Para saber qué te estás metiendo

Por primera vez en Santa Fe se testearon drogas. El operativo fue realizado por dos asociaciones civiles en una fiesta privada. La importancia de pasar del paradigma de la prohibición a la reducción de daños.

Hace un año se armó un escándalo nacional por un folleto que el municipio bonaerense de Morón había distribuido en una actividad con juventudes, donde daba consejos respecto al uso de drogas. Que es mejor fumar flores y no prensado, que si vas a tomar cocaína pruebes un poquito primero para ver cómo reacciona tu cuerpo, que tenés derecho a un abogade si te detienen, y números de contacto del Sedronar y el Same.

Los caretas e ignorantes de siempre pusieron el grito en el cielo. Como el diputado macrista Diego Santilli, que tuiteó: “‘Tomá poquita COCAÍNA para ver cómo reacciona tu cuerpo’, le recomienda el Municipio de Morón a nuestros pibes. Esta gente gobierna la Provincia más grande del país”. Hubo que explicarle a Santilli, y a varios más, que la acción se enmarcaba en un Programa de Reducción de Riesgos y Daños asociados al consumo de sustancias psicoactivas legales e ilegales.

La ciudad de Santa Fe vivió el sábado 13 de mayo un hecho que no sería exagerado tildar de histórico: las y los asistentes a una fiesta electrónica en un complejo privado pudieron testear allí, por primera vez y de forma gratuita, las sustancias que habían llevado para consumir. Si, en Santa Fe, no en Ámsterdam.

Quienes llevaron adelante este dispositivo fueron voluntarios y voluntarias de Conectar, una asociación civil santafesina que “promueve una serie de prácticas, herramientas y políticas públicas que componen un paradigma, el de la reducción de daños, que demuestra ser superador al prohibicionismo-abstencionismo y se basa en reivindicar los derechos humanos fundamentales que debemos tener como usuarios de sustancias”, explica David Rojkin en diálogo con Pausa.

Consumir con información

El dispositivo de Conectar junto a la Asociación de Reducción de Daños de Argentina (ARDA) se realizó en el Complejo Complot, en una fiesta de música electrónica donde se presentó el DJ alemán D-Nox. Allí unos 15 promotores de ambas asociaciones estuvieron charlando con los asistentes al evento entre la medianoche y las cuatro de la madrugada.

Rojkin cuenta que el stand que montaron contenía “folletería informativa y algunos servicios que hacen más agradable nuestra experiencia, como productos de salud sexual, higiene personal, hidratación, frutas. La posibilidad de hablar con gente capacitada como promotora de reducción de daños y la chance también de analizar sustancias a través de reactivos colorimétricos”.

Este tipo de acciones, tal como aquel folleto del municipio de Morón, buscan disminuir los riesgos asociados al consumo de drogas legales e ilegalizadas desde una perspectiva no punitivista, alternativa a la que propone el sistema prohibicionista. Pero en el caso de estos dispositivos cabe destacar que, al estar penada la tenencia de drogas para consumo personal, los análisis de sustancias son una actividad riesgosa, ya que no se cuenta con amparo para proteger esta acción de salud pública.

Sobre el trabajo con ARDA, Sofia Morello, integrante de Conectar, señaló: “Es importante esta articulación ya que nos permite trabajar en territorio de la mano de gente que viene haciendo esto hace años, ARDA es una asociación de reducción de daños pionera del país. Es un camino de aprendizaje constante en donde el diálogo con otros nos enriquece a todos”.

Según comentaron desde Conectar, las personas que se acercaron al stand se mostraron sorprendidas por la puesta en escena, ya que desconocían que estos testeos de sustancias se realizan en nuestro país. “Todos y cada uno de los asistentes que pasaron por el stand, agradecieron la labor de los voluntarios de las asociaciones que testearon de manera gratuita las sustancias que planeaban consumir”, señalaron.

No se cuida con negación

Este tipo de prácticas de reducción de daños es común en países donde el consumo de drogas no está, o está menos, penalizado que en Argentina.

