Los chisporroteos oficialistas siguen a la orden día. Macri hizo triplete: en Paraná se subió a la camioneta con el ruralista PRO De Ángeli y el intendente electo radical Sergio Varisco, en Santa Fe saludó a Del Sel y a José Corral. Luego, viajó a Rosario. Scioli pifió con los piquetes, visitó Lomas de Zamora y lanzó un spot dialoguista. Ernesto Sanz y Diego Santilli derraparon. La UNL se diferenció de la mayoría de las universidades del país. La Garganta Poderosa produjo un poderoso video. Y Atilio Borón le habla a los izquierdistas.

Lo de Aníbal Fernández sería patológico si no fuera patético. Desde que perdió con María Eugenia Vidal en Buenos Aires, el mayor y más impensado mazazo que recibió el oficialismo, el jefe de Gabinete utiliza sus mañanas para llorar, criticar o esmerilar la campaña de Daniel Scioli. Después de señalar que Cambiemos “es un sector político que representa la derecha conservadora que siempre pensó en los que tienen plata, no en los pobres, ni en los vulnerables, ni tampoco en los viejos de nuestro país”, Fernández no se contuvo “Me hubiera encantado que Scioli me defienda”, gimió para referirse a cómo Scioli gambeteó a Jorge Lanata en una entrevista televisiva. Hasta Luis D’Elía es más inteligente y moderado:

El plan económico macrista sigue revelándose de a poco. Tras las declaraciones de Melconián sobre los salarios, Prat Gay sobre la devaluación y el interior del país y Aranguren sobre YPF, hoy el vicejefe de gobierno electo para Buenos Aires, Diego Santilli, no supo cómo defender la apertura total de las importaciones en relación con su desastroso impacto para la pequeña y mediana empresa. “El mundo va a para un lado y nosotros para el otro. Es como ir contramano por en la Avenida Figuero Alcorta y creer que está bien”, se limitó a decir. Y luego explicó que en conversación con la UIA “lo único que recibí fue palabras de aprecio, de elogio y de ganas de que la cosa cambie”. Supongamos que las empresas quiebran y los trabajadores salen a protestar contra el gobierno de Cambiemos. Quizá Daniel Scioli en ese contexto no sostenga lo que hoy dijo: «tolerancia cero para los piquetes”. “Quiero orden en las calles. No más cortes de calles, de avenidas”, expresó. Por la mañana, salió por Canal 13 y por tarde se paseó por Lomas de Zamora en compañía de Martín Insaurralde.    

Y largó un video conciliador y dialoguista para las redes sociales, colgándose de la palabra “cambio”:

Abrir la oreja, tal parece ser la consigna del candidato oficialista, quien agregó

Menos suave fue Ernesto Sanz, en el sueño de su futura acción de gobierno: “Si algo es urgente y necesitamos decretos de necesidad y urgencia para gobernar, los vamos a usar y no nos va a temblar la mano”. Un demócrata. Hermes Binner le respondió por radio y señaló que “gobernar por decreto es una inconsistencia”, y habló sobre la posición del socialismo: “nos vamos a mantener al margen”, pero “el voto en blanco no es la mejor decisión”. Sanz pasó hoy por Santa Fe, junto a Gerardo Morales y Julio Cleto Cobos. Los radicales se congregaron en el Foro de Intendentes Radicales, organizado por el intendente José Corral, quien se mostró muy a gusto junto a Mauricio Macri, el invitado estelar en el meeting realizado en el Puerto de Santa Fe.    

La crónica sobre el día tiene su peculiaridad: Miguel Torres Del Sel estuvo en el acto, parte del gabinete de Miguel Lifschitz también. Cosas veredes. Macri ahora se encuentra en Rosario, antes había pasado por Paraná, donde también combinó liderazgos, como se puede ver en la camioneta de su caravana.

En Paraná, Macri se refirió a los «planes sociales», según La Nación, y dijo que «no son un regalo, sino un derecho adquirido y no los vamos a sacar. Pero lo más importante es que vamos a poner en marcha el país y la gente va a poder acceder a un trabajo digno».

Los intelectuales y la calle

“Los ‘votoblanquistas’ de hoy, en cambio, no proponen otra cosa que el burgués repliegue hacia su intimidad y dejar que el resto de la ciudadanía resuelva el dilema político que nos hereda doce años de kirchnerismo” razonó hoy Atilio Borón, discutiendo con la izquierda y afirmando su apoyo a Scioli con una sentencia fuerte: “el voto en blanco es un voto por el imperialismo”.

Parado en otra vereda, el rector de la UNL, Albord Cantard, utilizó los micrófonos de la radio universitaria para despegarse del documento firmado por los rectores de la mayoría de las universidades del país. Cantard apeló a la autonomía universitaria y valoró que “Estas manifestaciones son criticables. A mi entender son declaraciones graves porque comprometen a toda la institución”, ya que dañan “la pluralidad que debe reinar el en sistema universitario”.

Mientras tanto, desde lo hondo de la calle, la revista La Garganta Poderosa dio a conocer ayer un video donde se despacha con todo

¿Dejamos muchas cosas afuera? ¿Qué faltó?

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