Sbaraglia, Serrat, Butler y Badiou piden la renuncia de Lopérfido

El ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Darío Lopérfido, cuestionó en una franca postura negacionista las posiciones del movimiento de Derechos Humanos, indicando que la cifra de 30 mil desaparecidos se estipuló para recibir subsidios. “En la Argentina no hubo 30 mil desaparecidos, fue una mentira que se construyó en una mesa para obtener subsidios que te daban si…” alcanzó a decir para luego continuar farfullando con su gangosa gola aristocrática. Frente a semejante declaración, artistas e intelectuales del país y del mundo, que van desde la actriz Cecilia Roth a eminencias académicas como Judith Butler, pasando por el entrañable Joan Manuel Serrat o Chico Buarque, piden que Lopérfido cese en sus funciones. Dos cartas han generado los hombres y mujeres de la cultura, dirigidas al gobierno nacional y al de la ciudad de Buenos Aires.

Las primeras reacciones

Tras los repudios de Estela de Carlotto, Adolfo Pérez Esquivel, y el rápido desmarque del secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación, Claudio Avruj, una carta de la comunidad artística porteña fue enviada al jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, apoyando la posición de Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, que pidió el alejamiento de Lopérfido de todos los cargos que ocupa.

En una extensa perorata que hubiera recibido una calificación de Insuficiente 3 (tres) en cualquier examen universitario decente, el ex sushi boy del gobierno de De la Rúa se despachó con una sarta de incoherencias, inconsistencias e inexactitudes históricas que fueron rematadas con la obscena acusación antes reseñada. El audio completo de sus dichos en una mesa junto a Luis Majul y Edi Zunino, en Pinamar, habla por sí solo:

Como corresponde, ante la polémica Lopérfido dijo haber sido “atacado por los comisarios políticos del kirchnerismo, que pretenden volver a políticas de la década pasada, donde la manipulación y la segregación fueron herramientas cotidianas”. Esa declaración se dio en el marco de un descargo que intentó a través de su cuenta de Facebook, bastante pobre en cantidad de seguidores.

La cultura local, asqueada

La carta de la comunidad artística argentina (que se puede leer aquí) tiene tramos que resultan tajantes, en todo sentido:

  • “Este tipo de declaraciones, entre otras que denotan una apabullante ignorancia de los datos más elementales de Historia y geopolítica, son incompatibles con su responsabilidad institucional.”
  • «El flamante ministro Lopérfido concentra ahora en su persona también las funciones de director artístico del Teatro Colón y de director artístico del Festival Internacional de Buenos Aires (FIBA). Acaparamiento este a todas luces incompatible con la dedicación y vocación que cualquiera de esas tareas, por sí sola, acarrea».
  • «Se encuentra fuera de todo lo imaginable que un director de algún prestigioso festival internacional como el de Aviñón, Edimburgo, Nancy, Iberoamericano o teatros como la Volksbühne, por poner sólo unos pocos ejemplos, descerraje tan inoportunas y sesgadas declaraciones».
  • «Si el presente ministro de Cultura de la ciudad pretende agitar el fantasma de un cínico revisionismo calculado, sería del más puro espíritu democrático que revisara públicamente hechos más recientes y que lo involucran de forma directa. Es por todos conocida su íntima participación en el gobierno que declaró un irresponsable Estado de Sitio en medio de una feroz crisis económica y que derivó en los sangrientos sucesos de 19 y 20 de diciembre de 2001 que terminaron con la vida de cuarenta conciudadanos».

Las firmas que siguen al documento dan cuenta de lo caldeado que está el ambiente. Entre otros, dentro de las 250 adhesiones presentadas están Marilú Marini, Roberto Cossa, Patricio Contreras, Ricardo Bartís, Cristina Banegas, Mauricio Kartún, Rafael Spregelburd, Cecilia Roth, Norman Briski, Fabian Casas, Mirta Busnelli, Leonardo Sbaraglia, Luisa Kuliok, Lucía Puenzo, Mariano Llinás, Ricardo Monti, Verónica Llinás, Javier Daulte, Cecilia Rosseto, Alejandra Flechner, Mauricio Dayub, Martín Kovensky, Matías Piñeiro, Marcos López, Luis Machín, Diego Kogan, Nora Lafón, Daniel Fanego, Rita Cortese, Manuel Callau, Jean Pierre Noher, Luis Ziembrowski, María Valdez, Liliana Herrero, Jorge Aleman, Cristina Feijoo, Liliana Mazure y Noé Jitrik.

El escándalo internacional

Ayer, a través de la plataforma change.org, el escándalo tomó alcance internacional a través de una carta abierta, que está firmada por la primerísima plana mayor del mundo intelectual y académico internacional: entre otros, suscriben al documento Judith Butler, Jean-Luc Nancy, Alain Badiou, Gayatri Chakravorty Spivak, Etienne Balibar, Homi Bhabha, Néstor García Canclini, Andreas Huyssen, Josefina Ludmer, Pilar Calveiro y Rossana Reguillo. Además, está el director de Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Manolo Borja-Villel, o los directores de cine Mariano Llinás y Hugo Santiago.

Judith Butler es una de las filósofas más influyentes de los últimos 20 años.
Judith Butler es una de las filósofas más influyentes de los últimos 20 años.

El texto de la misiva es aún más enfático que el del petitorio local. Entre otros puntos, señala:

  • «Consideramos estas declaraciones como un claro intento de banalizar y restar importancia a las atrocidades cometidas en esos años, como así también de arrojar un manto de descrédito sobre los organismos y las políticas de derechos humanos».
  • «Creemos que estas declaraciones significan un grave retroceso y una afrenta para todos aquellos que estamos comprometidos con las políticas de derechos humanos –un compromiso que bajo todo punto de vista desearíamos compartir con su actual Gobierno–, y da cuenta de una actitud especialmente inapropiada viniendo de un funcionario público».
  • «Nuestra confianza y nuestro respeto por las iniciativas públicas del Gobierno de la Ciudad, y por extensión del Gobierno Federal, resultan lesionados por expresiones públicas como la del Ministro de Cultura, a quien ustedes avalan permitiendo que permanezca en su cargo».
  • «El propósito de unir a los argentinos es absolutamente incongruente con la permanencia en el cargo de un funcionario que ha desmerecido parte de nuestro acervo como país y sembrado discordias dolorosas e innecesarias».
  • «Desafortunadamente, observamos que las declaraciones del Sr. Lopérfido, aunque extremas y particularmente ofensivas, surgen en un contexto general en que el gobierno nacional viene dando, por acción u omisión, señales cada vez más alarmantes de una falta de compromiso con las políticas de verdad, memoria y justicia».
  • «Nos preocupan asimismo los sostenidos despidos en áreas sensibles para los juicios de lesa humanidad, como el Programa Verdad y Justicia y el Centro Ulloa».

Finalmente, el documento –que está publicado en castellano, inglés y francés– concluye con una reflexión sobria y contundente: «La democracia argentina se sostiene sobre el compromiso del “nunca más” al terrorismo de estado: desde allí se reafirman y se expanden muchas de las luchas de nuestra sociedad contra distintas formas de violencia, de abuso y de explotación. Ese “nunca más” de la democracia argentina ha sido y sigue siendo, además, una referencia para muchas luchas por los derechos humanos a nivel regional y global. Reclamamos una respuesta inequívoca de las autoridades nacionales y municipales ante los intentos por debilitar y banalizar ese compromiso democrático».

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