Esta tarde se realizó en la ciudad la primera Marcha de la Gorra. La columna fue encabezada por la familia de Lautaro Saucedo, víctima de un fusilamiento por parte del policía Francisco Olivares, quien cumplía funciones de seguridad privada. La cobertura de la jornada y el documento completo, en esta nota.

La Marcha de la Gorra, surgida en 2007 en Córdoba, tuvo su primera edición santafesina en la tarde de este jueves. La movilización busca visibilizar el accionar de las fuerzas represivas del Estado y reclamar justicia por las víctimas de gatillo fácil.

La marcha en la ciudad terminó de tomar forma luego del brutal asesinato de Lautaro Saucedo, de 17 años, el pasado 29 de octubre. La familia y amigues del joven fueron, de hecho, quienes encabezaron la columna que partió desde la plaza San Martín, frente al Ministerio de Seguridad, hacia la plaza 25 de Mayo.


De la marcha participaron familiares y amigos de víctimas de gatillo fácil y diversas organizaciones sociales y políticas, estudiantiles, barriales y organismos de derechos humanos. La Corriente Clasista y Combativa, La Poderosa, Red Puentes, el MST, el Movimiento Popular la Dignidad, Barrio 88 y el Movimiento Evita, entre otros, estuvieron presentes.

El documento

Pasadas las 17 la Marcha de la Gorra llegó a la plaza y frente a la Casa Gris se realizó la lectura del documento elaborado por la mesa organizadora, que acá reproducimos completo:

«Bienvenidas, bienvenidos y bienvenides a la primer Marcha de la Gorra en la Ciudad
de Santa Fe, que venimos construyendo diversas organizaciones políticas y sociales,
estudiantiles, barriales, y organismos de DDHH.

Nos organizamos en defensa de nuestros derechos y contra las detenciones
arbitrarias. En el camino sumamos a nuestras denuncias los horrores cometidos por
las fuerzas represivas, las golpizas y asesinatos en cárceles, comisarías, patrulleros
y barrios; el gatillo fácil y las desapariciones forzadas; la criminalización de la
pobreza y la juventud y la persecución a nuestras organizaciones; las razzias en
nuestros barrios, apoyadas por Gendarmería, policía federal, policía de
investigación, guardia de seguridad institucional y diversas fuerzas de elite de la
policía de Santa Fe.

NOS PREGUNTAMOS ¿A QUIÉN CUIDA LA POLICÍA?
La marcha de la gorra se da en el marco de una situación internacional de tensión
social especialmente en Latinoamérica. Los planes del FMI implementados por la
derecha de nuestro continente han desatado rebeliones populares contra sus
políticas de hambre y miseria. En Chile, contra el gobierno neoliberal de Piñera,
donde hace más de 1 mes la juventud y los sectores populares vienen exigiendo
una nueva constitución y la renuncia del presidente. quién le ha dado vía libre a los
carabineros para desplegar toda su fuerza represiva contra el pueblo. Cometiendo
violaciones, desapariciones y decenas de muertes.

A PIÑERA SÍ LO CUIDA LA POLICÍA
Los palos y las armas no solamente la usan para proteger sus intereses, sino
también para destruir conquistas de años de lucha organizada por los pueblos del
sur. El golpe de estado fascista y racista, que vive el pueblo Boliviano es un claro
ejemplo de lo que están dispuestos a hacer grupos concentrados de la economía y
fundamentalistas religiosos.

A NUESTRAS HERMANAS Y HERMANOS DEL ESTADO PLURINACIONAL DE
BOLIVIA, NO LOS CUIDA LA POLICÍA
Nuestro país no es excepción a la regla de ajuste y represión. esto se refleja en los
presupuestos nacionales, provinciales y en los municipios. Mientras se pone dinero
para la compra de armas taser, faltan bancos y sillas en las escuelas, faltan
medicamentos en los dispensarios y hay menos obras sanitarias en los barrios.
mientras se invierten millones de pesos en patrulleros inteligentes, a nosotras y
nosotros se nos recortan los ya miserables presupuestos para el abordaje de los
consumos problemáticos y situación de calle, Son políticas de ajuste que nos
afectan en el día a día y golpea más fuerte a los sectores populares y las
juventudes.

Este modelo sólo pasa con represión. el gobierno de Macri lo tuvo en claro, por eso
condecoró al policía Luis Chocobar como héroe, quien asesinó a Juan Pablo Kukoc
y desde ahí Patricia Bullrich no ha dejado de promover políticas que legitiman el
gatillo fácil.

Las políticas de persecución y muerte que justificaron la desaparición forzada
seguida de muerte de Santiago Maldonado y el asesinato de Rafael Nahuel, no son
nuevas. Son la profundización de una agenda represiva que tiene dos claros
ejemplos: la baja de la edad de imputabilidad y la Ley Antiterrorista.

Foto: Mauricio Centurión.

A BULLRICH, A MACRI Y A CORRAL, SÍ LOS CUIDA LA POLICÍA
Por eso HOY ESTAMOS acá, las y los jóvenes de los sectores populares,
históricamente perseguidos y estigmatizados, donde recae el poder destructivo de
las drogas de exterminio, pensadas para eternizar y profundizar la marginación y
exclusión. entendemos que las lógicas de violencia en las que estamos insertos son
parte de un entramado territorial que involucra al narcotráfico, la yuta y el estado
como actores fundamentales.

