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La gestión libertaria está dominada por el escándalo (uno muy grave cada tres meses) y el carpetazo de inteligencia en una feroz interna. Todo indicaría una crisis de gobernabilidad y de imagen. Sin embargo, logran todo lo que quieren.

La presidencia de Javier Milei es la prueba más perfecta de que el espectáculo de la opinión pública y la planificación y gestión dura pueden correr por carriles completamente diferentes. Como espectáculo, el gobierno se desangra en una farsa cada vez más grosera, producto de su lógica de organización del poder en base a operaciones de inteligencia interna y de un ejercicio de la rapiña sin freno. Pero, como gestión, lleva casi tres años obteniendo absolutamente todo lo que se propone, casi sin concesiones.

¿Cuál es la evaluación entonces? ¿Están en una crisis o tienen más poder que nunca?

¡Un viejo tomacoca y cabaretero como Mariano Cúneo Libarona supo ser el ministro de Justicia! En la cara de la población se zarandea una sarta de payasos patéticos, una banda de arribistas y fulleros que a la vista de todos están rapiñando lo más rápido posible todo lo que puedan.

Pero mientras se bate el parche con el torpe proceso de enriquecimiento del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el gobierno manosea y digita abiertamente la entrega de la logística del río Paraná –el principal canal de salida de riqueza agropecuaria del mundo y la vía predilecta para la exportación de falopa– a dos amigos de Santiago Caputo, los hermanos Juan y Patricio Neuss. El intríngulis tuitero entre Caputo y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, por todas las redes sociales mientras se redacta un proyecto de entrega impositiva para el desembarco de Palantir y Peter Thiel en Argentina. El gobierno gobierna sin presupuesto o saca el presupuesto que quiere, no ejecuta leyes porque quiere, sacó la Reforma Laboral como se le cantó, armó el RIGI a medida de las empresas extractivas que ya iban a invertir de todos modos, se lleva puestos a los glaciaras, pulveriza el Estado como nunca antes, consigue dólares de deuda con el FMI y el Tesoro yanki sin mayor dificultad, avanza ahora sin en modificaciones de la ley de tierras, de etiquetado frontal y en todo momento le subió los impuestos a los más pobres mientras se los bajó a los más ricos. De fondo, constante, se escucha el tiroteo de munición mayor entre los karinistas y menemistas y los caputistas y sus Fuerzas del Cielo.

La sucesión de escándalos debería dañar la imagen pública y tener efecto en la cuestión electoral. Es sólo una hipótesis; La Libertad Avanza ganó en la provincia de Buenos Aires llevando en la boleta a un candidato que se bajó por estar financiado por un narcolavador. Si a ese ruido se agrega el internismo, el gobierno no debería tener gestión. Sin embargo, hace lo que quiere, a velocidad relámpago. ¿Cómo se explica?

Se trata de un régimen excepcional, si cabe el exceso de semejantes categorías, porque nunca hemos visto en el país una forma parecida de organizar el poder. El menemismo tuvo algo de esta lógica, con visos más frívolos y festivos. En el gobierno de Alberto Fernández, el internismo fue un Golem que se devoró el poder político ya un año antes del fin del mandato. En el gobierno de Javier Milei, las internas escalan a niveles mucho peores, de riesgo judicial, pero no tienen mayor efecto sobre la gobernabilidad real. Es que la excepcionalidad de este régimen se fundamenta en este formato extremo de división del poder ente el show de una interna feroz y la frialdad de una gestión económica estrictamente colonial.

El carpetazo como forma de gobierno

La sucesión de escándalos durante el gobierno libertario no tiene punto de comparación en los 43 años de democracia. Demasiadas veces, las revelaciones parten de evidentes carpetazos, informaciones filtradas que sólo pueden salir desde el interior del gobierno. Enumeremos algunas, las más resonantes

La foto con los genocidas

El primer carpetazo fue para sacarse de encima a la vicepresidenta, Victoria Villarruel. En julio de 2024 un grupo de diputados libertarios, entre ellos la santafesina Rocío Bonacci, visitaron en el penal de Ezeiza a un grupo de genocidas, Alfredo Astiz entre ellos, bajo consignas de “ayuda humanitaria”. La foto apareció de la nada en los medios, luego se desmarcó la diputada Lourdes Arrieta y publicó chats con el sacerdote Javier Olivera Ravasi –organizador de la visita– que incluían borradores de decretos para lograr la excarcelación de represores.

Justo perdió en la aduana

El segundo carpetazo fuerte se lo llevó puesto al senador Edgardo Kueider, peronista entrerriano. Kueider fue un voto decisivo para la aprobación de la Ley Bases, lo ensartaron con más de 200.000 dólares sin declarar tratando de ingresar a Paraguay, acompañado de su “secretaria”. Luego, se reveló que el tipo estaba en trámite para comprar seis departamentos en Asunción. ¿Quién filtró que el coimero iba con la viva en el auto para blanquearla afuera?

El indigno lechoso

Uno de los carpetazos más entretenidos fue el del encuentro del operador libertario Jonatan Viale con su empleador, el presidente, en febrero de 2025. Que un diálogo sea tan sumiso, vaya y pase. Que el Grupo Clarín suba el video con la versión que justo quedó sin editar en el momento en que se juega la pregunta más picante, por el caso $LIBRA, ya es otra cosa. ¿Quién digitó esa movida contra Santiago Caputo y su reportero?

