Por primera vez, la izquierda ganó las elecciones estaduales de Berlín, con propuestas contundentes de expropiación en materia de vivienda, transporte barato y salud pública. Die Linke duplicó la cantidad de votos de la última elección. Deberá hacer alianzas con otras fuerzas. La socialdemocracia, hundida, se hace rogar.
Die Linke se impuso el domingo en la elección de la Cámara de Diputados de Berlín y quedó por primera vez como la fuerza más votada de la capital alemana. Según el resultado oficial provisional difundido por la autoridad electoral, el partido encabezado por Elif Eralp alcanzó 25,7% de los votos, frente al 18,8% de la CDU de Stefan Evers. Los nazis de AfD quedaron terceros con 16,3%, por delante de Los Verdes (14,3%) y del SPD, que se hundió a un histórico 12,1%.
La comparación con la elección anterior mide el tamaño de la victoria. En los comicios de febrero de 2023 la CDU había ganado con 28,2%, seguida por SPD y Verdes con 18,4% cada uno, Die Linke con 12,2% y la AfD con 9,1%. Es decir, la izquierda más que duplicó su caudal y logró su mejor resultado histórico en un parlamento berlinés.
Elif Eralp lleva a Die Linke a la victoria
La candidata ganadora es Elif Eralp, nacida en Munich en 1981, hija de sindicalistas, diputada berlinesa desde 2021, vicejefa del bloque parlamentario desde 2024 y vicepresidenta del partido a nivel estatal desde 2025. Si logra formar coalición, sería la primera jefa de gobierno berlinesa con historia migratoria.
La Cámara de Diputados de Berlín está compuesta por 162 bancas, con una mayoría situada en 82. La coalición saliente de CDU y SPD perdió esa mayoría, y cualquier gobierno estable exigirá una alianza de tres partidos. La combinación de Die Linke, Verdes y SPD ("rojo-verde-rojo") alcanzaría la mayoría parlamentaria según las proyecciones. Sin embargo, el candidato del SPD, Steffen Krach, descartó acompañar la socialización de vivienda que Eralp reivindicó apenas conocidos los resultados.
Sí, Die Linke habla de socializar la vivienda
El eje de la campaña de Die Linke fue el alquiler. El partido propone socializar a las grandes corporaciones inmobiliarias (y las nombra: Vonovia, Deutsche Wohnen y Heimstaden), crear una agencia estatal contra los alquileres ilegales y congelar los alquileres de las viviendas de propiedad pública. Es la traducción programática del referéndum “Expropiar a Deutsche Wohnen & Co”, aprobado en 2021 con el 59% de los votos y nunca implementado, que planteaba expropiar contra indemnización a las empresas con más de 3000 unidades en la ciudad, como Deutsche Wohnen. Suman además un programa municipal de vivienda con una meta anual de 7500 unidades nuevas, es decir, expansión del parque estatal en paralelo al control sobre el privado.
También apuntan al transporte: la propuesta es frenar los aumentos del pasaje y reducirlo donde sea posible, con la creación de un abono social de 9 euros, además de ampliar la red de ciclovías, veredas y transporte público.
Otro punto fuerte es la salud. Die Linke sostiene que los hospitales no deben estar en manos de inversores orientados a la rentabilidad: propone mantenerlos en el ámbito público y recomunalizar aquellos donde las empresas privadas abandonen la prestación, revertir los ajustes, crear centros de atención médica de gestión pública o sin fines de lucro con un fondo especial de arranque.
En materia fiscal, quieren impulsar un impuesto a la riqueza y derogar el freno constitucional a la deuda para habilitar inversión en infraestructura. Completa el paquete el objetivo de neutralidad climática para 2040, con incorporación de la protección del clima a la Constitución del estado, y medidas de menor escala pero muy presentes en la campaña territorial, como el retiro gratuito de residuos voluminosos y más limpieza en los barrios más afectados.










