Los graves defectos del programa de control de la inflación que lanzó el gobierno nacional.

No hace falta ser nutricionista para observar la falta de criterio que hubo en la confección de la canasta del nuevo programa de Precios Cuidados. Hay sólo dos cortes de carne, nada de pescado ni de pollo. Como frutas y verduras apenas se incorporan las papas y las manzanas. No hay algodón, no hay virulana. Hay apenas una marca que ofrece pañales, en tres tamaños, y una marca que ofrece tampones, en dos tamaños. Todo un festival para la higiene si el supermercado no las tiene.

Armar una lista de productos básicos para un hogar requiere de ciertos conocimientos de conducta económica cotidiana que son ajenos a la vida cheta. Más ignorantes son de los tecnicismos que requiere un programa de control de precios. Precios Cuidados versión 2015 tenía un inspector contratado por la Secretaría de Comercio en cada departamento de la provincia de Santa Fe. Todo ese personal fue echado en el desgrasado de militancia de inicios de 2016. Otro punto más: la cantidad de marcas. En general hay muy pocas y de segunda o tercera línea, lo que provoca inmediatos problemas de stock y abastecimiento. Más todavía si se eligen marcas de las propias cadenas de supermercados.

Precios Cuidados se supone que tiene ayudar al consumo diario de quienes tienen menos poder de compra. El presidente Mauricio Macri anunció que relanzaba el programa, con 550 productos: por la pura cifra son aún más que el Precios Cuidados original, que en 2015 regulaba los precios de 506 bienes de consumo. En el detalle del listado, la comparación pone en ridículo a Cambiemos, que se mete a hacer cosas que no sabe cómo son (la apreciación es amplia, se exceptúa la timba financiera o la represión).

Luz y pimienta

De los 550 productos 59 corresponden al rubro “iluminación” y, en su enorme mayoría, son foquitos LED de todo tipo. Ahí está la diferencia cuantitativa con el listado de 2015. No hay ningún rubro de todos los del listado que tenga tanto peso. Se puede aprovechar para cambiar las luminarias de la casa, como si realmente tuviera impacto en los exponenciales aumentos de la electricidad.

Lo mismo corre para los condimentos. Son imprescindibles, pero tampoco se necesitan 20 condimentos distintos, sobre todo si cuatro son chimichurris, apenas uno es pimienta blanca y no hay pimienta negra. ¡Hay una salsa tipo vitel toné y una de ají chile pero no hay pimienta negra!

Les falta tanto

Bañados en chimichurri bajo los foquitos LED, sin huevos. No hay huevos en la lista de Precios Cuidados 2018. Tampoco hay pollo fresco. No hay virulana y no hay algodón. No hay miel y no hay azúcar si no vas a un supermercado Yaguar. El pescado y el cerdo frescos estaban ausente en 2015, en 2018 también lo están, lo cual no quita que la propaganda oficial diga que sí existe precio controlado para el pescado.

Estas son las carencias más significativas:

• Sólo se incorpora carne vacuna fresca de dos cortes: espinazo y carne picada. En contraste, el listado de 2015 tenía la picada, hueso con carne para el puchero, para el asado había marucha y tapa de asado y para la plancha, roast beef, cuadrada y tapa de nalga. También tenía pollo entero fresco en todas las marcas disponibles.

• Papa y manzana. Esas son todas las frutas y verduras frescas incorporadas en la lista 2018. Estaban en el listado 2015, junto al pimiento, la batata, la cebolla, la lechuga, la pera, el tomate, la zanahoria y el zapallo.

• Hay un solo azúcar, marca San Remo, de distribución exclusiva en la cadena Yaguar. En el listado 2015 estaban las tres marcas líderes del mercado: Ledesma, Chango y Dominó. Hay dos sales finas, la Light de Dos Anclas y la de Yaguar. En 2015 estaba la Dos Anclas común y la Celusal, marcas que no escasean.

• Siempre te va a faltar algo en el chango. Un total de 41 productos sólo se pueden conseguir en determinados supermercados: seis en la cadena Día, diez en Carrefour (que no hay en Santa Fe), once en Makro, 14 en Yaguar. De esos 41 productos, 25 son comida.

