El gobierno nacional habilitó el uso terapeútico del cannabis

Un decreto del Ejecutivo permite el acceso gratuito al cannabis medicinal a quienes no cuentan con cobertura médica. Además, insta a las obras sociales a cubrir la prestación. También autoriza al Estado nacional a producir la planta de cáñamo.

Mediante un decreto publicado hoy en el Boletín Oficial, el gobierno nacional amplió la reglamentación de la Ley 27.350, que permite la investigación médica y científica del uso medicinal, terapéutico y paliativo del dolor de la planta de cannabis y sus derivados.  Mediante esta decisión gubernamental, se establece el acceso gratuito al cannabis a quienes no cuentan con cobertura social y se insta a las obras sociales a cubrir la prestación. Además, se autoriza al Estado nacional a producir la planta de cáñamo. «Hemos esperado este momento días y noches», dijeron desde Santa Fe las Mamás del Cannabis Medicinal.

«Los y las pacientes que tuvieren indicación médica para el uso de la planta de cannabis y sus derivados podrán adquirir especialidades medicinales elaboradas en el país, importar especialidades medicinales debidamente registradas por la autoridad sanitaria o adquirir formulaciones magistrales elaboradas por farmacias autorizadas u otras presentaciones que en el futuro se establezcan», sostiene el nuevo decreto reglamentario. «Aquellas personas que, además, no posean cobertura de salud y obra social, tienen derecho a acceder en forma gratuita», agrega.

«En caso contrario, la cobertura deberán brindarla las obras sociales y agentes del Seguro de Salud del Sistema Nacional, las demás obras sociales y organismos que hagan sus veces creados o regidos por leyes nacionales, y las empresas o entidades que presten servicios de medicina prepaga», indica la norma.

El decreto también establece que el Ministerio de Salud «creará las condiciones necesarias para garantizar el aprovisionamiento de los insumos necesarios y facilitar la investigación médica y/o científica de la planta de cannabis y sus derivados». En este marco, le da un nuevo impulso al registro creado por la ley, el cual no se encontraba operativo. «Los y las pacientes podrán inscribirse para obtener la autorización de cultivo para sí, a través de un o una familiar, una tercera persona o una organización civil autorizada por la Autoridad de Aplicación».

El Ejecutivo también autoriza al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria y al Conicet al cultivo de la planta. Con respecto a la producción, el decreto ordena que «el Estado brindará colaboración técnica para impulsar la producción pública de cannabis en todas sus variedades y su eventual industrialización para su uso medicinal, terapéutico y de investigación en los laboratorios de producción pública de medicamentos nucleados en la Agencia Nacional de Laboratorios Públicos». «La dispensación del producto se realizará a través del Banco Nacional de Drogas Oncológicas y/o farmacias autorizadas», puntualiza.

«El Instituto Nacional de Semillas regulará las condiciones de producción, difusión, manejo y acondicionamiento de los órganos de propagación de esta especie que permitan la trazabilidad de los productos vegetales», completa el documento.

Según el decreto, el Ministerio de Salud deberá priorizar la producción regional y la realizada en los laboratorios públicos nucleados en la Agencia Nacional de Laboratorios Públicos. En 2017 el Laboratorio Industrial Farmacéutico de Santa Fe comenzó las gestiones para poder elaborar aceites derivados de la planta de cáñamo.

Los fundamentos

La Ley Nacional de Cannabis Medicinal se sancionó en 2017; el decreto firmado por Alberto Fernández extiende los alcances del marco establecido por el decreto reglamentario anterior (el N° 738/17). El gobierno actual entendió que esa reglamentación era «restrictiva» y que solo podían acceder a la planta y sus derivados «quienes se incorporen a protocolos de investigación en epilepsia refractaria». Además valoraron que era «económicamente excluyente» por «el alto costo que implica su importación».

En este contexto de desigualdad en el acceso, «un núcleo significativo de usuarias y usuarios han decidido satisfacer su propia demanda de aceite de cannabis a través de las prácticas de autocultivo, y con el tiempo se fueron organizando redes y crearon organizaciones civiles que actualmente gozan no solo de reconocimiento jurídico sino también de legitimación social», argumentaron desde el Ejecutivo.

«Todo ello describe la situación particular en la que las personas o las familias que atraviesan la enfermedad, cuando tienen a su alcance la posibilidad de atenuar los dolores, adoptan un rol activo, aun asumiendo el riesgo de ser condenadas por la normativa penal vigente», consideraron.

Al conocerse la noticia, la Mamás del Cannabis Medicinal de Santa Fe celebraron la novedad. «Hemos esperado este momento días y noches, soñando con los ojos bien abiertos a la lucha colectiva y abriendo paradigmas hacia una salud más justa e inclusiva», manifestaron quienes desde hace años bregan por el derecho a la salud de sus hijas e hijos.

 

 

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