La pobreza volvió a subir en el país durante el primer semestre de 2026 y Santa Fe no fue la excepción: según el último informe del INDEC, en el Gran Santa Fe casi 4 de cada 10 personas están bajo la línea de pobreza, un porcentaje que supera el promedio nacional.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundió este jueves los datos de pobreza e indigencia correspondientes al primer semestre de 2026, con un diagnóstico que confirma el deterioro de los ingresos frente al costo de vida: la pobreza alcanzó al 24,4% de los hogares y al 32,3% de las personas en el país; mientras que la indigencia llegó al 5,6% de los hogares y al 7,5% de las personas.
Se trata de un salto respecto del semestre anterior: la pobreza en hogares subió 3,4 puntos porcentuales y en personas 4,1 puntos, mientras que la indigencia creció 0,8 y 1,2 puntos respectivamente. En números concretos, hay 2.498.000 hogares pobres en el país, que incluyen a 9.729.000 personas; de ellos, 575.000 hogares (2.249.000 personas) están además por debajo de la línea de indigencia.
La pobreza en Santa Fe, por encima del promedio
Los datos desagregados por aglomerado muestran que el Gran Santa Fe presentó una incidencia de la pobreza más alta que el promedio nacional y que el de su propia región. Mientras el total país registró 32,3% de personas pobres, en el Gran Santa Fe ese porcentaje trepó al 38,6%. En hogares, la brecha también es amplia: 29,0% en Gran Santa Fe contra 24,4% del total nacional.
La comparación con la región Pampeana —de la que Santa Fe forma parte junto con Córdoba, La Plata, Rosario, Paraná, Mar del Plata y otros aglomerados— confirma que la capital provincial está entre los peores registros del grupo: la región promedió 30,3% de pobreza en personas, casi 8 puntos por debajo del dato local. Dentro de la Pampeana, solo Concordia (56,2% de personas pobres) presentó un guarismo más alto que el Gran Santa Fe. Por su parte, Gran Rosario, el otro gran aglomerado provincial, mostró una situación bastante mejor: 23,1% de personas pobres, entre los más bajos de la región.
En materia de indigencia, el Gran Santa Fe también quedó por encima del promedio nacional: 6,9% de los hogares y 9,8% de las personas, contra 5,6% y 7,5% respectivamente a nivel país.
La plata no alcanza
El informe atribuye el aumento de la pobreza a que los ingresos crecieron por debajo de lo que subieron las canastas básicas. En el semestre, el ingreso per cápita familiar aumentó 11,5% en promedio, mientras que la canasta básica alimentaria (CBA, que define la línea de indigencia) subió 21,4% y la canasta básica total (CBT, que define la línea de pobreza) subió 19,6%.
La brecha de la pobreza —la distancia entre lo que ganan los hogares pobres y lo que necesitarían para no serlo— se ubicó en 35,9% a nivel nacional: el ingreso total familiar promedio de un hogar pobre fue de $922.755, frente a una CBT promedio de $1.440.395. En los hogares indigentes, la brecha fue de 33,9%, con un ingreso promedio de $442.443 contra una CBA de $669.098.
La infancia, la más golpeada
El informe también desagrega por grupos de edad: el 44,5% de los chicos y chicas de 0 a 14 años integra hogares bajo la línea de pobreza, muy por encima del 28,8% de personas de 30 a 64 años y del 14,8% de personas de 65 años y más. Es el grupo etario más afectado en todo el país, un dato que se repite semestre tras semestre en las mediciones del organismo.










