Colón y Unión, la verdadera historia

El árbitro Charles Hartless, flanqueado por los capitanes de Unión y de Colón. Foto: Historia del Club Atlético Colón, de Juan Jesús Sidoni

Fechas, relatos y anécdotas de los clubes de Santa Fe, en las voces de Nicolás Lovaisa y Diego Meloni.

Los clubes santafesinos que dividen las dos pasiones del fútbol tienen tanta historia que todavía no llegaron a ser contadas. El acceso a la tecnología facilitó en la última década llegar con velocidad a la estadística de los clásicos, a los máximos goleadores, a los partidos inolvidables del siglo pasado y a todo lo que implica relacionarse con el ayer desde la contemplación futbolera. Antes de que todo esté volcado en una memoria tecnológica, ese enorme archivo era de papel. Diarios, revistas, bibliotecas y cuadernos que después fueron carpetas sirvieron para acumular datos y más datos, datos que nacieron en 1905 por Colón y 1907 por Unión.

Los papeles del pasado se unieron con el Word de hoy para juntar una montaña de información, tan grande como el trabajo que realizaron y realizan periodistas e hinchas. La investigación y todo el proceso de elaboración para llegar a la certeza estadística es una columna más para sostener, conocer y engrandecer la historia de un patrimonio cultural que nos identifica como sociedad: Colón y Unión.

“¿Por qué los medios locales les dan amplia cobertura a los festejos de Colón y Unión en cada uno de sus aniversarios, pero sin embargo empiezan a contar el historial entre ambos desde 1948, año en el que se disputó el primer partido entre ambos por un torneo de la Asociación del Fútbol Argentino? ¿No es acaso una mirada porteña sobre nosotros mismos reconocer nuestro clásico recién a partir de la decisión de una entidad absolutamente centralista, como la AFA, de permitir el ingreso de los clubes santafesinos en su seno, no sin antes ponerle miles de trabas para desalentarlos y obligarlos a continuar en sus ligas de origen?”. Las preguntas, y buena parte del espíritu del trabajo que realizan con la historia de cada club y en cada uno de los clásicos jugados, las realizan los periodistas Diego Meloni y Nicolás Lovaisa.

Esa interpelación periodística, que bien podría encuadrarse en otros aspectos del país, motivó a profundizar su trabajo en un período que tiene muy poco espacio en la prensa local: el amateurismo.

La etapa amateur cruza por primera vez a Unión y Colón en una cancha de fútbol, esa línea de tiempo abarca casi dos décadas, desde el año 1913 hasta 1931. “El primer partido del que hay registro se jugó el 30 de marzo de 1913. Fue un encuentro amistoso en cancha de Unión, y se impuso Colón, 3 a 2. Un par de meses después se vieron las caras por primera vez de manera oficial: ganó el sabalero 5 a 1. El primer triunfo tatengue fue en 1915, 2 a 1”, destacan Lovaisa y Meloni.

«¿Por qué los medios locales les dan amplia cobertura a los festejos de Colón y Unión en cada uno de sus aniversarios, pero sin embargo empiezan a contar el historial entre ambos desde 1948, año en el que se disputó el primer partido entre ambos por un torneo de la Asociación del Fútbol Argentino?»

En 1931, cuando comienza la era profesional en Argentina, el trabajo encuentra otra capa, “se considera la primera parte en el profesionalismo dentro de la propia Liga Santafesina (1931-1939)”. Mientras que la tercera etapa (segunda parte en el profesionalismo), desde 1948 hasta estos días, ya con la presencia de Unión y Colón en los torneos de AFA.

Vale recordar que “en 1940 Unión ingresó a la Asociación del Fútbol Argentino, y desde ese momento se deja de contar su participación en Liga, porque allí ya no jugaba su primer equipo, afiliado a otra entidad. En 1948 se suma Colón y, a partir de allí, la historia que conocemos”, cuentan los periodistas.

La deuda

Una de las claves para entender el minucioso trabajo que realizan periodistas e hinchas está en una respuesta que da Meloni: “Los clubes santafesinos tienen una deuda importante, que es la de trabajar su historia a través de un formato oficial”.

¿Qué motiva a bucear en la historia de los clubes?

