Por su atraso frente a la inflación, en 28 meses los docentes universitarios dejaron de cobrar 8,6 salarios. Para un JTP con dedicación parcial, representa más de cuatro millones de pesos. El peso del alquiler sobre el salario se les triplicó.
El modelo libertario apunta al vaciamiento de las universidades y a un país sin producción propia de conocimiento. Son oscurantistas como sus jefes teocráticos estadounidenses. El vicepresidente de Estados Unidos y colonias afines, J.D. Vance, lo dijo con todas las letras: "Los profesores son el enemigo". Antes había dicho, también, que las universidades eran el enemigo. Las llama "instituciones hostiles". Cultural e ideológicamente, Vance es la representación viva del votante de ultraderecha occidental.
El método es sencillo: ajuste de presupuesto. El salario de los docentes universitarios corre muy atrás de la inflación. Así, en 28 meses, es como si los docentes hubieran dejado de cobrar 8,6 salarios, de tanto atraso frente a la inflación.
Desde diciembre de 2024, los aumentos que reciben los universitarios están siempre por abajo de la inflación. Jamás se pudo recuperar el salario tras lo perdido por el mazazo de la devaluación de Luis Caputo, en el verano de 2024, donde la diferencia entre la inflación y los aumentos salariales fue obscena.
De punta a punta, a marzo de 2026 el salario de los universitarios durante el gobierno de Milei aumentó un 178% contra el 293% de la inflación. Así luce la pérdida de poder adquisitivo mes tras mes.
En la universidad pública, casi todos los cargos universitarios son dedicaciones simples, de 10 horas semanales, y la enormísima mayoría son Auxiliares o Jefes de Trabajos Prácticos, las categorías más bajas, más allá de las tareas reales que cubren, con mínima antigüedad.
En dinero, para un JTP con una dedicación semiexclusiva (20 horas) y sin antigüedad, la pérdida salarial desde que llegó Milei representa $4.407.004, tomando el sueldo cobrado en marzo, de magros $510.947,26. Sólo en ese mes, marzo, dejó de cobrar $209.652 más. Esa cifra es el 41% de su ingreso.
La mayor diferencia fue en febrero de 2024: los docentes tendrían que haber cobrado un casi un 49% más para empatar la inflación. Medio salario en un mes se comió el gobierno libertario.
Notese que ni siquiera se trata de haber ganado poder adquisitivo (es decir, tener aumentos de salarios por encima del aumento de precios). Sólo señalamos la diferencia en dinero si los docentes no hubieran perdido tanto. Así se ve la evolución de los salarios reales de un JTP con semiexclusiva y cómo debería haber sido de acompañar la inflación.
Los salarios universitarios no alcanzan para vivir
Desde que llegó Javier Milei al gobierno, el peso de los costos fijos se multiplicó. Según el Indec, a marzo de 2026, la inflación general acumulada fue del 293%, pero el costo de “Electricidad, gas y otros combustibles” se incrementó 736%, el del transporte público un 587%, el alquiler saltó un 703% y los “Servicios de telefonía e internet” se incrementaron 410%. Son todos valores que volaron muy por encima del aumento acumulado del sueldo docente universitario, de 178%.
Cabe recordar que el sueldo universitario es fijado por el gobierno nacional y que es el gobierno nacional el que recortó los subsidios a la luz y el gas, provocando tarifazos, el que derogó la Ley de Alquileres, disparando incrementos, y el que desreguló los servicios de telefonía e internet. Puntualmente, serruchó a cero los subsidios del transporte público en el interior, generando un alza en ese costo que no se refleja del todo en estas cifras, que corresponden al Gran Buenos Aires.
Independientemente de lo que haya gastado y de la proporción salarial utilizada antes de de Milei, el peso de los costos fijos para los docentes universitarios –y para todos en general– se ha vuelto imposible. Pagar el alquiler y las tarifas exige el triple de esfuerzo salarial, pagar el transporte un 146% más (el doble y casi la mitad) y pagar la conectividad casi el doble.
Para hacerlo más gráfico: si el docente cobraba 100 y el alquiler valía 30, o 20 o 15, hoy cobra 100 y el alquiler vale 90, o 60 o 45. Eso quiere decir que le cuesta tres veces más, más allá de valor que tuviera antes de Milei.