Las valijas de Scaturice

También febrero de 2025. Fotos y videos de un ex agente de la SIDE, que ahora es dueño de Flybondi, pasando 10 valijas sin inspección tras un vuelo privado, acompañado por una financista del partido republicano de Estados Unidos, Laura Arrieta, que a los pocos días se reunió con Javier Milei. Además, de las 10 valijas, sólo se declararon cinco. En su salsa, el diputado peronista Rodolfo Tailhade dio a conocer que ese mismo avión hizo siete vuelos, todos coincidentes con adjudicaciones con el Estado en favor de Leonardo Scaturice, que acumula contratos que van desde los trenes hasta Educ.ar, donde fue beneficiado con una adjudicación directa por más de 78 millones de dólares para renovar software en escuelas públicas. Scaturice es aliado de Caputo.

Una cámara oculta de Cúneo Libarona

Julio de 2025. El ministro de Justicia estuvo con un muy turbio exagente de la CIA, Tim Ballard, que tiene hasta acusaciones de trata de personas. Lo sabemos porque se filtró una cámara oculta. Cúneo Libarona se ofrecía como lobista en el Estado y los medios.

Los audios de la coimas

Agosto de 2025. Diego Spagnuolo era muy amigo personal de Javier Milei y de José Luis Espert, todavía candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires. Estaba a cargo de un organismo caliente, por el tamaño y lo sensible del ajuste, la Agencia Nacional de Discapacidad. ¿A quién le estaba contando con todo detalle cómo le cobraban a los proveedores coimas del 3% para Karina Milei y los Menem? ¿Quién envió los audios al stream Carnaval?

Más allá de la carpeta, el escándalo

Ningún gabinete normal puede trabajar con semejante nivel de interna, de rapiña y de escándalo. Porque, además, están los escándalos que van más allá del carpetazo.

Corrupto o pelotudo

¿Qué será peor? En febrero de 2025, Milei dio a conocer con un tuit la criptomoneda $LIBRA, falseando que se trataba de una fuente de financiamiento para pymes argentinas. El activo subió un 2000% en 40 minutos y luego se desplomó, destruyendo unos 250 millones de dólares de inversores. Fue una estafa armada con otros criptobros. Toda la información de los celulares muestra que hubo organización, alevosía.

El narcodiputado

Se pueden datar en 2019 las primeras pruebas del vínculo entre el narcolavador Fred Machado y José Luis Espert, activo con peso propio en la ultraderecha local, con paso por el PRO, y figura rutilante de La Libertad Avanza desde la victoria de Milei. En septiembre de 2025 saltó, por denuncia de Juan Grabois, que Espert había recibido al menos 200 mil dólares de Machado. Con el paso de las semanas el vínculo se fue probado y Espert tuvo que renunciar a su candidatura a diputado nacional, cayendo en el ostracismo.

Libertarios con créditos hipotecarios del Estado

Entre 2025 y 2026, al menos nueve funcionarios y legisladores libertarios accedieron a créditos hipotecarios del Banco Nación por montos que en conjunto superan los 2500 millones de pesos, en condiciones abusivas, imposibles para cualquier otro ciudadano que intente acceder a los montos que obtuvieron, con los ingresos que tienen. Los casos más obscenos fueron el del secretario de Finanzas, Federico Furiase, a quien se le dio un crédito por 367 millones de peso y el del director del BICE, Felipe Núñez, por 373 millones

El cascada Adorni

Todo arrancó con una foto del último viaje oficial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a Nueva York. Muy de recorte se la vio a la esposa. La pregunta apuntó al pago de su pasaje. De ahí escaló al ridículo nivel de gasto de un tipo sin luces que hace cuatro años rogaba bolos en los paneles de la TV. Departamentos, casa en country, viajes por el mundo, gastos de tarjeta imposibles, en todos los casos, y una declaración jurada que se demora en aparecer.

Quedan fuera cosas chiquitas, como la cafetera de Desarrollo Humano (gugleá). También, escándalos que no son carpetazos o corrupciones, como las muertes por el fentanilo contaminado o las miles de toneladas de alimentos para comedores populares que Sandra Pettovello dejó pudrir en galpones, a comienzos de su gestión.

En total, son diez escándalos mayores en 29 meses. Uno cada tres meses. Ningún gobierno puede sobrevivir a eso y, si lo hace, queda completamente mutilado en su poder de gestión. No es el caso del gobierno de Javier Milei

Mirar al dueño del circo

Cuando en septiembre de 2025 dijimos que el gobierno argentino estaba disuelto y que el gobierno real estaba en manos del Tesoro norteamericano no nos estábamos excediendo. Tampoco es un exceso decir que el famoso “triángulo de hierro” es absolutamente innecesario para la gestión libertaria.

Los hermanos Milei, los hermanos Menem, Santiago Caputo, Adorni, la Lemoine y el resto de los esperpentos son animadores de una fiesta cruel. Son los monigotes. El gobierno real siempre fue del partido de la Embajada y el partido de la Embajada se hace carne en Luis Caputo, Federico Sturzenegger y Patricia Bullrich. Deuda y entrega, ajuste y desguace, represión y rosca. Son imprescindibles e implacables.

Esos tres son el gobierno. La banda de cretinos que bufa al frente es una distracción necesaria. Acaso, también, tengan una virtud política verdadera: el coraje y el arrojo de los inconscientes que no tienen nada que perder.

La falta de compromisos con gobiernos locales –provinciales o municipales– es un activo para el partido de la Embajada. No tiene que responder ni sostener a nadie. El trío que fue el corazón del gobierno de Mauricio Macri es hoy el eje del gobierno de Javier Milei. Y el rumor creciente es que están buscando nuevos fantoches para renovar un show que cada vez tiene la hilacha más expuesta.

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