Lovaisa responde: “Que nadie lo hizo. Hay un desconocimiento muy grande de la historia de los clubes. Y una negación enorme de la etapa previa a la AFA. Pero no solo de esa etapa, sino también dentro de la AFA. Para mí el ejemplo más claro es José Canteli. Hasta que apareció Fuertes, todos mencionaban a Di Meola como el máximo goleador de Colón. Y nunca lo fue. Canteli hizo más. Los hizo en la B, sí, pero nadie aclaraba que Di Meola era «el máximo goleador en primera», lo mencionaban como «el máximo de la historia». La comodidad de algunos periodistas es tan grande que en los últimos años te tiran historiales «desde el inicio de los torneos cortos». ¿Qué es eso? Para conocer la historia, hay que laburar. No queda otra. Es archivo, tiempo, lectura. Conocer el formato de los torneos, leer la estructura de AFA, libros de otros clubes, compartir información con historiadores de otras instituciones. No sé resuelve con Wikipedia”.

El «Madelonazo» de 1989, un recuerdo inolvidable para el hincha tatengue.

Y con respecto a la mirada porteña desde las propias provincias, el periodista dice que “contar el clásico a partir de 1948 es una visión porteñocentrista, es reconocernos recién a partir de que la AFA dice que existimos. Es borrar 35 años de clásicos. En Rosario ese laburo ya se hizo, y en otros lugares también. Acá, junto a Diego Meloni lo completamos, y ahora la idea es hacerlo con mayor precisión, chequeando algunos otros torneos y copas, datos precisos a 1940 para determinar cuáles fueron oficiales y cuáles no”.

En relación a la visión unitaria del fútbol, Meloni dice que “caímos en una trampa, producto de una historia contada desde Buenos Aires. Nos hicieron creer que el fútbol tenía importancia desde el momento que los clubes se afiliaron a la AFA, con esa trampa todos creyeron que había que contar la historia de los clubes o de los clásicos a partir del ingreso a la AFA. Desde esa concepción la historia está incompleta, por lo tanto los hinchas de Colón no deberían festejar su fundación cada 5 de mayo y los de Unión cada 15 de abril”. Y además destaca que “los clubes santafesinos tienen que ponerse como objetivo la creación de un departamento de historia y cultura, tarea en la que estamos trabajando con otros colonistas”.

¿Hubo otras personas que hayan investigado mucho sobre la historia de Colón o Unión?

“No que yo conozca”, responde Lovaisa. “Al primero que me acerqué fue al Ángel «Chavo» Cappelletti, tenía, a mano cuadernos con todas las síntesis de la historia de los dos clubes y yo tenía bastante, pero no todo. Lo que hicimos fue unir esos laburos y sistematizarlos. Hoy tenemos una base de datos enorme, que además fuimos cruzando con otros: es decir, chequeamos nuestras síntesis con las de varios diarios, con otros trabajos, para que no haya errores. Hay algunas personas que en los últimos años comenzaron a trabajar sobre la historia de los clubes locales, pero no vi publicaciones sobre eso”.

“contar el clásico a partir de 1948 es una visión porteñocentrista, es reconocernos recién a partir de que la AFA dice que existimos. Es borrar 35 años de clásicos».

En tanto, Meloni dice que «en la historia de Colón hay muy pocos, y lo poco que se puede encontrar de forma escrita es el libro de Juan Jesús Sidoni, que lo sacó en 1995, pero no pudo tomar el ascenso de ese año. Todo lo demás lo pueden aportar los periodistas, pero solamente el material estadístico para los medios donde trabajaban y en los años que trabajaron. Ahora hay un auge por conectarse con historiadores de otros clubes, de esa manera es más enriquecedor. Pero en líneas generales fue muy pobre el trabajo de investigación que se hizo en Colón».

¿De dónde se tienen que nutrir para llegar a los datos deseados?

“Archivo. Diarios de la época (de acá, de Buenos Aires, de todos lados). Revistas, publicaciones especializadas. Libros de otros clubes. Archivo de la AFA. Actas de los clubes. Todo lo que sea documentado”.

