Casi a tiempo: una biblioteca recibió un libro que había prestado hace 150 años

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Foto: Catherine Taylor/AP Photo

Una familia australiana descubrió detrás de su chimenea un ejemplar de 1858 sobre arquitectura griega con el sello de la antigua biblioteca de Kiama.

Un libro sobre arquitectura de la antigua Grecia fue devuelto a una biblioteca australiana unos 150 años después de ser prestado, con una multa acumulada que, calculada en valores actuales, rondaría los 28 mil dólares australianos (casi 20 mil dólares estadounidenses), aunque el Ejecutivo local decidió condonarla.

"Las Antiguedades de Atenas", publicado en 1858 e ilustrado con representaciones de monumentos griegos, pertenecía a la colección de la primera biblioteca de Kiama, una localidad costera situada unos 120 kilómetros al sur de Sídney, y regresó recientemente a su colección.

El ejemplar, identificado con el número 506, formaba parte de los cerca de mil libros que tenía la biblioteca cuando fue fundada en 1872.

Su devolución se produjo después de que una familia de la zona encontrara el libro durante unas remodelaciones en su vivienda. El libro había permanecido dentro de un antiguo arcón de té escondido tras una chimenea que llevaba décadas tapiada.

Ross Simmons, descendiente de la familia, cree que el ejemplar pudo haber sido tomado en préstamo por su bisabuelo, John Simmons, quien estudió en Londres en el siglo XIX y trabajó como aprendiz de cantero en la construcción de las Casas del Parlamento británico antes de emigrar a Australia, donde desarrolló su carrera vinculada a la arquitectura y la construcción.

Si bien el libro presenta algunos daños causados por el agua, se encuentra en buen estado y conserva ilustraciones desplegables de monumentos de la antigua Grecia.

Las normas impresas en el interior del volumen establecían que los libros debían devolverse tras un mes y fijaban una multa de "tres peniques por cada semana de retraso". Calculada en valores actuales, la deuda sería de uno 28.000 dólares australianos, aunque el alcalde de Kiama, Cameron McDonald, ha decidido perdonarla y agradeció a la familia la devolución.

Los registros de préstamos de la década de 1870 se han perdido, por lo que la biblioteca no puede determinar quién retiró exactamente el libro ni cuándo.

La responsable de las bibliotecas de Kiama, Michelle Hudson, explicó que el ejemplar pasará a formar parte de la colección de estudios locales y ya no podrá volver a ser prestado.

"No queremos tener que esperar otros 150 años para que vuelva", bromeó Hudson.

Con información de DW

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