Según datos de una nota que aporta Chequeado.com, en Suiza, por ejemplo, una política de reducción de daños en personas adictas a la heroína redujo el número de personas que consumían drogas en la calle, disminuyó a la mitad las muertes por sobredosis y las infecciones por VIH/SIDA y hepatitis, y ayudó a retrasar el inicio del consumo de esta sustancia y la delincuencia relacionada con su adquisición.

En Un libro sobre drogas, de El Gato y la Caja, se analiza el caso de Portugal, que luego de despenalizar el consumo de sustancias ilícitas en el 2000 redujo el consumo en adolescentes; disminuyó a la mitad los gastos asociados a procesos judiciales y encarcelamiento, pudiendo ser utilizados para otros fines; aumentó en un 60% el número de personas que acudieron voluntariamente a un tratamiento por uso problemático de sustancias; y se redujo la incidencia de VIH/SIDA y las muertes por sobredosis.

En Canadá, las autoridades de sanidad de la ciudad de Ottawa instalaron dispensadores automáticos de jeringas y agujas en un intento por evitar la propagación de enfermedades como la Hepatitis C y el VIH/SIDA.

Consultados sobre el marco legal que ampara este tipo dispositivos de testeo de sustancias en nuestro país, Morello explica: “La realidad es que quienes realizamos estas actividades que buscan disminuir los riesgos asociados al consumo de sustancias quedamos en un estado de total vulnerabilidad, ya que los reactivos que se utilizan para testear las sustancias son tan ilegales como las sustancias mismas. Argentina está tan atrás en la materia que no sólo no realiza acciones para reducir el riesgo en la gestión de los placeres, sino que también penaliza a quienes buscamos acompañar desde otro paradigma que no sea el prohibicionista”.

—¿Y con qué actitud se acercan las personas a estos espacios para testear sus sustancias, que en la mayoría de los casos son ilegales?

—Los usuarios de sustancias pueden acercarse con total seguridad a nuestros voluntarios, con la certeza de que van a estar acompañados sin prejuicios y con el único objetivo de disminuir los daños que conlleva consumir algo que carece de referencias. Actualmente no podemos conocer qué tiene lo que nos venden y eso deja a los usuarios en una situación totalmente vulnerable, a merced de la suerte. La confianza que generamos con los usuarios es lo que asegura el éxito de los dispositivos, ya que necesitamos que se acerquen sin miedo de ser perseguidos o criminalizados para poder testear lo que planean consumir para asegurarnos de que no contiene componentes nocivos para la salud.

Desde Conectar contaron que, en esta primera experiencia, se realizaron una veintena de análisis de sustancias y que, si bien estos testeos no aportan información sobre composición exacta ni pureza, sí pueden determinar si una muestra definitivamente no contiene la sustancia deseada y también brindan orientación sobre la posible existencia de sustancias que no son las esperadas.

—¿La idea es seguir realizando este tipo de acciones en otras fiestas y espacios?

Sofia: La idea es poder replicar esta acción tantas veces como nos sea posible. La realidad es que, por su carácter ilegal, nos es muy difícil poder acceder a los reactivos que se utilizan para el testeo de sustancias. También depende de eso qué tanto podamos seguir realizando esta tarea tan necesaria para preservar la salud de la gente. Nuestra idea es continuar porque estamos convencidos de que la persecución y la criminalización de los usuarios no disminuye el consumo ni los riesgos asociados al mismo. Para que dejen de existir muertes evitables como la que sucedió hace un par de semanas en Mandarine Park en Buenos Aires, necesitamos una política de drogas que sea integral, más humana y más eficaz.

David: Además tenemos claro que este tipo de dispositivos pueden desarrollarse en otros ambientes de nocturnidad así como también en otras áreas, tanto de manera preventiva como paliativa, siempre priorizando la mirada científica, el acceso a la información y la posibilidad de cultivar un vínculo con una sustancia (ilegal o no) que no esté asociado al abandono de la misma.

2 Comentarios

  1. Buenos días, mi nombre es Valentina soy alumna de la Universidad Abierta Interamericana de CABA. Quería consultarles si es posible que nos brinden algún contacto de la Asociación Civil de Santa Fe Conectar. Formo parte de un grupo de estudiantes de periodismo y estamos realizando una revista sobre éxtasis. Por ello, nos gustaría producir una nota con esta asociación.
    Desde ya, MUCHAS GRACIAS.

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