muñiz era una mujer de 33 años que tenía sueños, proyectos, un hijo pequeño que era de ambos. No faltaron quienes en forma desembozada o encubierta -de manual‑ pretendieron hacerla responsable de su propia muerte victimizando al victimario».

Más adelante, indicaron: «De lo que se trata es de desmantelar esas construcciones patriarcales que nos hacen justificar –cuando se asesina a una mujer cada 29 horas– que es más relevante ser un ídolo deportivo que un criminal femicida. ¿Es este el mensaje que como sociedad queremos dar? “Le pegué a todas y nunca pasó nada”, confesó Monzón ante el primer juez de la causa, según crónicas de la época. Ese “nada” ¿significa que estaba bien pegarles pero sin llegar a provocarles la muerte? “El fue condenado, él pagó”, se argumenta. Estar purgando  condena ¿borra el delito? Que haya sido condenado ¿es razón suficiente para que no conste el femicidio a la hora de decidir levantarle un monumento?.

El movimiento feminista en estos 40 años ha ido logrando jaquear al patriarcado, iniciando una contracultura, desestructurando la naturalización de la opresión de género. Por ejemplo, cantantes y artistas son cuestionados por sus declaraciones, sus temas musicales o sus actitudes de acoso sexual. Se dice con razón que Alberto Olmedo hoy, al menos impunemente, no podría hacer sus chistes machistas. ¿No es hora de darnos al menos un debate serio de a quienes homenajeamos en el espacio público? El desafío está planteado y desde ya lo asumimos».

Respecto de la posibilidad y la necesidad de un debate sobre el emplazamiento del monumento a Monzón, la concejala del Frente Progresista Cívico y Social, Laura Mondino, en diálogo con Pausa, comentó: «Hay que escuchar este reclamo del movimiento de mujeres, que es un reclamo genuino y justo, el cual comparto como mujer y como feminista. Creo que la ciudad no merece tener el monumento a un femicida, pero sin duda es un debate que hay que darse, no solamente en el Concejo sino como sociedad. Debate que no ha sido fácil hasta ahora, que ha tenido muchos frenos porque hay muchas personas que entienden que este monumento merece estar por sus triunfos en el deporte, que nadie cuestiona, pero como bien decimos en el movimiento, lo personal es político y no hay que desconocer que es un femicida y que hoy no merece tener este monumento».

Consultada sobre si el tema ya fue puesto en consideración con las otras mujeres representantes dentro del Concejo –ausentes en la actividad–, Mondino indicó: «Ya empezamos a trabajar para el 8 de marzo con las otras concejalas, hasta ahora ha habido buena predisposición, pero todavía no hablamos de este tema puntualmente. La conformación de este Concejo actual puede abrirnos puertas para llegar a debatir este tema, pero va a requerir de mucho esfuerzo y consensos para llevar adelante cualquier normativa o lo que haya que hacer para poder sacarlo».

Al finalizar el acto, el movimiento de mujeres invitó a todas las asistente a participar de la segunda asamblea abierta que se realizará en vistas del paro del 8 de marzo. La misma será este jueves 15 en en la sede gremial de ATE (San Luis 2854), a las 19.

Cobertura: Ileana Manucci y Juan Pascual

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