Se duplicó la morosidad pyme y una de cada cuatro empresas ya registra atrasos en sus pagos

pyme industrial

Un informe del Observatorio PyME reveló que la tensión en la cadena de pagos se convirtió en la segunda preocupación de la industria nacional, en un contexto marcado por la baja del consumo, costos al alza y el nivel de producción más bajo de los últimos siete años.

La cadena de pagos del sector manufacturero atraviesa un deterioro crítico tras confirmarse que el 24 % de las pequeñas y medianas industrias sufrió retrasos en el cumplimiento de sus compromisos financieros durante el segundo trimestre del año. La cifra representa un incremento al doble en comparación con el 12 % registrado en el mismo período del año anterior, reflejando el fuerte impacto de la recesión y la escasez de liquidez en el entramado productivo nacional.
Según los datos elaborados por la Fundación Observatorio PyME, las dificultades financieras se concentran principalmente en los compromisos fiscales y las obligaciones comerciales. Los retrasos en el pago de impuestos afectaron al 17,3 % de las empresas, mientras que las deudas acumuladas con proveedores treparon al 15,3 %, triplicando los valores de 2025. Los incumplimientos con el sistema bancario también mostraron un salto sustancial al ubicarse en el 8,6 %, evidenciando la falta de margen operativo para afrontar las tasas crediticias.
La problemática de los compromisos no se limita únicamente al pago de las deudas, sino que se extiende drásticamente al cobro de la facturación. El 62 % de las industrias relevadas confirmó que los plazos para percibir los ingresos de sus clientes resultaron considerablemente más extensos que los habituales. Esta brecha temporal entre los cobros dilatados y los vencimientos fijos generó un cuello de botella que ubica a la cadena de pagos como la segunda mayor preocupación de los industriales, solo por detrás de la desplomada demanda interna que afecta al 81 % de las firmas.
El estrangulamiento financiero coincide con un panorama sombrío en materia de actividad manufacturera, con una caída de la producción industrial del 11 % en la comparación interanual y un retroceso del 3,6 % frente al trimestre previo, lo que sitúa la operatividad en los niveles más bajos de los últimos siete años. Las pymes de menor escala sufren de manera más acentuada esta crisis en comparación con las medianas empresas, ahogadas además por costos de energía y transporte que aumentaron por encima de los precios de venta en el 73 % de los casos.
El combo de ventas en caída y cobros diferidos erosionó la rentabilidad de casi el 70 % de las industrias pyme, anulando en gran medida los planes de inversión y la capacidad de absorber costos fijos. Como consecuencia directa de esta retracción prolongada, el empleo en el sector registró una contracción del 4,5 % interanual y acumula un trayecto continuo de caída, acentuando la vulnerabilidad de la pequeña y mediana empresa frente al escenario económico actual.

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