Además de lo que menciona Lovaisa, Diego Meloni aporta: “hay que generar hipótesis porque hay muchas cosas sueltas, por lo tanto hay que generar mucho intercambio de información, no solo de Santa Fe, también de otras provincias. Además hay que conectarse con muchísimas personas que puedan aportar datos sobre lo que uno esté investigando. Pero por sobre todas las cosas hay que tener mucha paciencia”.

¿Qué es lo más les llamó la atención de todo lo investigado?

“Hay muchas cosas y otras que estamos trabajando para un futuro libro, pero destaco la traición de Luis Galateo, pasó por dinero de Colón a Unión en la década del 30. Fue la primera traición en el fútbol santafesino, es una historia que merece ser bien contada, porque además hay condimentos amorosos, ya que por ese cruce también pierde a su novia”, cuenta Meloni.

La respuesta de Lovaisa: “no tiene que ver con lo estadístico (aclara), pero surge de ahí: la historia de Theelen, el marinero alemán del Graf Spee que jugó el primer partido oficial de Unión en AFA y no jugó nunca más, debe ser una de las historias más curiosas del fútbol argentino. Sigue siendo el único alemán que jugó en los torneos de AFA”.

¿Cuál es ese jugador que la “historia oficial” tapó?

Lovaisa: “en el caso de Unión, Francisco Valiente, porque si bien lo conocíamos, es impresionante la cantidad de goles que hizo y que aún no pudimos determinar, en la década del 20. Sólo en clásicos hizo 14. En el caso de Colón el ejemplo más grande sigue siendo Canteli: el tipo hizo 96 goles, pero como los hizo en la «B» a nadie le pareció importante, y por eso siempre mencionaron como goleador a Di Meola”.

Meloni prefiere hablar de algo más global, “la historia oficial tapó los registros históricos de los primeros años de Colón, donde nos encontramos (trabaja junto al grupo de investigación histórica que está compuesto por Germán Barlasina, Lucas Gaveglio y Juan Pablo Zapico) con una etapa muy rica, de muchos logros en la Liga Santafesina”.

Mucho más que la pasión

La participación de los hinchas a la hora de bucear en la historia de su club merece un párrafo aparte, es la demostración de un amor que va más allá de un partido, un campeonato, un descenso o lluvias y calores de cuarenta grados con los pies en el cemento. A todo lo que ya sabemos que son capaces de dar los hinchas, las personas que deciden investigar la historia de su institución le agregan la curiosidad del conocimiento, horas y horas dedicadas a profundizar sobre toda una vida de un club, y como si eso fuese poco, el disfrute también pasa por el compartir esa información.

Víctor Dávila, tatengue, y Germán Barlasina, sabalero, son dos hinchas que transitan desde hace años por el camino de la investigación.

“Me motiva conocer la historia del club del cual soy hincha, pero también la curiosidad por todas las pequeñas historias que forman parte de estos 113 años de Unión. También el hecho de resignificar un montón de hechos que fueron olvidados o quedaron perdidos en el tiempo, y que en mayor o menor medida tienen que ver con nuestra actualidad. Creo sería muy positivo que estas actividades estén contenidas como parte del marco institucional del club”, narra Dávila.

Abril del 2000: Colón 4 – Unión 0. Una tarde soñada para el hincha sabalero.

Barlasina manifiesta tener en “primer lugar un amor infinito a los colores, esa identificación plena a una realidad colmada de cosas que hacen a la popularidad de un equipo de fútbol. Segundo, el gusto por la historia en general que se muestra como una red en todos los sentidos del quehacer diario de un pueblo. Cuando te das cuenta, todo está relacionado con todo”.

El hincha de Unión, dentro de todos los datos llamativos, destaca “el crecimiento tremendo que tuvo el fútbol en la cultura santafesina, eso se puede ver en los espacios que le dedicaban los medios de comunicación a principios de siglo pasado y cómo rápidamente fue tomando importancia para toda la sociedad. Otras cosas que me llamaron la atención son el vínculo del fútbol con el poder de turno -en todas las épocas-, la poca federalización del fútbol desde el inicio de la actividad, incluyendo las trabas que le pusieron a Unión para poder afiliarse a AFA y competir directamente en Primera División (como sí lo hicieron Central y Newell’s)”.

