La inversión para el desarrollo no tiene ningún motivo para llegar: desde el cambio de gobierno, nunca la industria llegó siquiera a usar el 70% de sus maquinarias disponibles. El último dato, de marzo, es de 66,8%.

Se llama “utilización de la capacidad instalada” y la mide el Indec en las diversas industrias del país: pondera si las máquinas que ya existen están en funcionamiento o no. Desde el cambio de gobierno, nunca llegó al 70% (su máximo fue en noviembre pasado, cuando llegó a 69,2%). Durante los veranos de 2017 y 2018 llegó a bajas de épocas críticas, como el período 2001-2003. El último dato, de marzo, es de 66,8%. Para el Indec es una cifra alentadora: al menos es mejor que el 65,7% de marzo de 2017.

Los bloques sectoriales que presentan en el mes de marzo de 2018 niveles de utilización de la capacidad instalada superiores al nivel general son: industrias metálicas básicas (88,0%), refinación del petróleo (78,6%), productos minerales no metálicos (76,1%), productos del tabaco (74,4%), papel y cartón (72,8%) y sustancias y productos químicos (71,9%). Por otra parte, los bloques sectoriales que se ubican por debajo del nivel general de la industria son: productos alimenticios y bebidas (63,3%), la industria automotriz (58,2%), edición e impresión (56,8%), productos de caucho y plástico (56,7%), metalmecánica excepto automotores (54,3%) y productos textiles (53,6%).

El Indec destaca que las subas en industrias metálicas básicas y en minerales no metálicos se deben básicamente al impulso de la construcción. También señala, con preocupación, la situación de los textiles: “el menor nivel de utilización de la capacidad instalada se observa en el bloque de productos textiles (53,6%), inferior al registrado en marzo de 2017 (57,3%), a partir de la contracción en la elaboración de tejidos que se vincula con el menor nivel de pedidos por parte de los rubros fabricantes de prendas de vestir y otras confecciones”.

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