• En 2015 había 19 aceites diferentes, de diez marcas distintas. En 2018 hay sólo cinco aceites, de los cuales dos se venden sólo en Carrefour o Makro.

• La harina: hay cuatro, tres de la misma e ignota marca, Morixe, y la otra exclusiva de Makro. En 2015 había menos, tres, pero eran la Blancaflor, la Cañuelas y La Favorita, marcas líderes en góndola.

• Pañales: carísimos y se cagan en toneladas. El listado de 2015 contemplaba 14 pañales diferentes –adultos incluidos– de tres marcas distintas. El listado 2018 sólo hay tres pañales, todos de Huggies.

• ¿Para qué gastar esfuerzos en limpieza? Precios Cuidados modelo 2018 trae una sola marca de detergente, una esponja y una lavandina, un jabón en pan y uno para ropa. En 2015 había tres detergentes, una esponja, dos lavandinas, dos jabones en pan y nueve para la ropa.

• Tres buenas: hay diez yerbas diferentes en el listado actual, contra siete del listado de 2015; hay 16 pastas secas en 2018 contra nueve del Precios Cuidados original; hay cinco marcas de arroz (una es Carrefour y otra de Yaguar) contra los cinco productos de cuatro marcas que había hace tres años.

La calidad

En los lácteos hubo cierto esmero, hay 56 productos distintos contra 54 del 2015. La gran diferencia está en las marcas y su presencia en góndola. Dentro de los productos más consumidos, hay dos dulce de leche, trece quesos diferentes, una sola crema, cinco leches en polvo y cuatro líquidas. El dulce de leche es Casanto o San Ignacio, antes era Ilolay, La Serenísima o San Ignacio (y eran cuatro); las leches en polvo son Manfrey, Armonía y Purísima, la última marca estaba en 2015, junto con La Serenísima y Nido. Donde más se nota la diferencia es en la leche común: hay entera y descremada de Armonía y Las Tres Niñas, antes había entera, descremada, chocolatada y larga vida, diez productos en total, de marcas como Milkaut, Verónica, Svelty, Sancor y La Serenísima, entre otras.

Fantasías con salsas

Pese a los desarrollos de la economía feminista y la puntualización en los costos fijos que implica menstruar, hay una sola marca de tampones, Íntima, que ofrece dos tamaños, y dos marcas de toallitas, Ideal y Always, que ofrecen cuatro productos. Tres marcas, seis productos. Pero hay 26 salsas de tomate.

Como los condimentos, deberían ser un rubro en sí mismo: hay 26 derivados del tomate, en botellas o cajitas o latas. Pulpas de tomate, puré de tomates, salsa fileto, napolitana, pomarola, portuguesa, para pizza, tomate perita, tomate triturado, tomate entero. ¿Qué fantasías tendrán los nenes de oro respecto del uso popular de las salsas?

También son ineptos

Existe un debate respecto de la gestión económica de Cambiemos que se puede resumir en la pregunta ¿son o se hacen? La positiva corre para las dos opciones.

Cambiemos vino a realizar un ajuste brutal y a tocar todas las variables distributivas –el tipo de cambio, las tarifas, los salarios– siempre en desmedro de los trabajadores y en favor del capital. En eso son muy eficaces. Pero eso no quita que sean ineptos.

Uno de los ejes de la gestión de Estado tiene que ver con garantizar la propia reproducción o estabilizar un modelo. Cambiemos tenía todo para volverse eterno pero cada vez más se parecen a lo que son: un bandita de chetos descansados dedicados a las mesas de dinero.

Por incapacidad –acaso también por negligente desprecio– están poniendo en crisis la gobernabilidad, la legitimidad de la política, la democracia. El caso de Precios Cuidados 2018 es una prueba más. Ya ni si quiera se les pide por la imaginación, por la creación de otro procedimiento de control de los precios, siquiera otro nombre. La versión 2018 es otra operación de marketing más. No tienen estructura para implementarla y ya la armaron mal de entrada. Tienen contactos, hasta cariño familiar de los grandes formadores de precios de los bienes de consumo masivo e hicieron esta chambonada. No les da el pinet.

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