Dos sueños

Por Fernando Callero Tomo la casa de Lugrin abandonada hace años. Las paredes con el revestimiento de porlan reseco con vetas negras y pardas. Las habitaciones perdieron...

El futuro es nuestro

Otro yo mismo, por Mari Hechim El pasaje de la infancia a la adultez se produce cuando se aprende a jugar al truco, en mi familia....

Pitos, trampas y un arma humeante

Variopinta, por Federico Coutaz Se juega un partido de fútbol amateur, es plena década del 70 en Remedios de Escalada. Un jugador agrede por la espalda...

Dos líneas

La calle, por José Luis Pagés Aragón llegó a comisario, pero por algún inexplicable mal de cuna de la noche a la mañana se pasó al...

Terror

Médula, por Fernando Callero Llego a casa de noche, vivo con mis padres. Es una casa antigua con puertas de dos hojas de madera y una...

C’est la vie

Otro yo mismo, por Mari Hechim Para Ezequiel Nieva, el mejor pintor Una  baja del colectivo, camina media cuadra, hay un pasillo. Entra a una casa, prende...

El último picnic

Por José Luis Pagés A Edgardo Russo, in memoriam El 29 de junio de 1966 los argentinos sufrimos la noche de los bastones largos pero nosotros, que no...

El Polaco (final)

Variopinta, por Federico Coutaz Cierta vez fui a jugar al bolo con lo que quedaba de los pibes del barrio. Habíamos terminado la primaria, íbamos a...

Dioresal

Médula, por Fernando Callero 6 AM, llamo a Cintia, la enfermera de la mañana, para pedirle agua caliente. Aprovecho a contarle un sueño. Unos amigos tocan...

Harina derramada

La calle, por José Luis Pagés Hoy me rindo ante un plato de polenta con tuco, pero cuando era pibe no comía otra cosa que una...