
"Malvinas, memoria de la espera" es un archivo fotográfico que recupera la mirada personal de los soldados. Ante la escasez de registros fotográficos producto de la censura durante la dictadura, las imágenes tomadas por ex combatientes emergen como piezas fundamentales para reconstruir la memoria colectiva sobre la guerra.
"Estamos ganando", "Vimos rendirse a los ingleses", "¡Seguimos ganando!", decían la ya tristemente históricas tapas de la revista Gente durante la guerra de Malvinas. Junto a esos titulares también se leía: "las fotos exclusivas que solo verá en Gente". Fotos que, se sabría después, solo buscaban ilustrar ese relato, no mostrar la realidad.
Esa realidad es la que muestra "Malvinas, memoria de la espera", un archivo de fotografías tomadas por los propios soldados conscriptos durante la guerra.
Debido a la fuerte censura ejercida por la Junta Militar, existen muy pocas imágenes tomadas por reporteros gráficos que documenten el conflicto. Ante la ausencia de registros visuales periodísticos, surgió la necesidad de buscar nuevas fuentes que permitan reconstruir esa historia.

El proyecto, impulsado por los fotógrafos Martín Felipe y Diego Sandstede, busca reinvindicar una perspectiva más humana sobre lo que vivieron los soldados argentinos en el conflicto, justamente desde sus propios ojos.

Recuperar un archivo
Según explican en la página web, en ese contexto comenzó una tarea de investigación y búsqueda en foros y redes sociales de ex combatientes, con el objetivo de recolectar fotografías que ayuden a armar un rompecabezas visual del conflicto. Ese recorrido permitió descubrir una gran cantidad de imágenes tomadas por los propios veteranos durante la guerra: algunas con pequeñas cámaras personales y otras con equipos profesionales pertenecientes a sus superiores.
En muchos casos, los ex combatientes conservan estas fotografías —y también los negativos— con gran cuidado y reserva. Sin embargo, no siempre existe plena conciencia del valor social que poseen más allá de la memoria individual o del recuerdo personal que evocan. Estas imágenes adquieren un significado profundo en la construcción de la memoria colectiva sobre Malvinas, ya que permiten establecer una conexión emocional con aquel tiempo y aquel territorio.

Cada fotografía encierra su propia historia y también está contada en este archivo: quién la tomó, en qué circunstancias, qué recuerdos despierta y qué dolores guarda.
"Nuestra experiencia en la búsqueda de estas imágenes nos confirma que cada una de ellas es una caja de memoria que dispara una historia que aun sigue viva, y consideramos que es fundamental rescatar y documentar para futuras generaciones; para el ejercicio de la memoria y el reconocimiento a quienes dieron su vida por defender la soberanía. Encontrar nombres, hombres, y darles imagen; rescatar al individuo y su historia personal", explican desde el archivo.
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Y finalizan: "Estas fotografías son un registro único del conflicto. Son imágenes que no están mediadas por la mirada de un/a fotógrafo/a profesional, no hay recortes ni ediciones para una noticia o narración periodística. Son los ojos de los soldados que vieron y fijaron el tiempo. En esta oportunidad son los protagonistas los que cuentan y pareciera que solo pretenden decir “aquí estuve” o “aquí estoy”".














