Un informe elaborado por la Secretaría de Defensa del Consumidor de la CGT advierte sobre el deterioro de la capacidad de pago de los hogares. El estudio estima un saldo deudor promedio de $4,7 millones y vincula el crecimiento del endeudamiento con la pérdida de poder adquisitivo, la caída del consumo y las altas tasas de financiación.
Un informe elaborado por la Secretaría de Defensa del Consumidor de la CGT, a cargo de la Asociación de Empleados Fiscales e Ingresos Públicos (AEFIP), encendió una nueva alerta sobre la situación de endeudamiento de los hogares argentinos. Según el relevamiento, 19,4 millones de personas tienen algún tipo de deuda, lo que representa al 58,7% de la población adulta.
Dentro de ese universo, el estudio contabiliza 4,9 millones de personas en situación de mora. A su vez, estima que el saldo deudor promedio alcanza los $4,7 millones, a partir de datos y microdatos del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
Salarios, consumo y endeudamiento
El informe analiza la evolución de precios, salarios y endeudamiento durante la gestión de Javier Milei y plantea una relación directa entre la pérdida de ingresos de los hogares y el aumento de la necesidad de recurrir al crédito.
Según el documento, entre noviembre de 2023 y julio de 2026 la inflación acumulada alcanzó el 328,59%, mientras que los salarios de trabajadores registrados, tanto públicos como privados, fueron perdiendo capacidad de compra.
La CGT describe el proceso como un círculo que se retroalimenta: la pérdida de poder adquisitivo reduce el consumo; la menor demanda afecta las ventas y la producción; y ese enfriamiento termina impactando nuevamente sobre el empleo y los ingresos familiares.
En ese esquema, el informe identifica cuatro etapas: salarios que pierden frente a la inflación, caída de las ventas y la producción, endeudamiento de las familias para compensar la pérdida de ingresos y dificultades para afrontar esas deudas debido al costo de la financiación.
El costo de financiarse
Uno de los puntos que señala el estudio es el peso de las tasas de interés sobre las familias endeudadas. De acuerdo con el relevamiento, las tasas de financiación llegan al 115% anual, un nivel que contribuye a que parte de quienes recurren al crédito terminen ingresando en situación de mora.
Para la central sindical, el problema no se limita entonces al volumen de deuda acumulada, sino también a las condiciones en las que los hogares deben afrontar esos compromisos, en un contexto de ingresos que no acompañaron la evolución de los precios.
Los pedidos de la CGT al Gobierno
A partir de este diagnóstico, la CGT presentó ante el Ministerio de Economía una serie de propuestas para intentar contener el crecimiento del endeudamiento y la morosidad.
Uno de los pedidos apunta a que el Banco Central ejerza su función regulatoria sobre las tasas de interés aplicadas a préstamos bancarios, aplicaciones financieras, billeteras virtuales y otros mecanismos de financiación destinados a personas físicas.
La central sindical también reclamó que se analice la situación de las pymes endeudadas, debido al impacto que los compromisos financieros tienen sobre su capital de trabajo y, consecuentemente, sobre la continuidad de las empresas y los puestos laborales
Finalmente, solicitó la puesta en marcha de un programa de refinanciación de deudas, con tasas acordes a la evolución de los ingresos de las familias y orientado especialmente a reducir los niveles de morosidad.








