"¿Me das una sequita?", el hit del invierno

Tras el aumento de los cigarrillos, los fumadores prácticamente dejaron de fumar. Mayo y junio fueron los meses con las ventas más bajas desde que el Ministerio de Agroindustria lleva el registro.

Después del derrumbe estrepitoso entre abril y mayo de 2016, cuando las ventas de cigarrillos medidas en atados de 20 cayeron un 44% (de 177.056.579 atados de 20 a 98.581.865), el número repuntó, pero no alcanzó para zafar demasiado. Si mayo de 2016 fue el peor mes desde enero de 2005 –cuando se inicia el registro de la venta de atados por el Ministerio de Agroindustria–, junio de 2016 fue el segundo peor mes.

La ola de abstinencia mermó, pero eso no quiere decir que el tsunami se haya retirado.  En junio de 2016 se fumaron 140.697.978 atados de 20. La cifra representa una caída del -6% respecto de igual mes de 2015. Y eso que junio de 2015 fue el peor junio desde 2005. De hecho, las ventas acumuladas entre enero y junio de este año son las más bajas desde 2005, que es el peor año registrado a la fecha.

Es digna de celebración la baja en el consumo del delicioso y letal vicio. Sin embargo, sus razones quizá no lo sean tanto. No se trata de una toma de conciencia pública sobre los daños a la salud que conlleva el arte del fumar, las cifras expresan una violenta apretada al bolsillo. Los kiosqueros estarán angustiados a la espera de sus habituales clientes, ahora convertidos en expertos del garroneo.

 

Dejar respuesta

Por favor, ¡ingresa tu comentario!
Por favor, ingresa tu nombre aquí