Somos los señalados y los censurados
Somos carne de detención y tortura
Somos sexta generación de desocupados y desocupadas
Somos quienes cargamos sobre nuestras espaldas el peso de la precarización
laboral.
Somos también las y los rescatados, que al lado de nuestros compañeros y a fuerza
de lucha construimos vida digna y salud popular
Somos quienes resistimos en la calle las políticas de hambre, ajuste y represión.

Estamos acá por aquellos pibitos y pibitas que están entre nosotros en la calle, a las
hijas y los hijos del estado,que van de una institución a otra siendo expulsados y
abandonados una y otra vez a lo largo de sus cortas vidas.

Estamos acá, por todas las infancias que vemos romperse sin que nadie garantice
sus derechos, esas que pasadas la mayoría de edad ya no son responsabilidad
estatal, sino presas de cacerías de las fuerzas represivas.

Estamos acá también por las madres, las abuelas, las que dan batalla todos los días
para sacar a los pibes y las pibas de las drogas, quienes recorren comisarías y
juzgados, donde se les niega muchas veces información, siendo maltratadas y
señaladas por intentar defender las vidas que el narcotráfico y la trata se llevan en
absoluta complicidad con el poder policial y estatal.

Entendemos que el sistema capitalista y patriarcal actúa fuertemente desde la
institución policial, que no solo encubre sino que también protagoniza abusos,
acosos, perseguimientos, violaciones y femicidios siendo cómplices de las redes de
trata y explotación sexual.

Somos quienes exigimos que se garanticen nuestros derechos al trabajo, a la tierra,
a la vivienda digna y a la salud.

Somos quienes exigimos que se garanticen nuestros derechos a la educación
pública, gratuita, laica.

Somos quienes exigimos que se garantice la educación sexual integral en todos los
niveles.

Estamos acá también, aquelles que somos criminalizades por nuestras formas de
existir en el mundo, por haber elegido diversas formas de amar. Estamos acá de pie
y con dignidad las tortas, las maricas, las trabas, las y los trans a les que la policía
hostiga, maltrata, tortura y mata. Somos nosotres quienes en pleno siglo XXI
caminamos las calles sin saber si besarnos con nuestres compañeres puede
costarnos la libertad, como a Mariana Gómez procesada por besar a su pareja en la
vía pública en la ciudad de Buenos Aires, como Alexis y Nahuel quienes fueron
golpeados y torturados por la policía de la provincia de Santa Fe, en la ciudad de
Santo Tomé. Como las compañeras travestis que son sistemáticamente violentadas,
perseguidas y asesinadas, más aún aquellas que se encuentran en situación de
prostitución. Estos hechos ocurren a lo largo y a lo ancho del país, y aún existiendo
desde 2012 la Ley de Identidad de Género, que debería proteger nuestro derecho a
decidir quienes somos y con quienes deseamos compartir nuestras vidas.

A NOSOTRES, NO NOS CUIDA LA POLICÍA
En nuestra provincia tenemos claros ejemplos que expresan todo esto que venimos
diciendo: El caso Tognoli, el ex jefe de la policía, que brindaba respaldo al
narcotraficante de Colastiné Norte, Daniel «Tuerto» Mendoza, mientras ordenaba
perseguir y hostigar a los jóvenes de nuestros barrios. Y el ex jefe de la policía
federal de nuestra ciudad, Marcelo Lepwalts, por mantener vínculos con narcos de
la ciudad y extorsión. Usaba la comisaría de la federal como búnker.

El caso más reciente en nuestra ciudad, es el de Francisco “Tronqui” Olivares, que a
pesar de contar con más de 37 causas de abuso de poder y extorsión, no solo no
fue separado de la fuerza, sino que además utilizaba su arma reglamentaria en
servicios adicionales ilegales. arma con la cual, sin mediar palabras, asesinó por la
espalda a Lautaro Saucedo de 17 años.

Responsabilizamos de todos estos hechos a Maximiliano Pullaro, ministro de
seguridad de la provincia de Santa Fe.

A LA POLICÍA SÍ LA CUIDA LA POLICÍA
Exigimos:
– Desmantelamiento del aparato represivo.
– Prisión común y efectiva a los integrantes de las fuerzas de seguridad.
implicados en causas de gatillo fácil, trata y narcotráfico.
– Control popular de las fuerzas de seguridad.
– Presupuestos dignos para el abordaje de los consumos problemáticos y la
situación de calle.
– Presupuestos reales para la búsqueda de personas víctimas de trata.
– El fin de las detenciones y requisas inconstitucionales en la vía pública
– Fin a la judicialización de la protesta social y los allanamientos a
organizaciones sociales
– Basta de criminalizar nuestras identidades
– Basta de perseguir a lxs que luchan.
– FUERA BOLSONARO, PIÑERA, AÑEZ Y MACRI de América Latina.
– Fuerzas Armadas Nunca Más.

Por los pibes y las pibas que nos arrebató la gorra, nos verán organizados, luchando
por la dignidad de la vida y la libertad de poder existir.

NO! A NOSOTRAS, A NOSOTROS, Y A NOSOTRES NO NOS CUIDA LA POLICÍA».

Cobertura: Bautista Veaute y Mariángeles Guerrero
Fotos: Mauricio Centurión

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