Autobiografía y liberación. En "La Cura", Gastón Onetto invade el escenario con una presencia que abarca y recorre todos los sentimientos humanos.

“La cura. Memorias invertidas”, un espectáculo tragicómico, un unipersonal autobiográfico de danza teatro de Gastón Onetto, se presentó en el Auditorio de la Facultad de Ingeniería Química, en las 8vas. Jornadas de Estudiantes de Trabajo Social del Litoral. No es una obra acerca de las diferencias. Las diferencias, a través de esta historia, otorgan una pincelada cruel de la realidad –no exenta de humor– del ser humano. Las inseguridades de quien pretende demostrar que puede, del que se siente fuerte en un espacio cómodo, enfrentando los fantasmas, esos miedos que paralizan y los demonios que siempre invaden los pensamientos más austeros o egoístas encuentran en “La cura…” un fantástico modo de expresión.

La obra ha sido escrita por Gastón Onetto, quien supo plasmar algo de su propia experiencia en esta pieza que parece, a simple vista, relatar nada menos que los vínculos que su personaje va sintiendo, pero que lejos de las luces de su entorno nos habla de la vida misma. Aquí conviene que nos detengamos para resaltar lo que hace el mismo Onetto sobre la escena. Transita un camino donde el amor por el otro (nosotros), el ego y cierta dosis de amorosidad se vinculan directamente entre sí, a veces teniendo en cuenta las deslealtades que se hallan en el camino.

Todo lo que se dice –y se hace– adquiere dosis de verosimilitud. Los sentimientos florecen y la decadencia se refleja  en un espejo gastado, sucio. Como el único actor del montaje, Gastón Onetto concluye en un mismo objetivo, ser transformador y convertir su propia obra en algo exquisito. Invade el escenario con una presencia que abarca y recorre todos los sentimientos humanos. El actor controla sus modos y sus ambigüedades. Es sumamente creíble y ciertamente poderoso y su sutileza es la perfección.

La poética visual de Ariel Costanzo acompaña con certeza el dramatismo con logrados aciertos  técnicos; el vestuario de TORA x Lautaro García Fontana es sumamente creativo y de buen gusto; suma aciertos la producción musical de Vicky Barr y Edu Figueroa; la codirección en danza es de Antonio Rocha en tanto que es creativa la codirección de Viviana Quaranta y Nati Fessia. En la totalidad se dan muy bien la mano lo artesanal y lo auténtico. Onetto supo ingresar en ese particular universo para desarmar pasiones y caló hondo en mostrarnos a los seres humanos por dónde está el otro camino. La extrema sensibilidad artística está dada por el corrosivo humor, el sarcasmo, cierta oscuridad para plantarse frente al amor. Entendiendo que la vida es como el teatro, un espacio que nos salva.

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