Dentro de todo lo investigado, el representante sabalero destaca: “a lo largo de la historia comprobé que realmente Colón nació del pueblo sacrificado y del que no tenía un mango para comer. Colón fue eso, un grupo de pibes que se juntó y decidieron darle entidad a algo lindo que era el equipo de amigos, y es eso lo que nos hace distintos. Nacimos por convencimiento, con identidad propia, los partidos se jugaban para defender eso, “lo que éramos, contra viento y marea”, de ahí lo de “garra y corazón”. Después, con el pasar de los años, eso se fue perdiendo y los que pueden alimentar esa entidad, ese tesoro dorado que nos identifica, son los hinchas”.

Cuando la charla va por el camino de los jugadores históricos, los tres que aparecen en el podio de Dávila son: “Francisco «Falucho» Valiente, un centroforward tremendo, que jugó entre 1915 y 1929 (uno de los máximos goleadores históricos del clásico). Julio Enrique Ávila, 58 goles en 92 partidos jugados (1947-1949, 1955-1956) y Fernando Alí, goleador histórico del club, de los jugadores con más cantidad de partidos jugadores en la historia de Unión. Goles y triunfos históricos frente a los grandes del fútbol argentino y en clásicos”.

Barlasina pone a sus tres sabaleros en el podio: “José Belermino Canteli (1948-1952), goleador de raza, convencido del pertenecer a unos colores, triunfó afuera, volvió a Colón cuando arrancaba en la B. Cuando se lo necesitó no dudó en agarrar la dirección técnica, y todo por chauchas y palitos. Jorge Omar Sanitá (1965-1969), el gran capitán, ponía lo que había que poner y se lo hacía entender a sus compañeros. Un señor con todas las letras. Edgardo Roberto Di Meola (1969-1972/1977-1979/1981). La Chiva, de Colón a lo Colón, un ídolo con todas las letras, goleador envidiado, esos jugadores que los querés tener siempre en el 11 ideal”.

Para ponerle fin a una nota que tiene como espíritu el reconocimiento de un trabajo de investigación riguroso y responsable en la historia futbolística de Colón y Unión, con una lupa íntegramente santafesina, Pausa les propuso a Dávila (Unión) y Barlasina (Colón) sumergirse en más de un siglo de clásicos y solamente traer tres a superficie.

El hincha de Unión destaca:

  • El 1 de agosto de 1920, hace poco se cumplieron 100 años de la mayor goleada de la historia de los clásicos santafesinos en competencias oficiales regulares, ese día Unión ganó 5 a 0.
  • El 2 de noviembre de 1958 Unión ganaba 3-0 en el «15 de Abril», hasta que a los 42′ PT los hinchas visitantes lo suspenden a piedrazos. Ese clásico marcó el quiebre en el historial, terminando con una paridad de 45 años y dando inicio a la histórica paternidad de Unión, que ya lleva más de 60 años arriba en el historial”.
  • El 29 de julio de 1989, sin dudas el clásico más importante de la historia. Ese partido y en particular el gol de Madelón quedaron grabados a fuego en la memoria colectiva de la ciudad. Inigualable.

El hincha de Colón manifiesta:

  • El 1 de agosto de 1948, Colón 1 (Elías) – Unión 0 (Elías). Lo elijo por ser el primer clásico disputado por torneos organizados por AFA, debutábamos en ese tipo de competencias y el adversario traía mucha experiencia por su ingreso anticipado.
  • El 30 de diciembre de 1950, Colón 4 (J. C. Frutos, Ferreira y Canteli -2-) – Unión 2 (Hussein y Sánchez). Ese día Colón se coronó Campeón de la Copa Presidente Perón.
  • El 12 de marzo de 2000, Colón 4 (Fuertes, Enría y Delgado -2-) – Unión 0. Lo destaco por ser el clásico que mayor diferencia de goles tuvo en AFA y por lo que significó para el al adversario.

Colón y Unión no dejan de ser el reflejo de una historia de país que fue contada desde el Río de La Plata. Aquí, entre el Paraná y el Salado, sabaleros y tatengues nos merecemos nuestra versión, que no es otra más que la verdadera historia.

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