Las marchas

Concentración del 1° de septiembre frente al Tribunal Oral Federal. Foto: Pablo Cruz.
Concentración del 1° de septiembre frente al Tribunal Oral Federal. Foto: Pablo Cruz.

Las marchas, aparte de ser el alma de una comunidad que se reúne con un reclamo específico, son un encuentro. Aunque estés solo, sentís que muchos te acompañan por decisión política y observás que son también una ocasión para reencontrar, siempre con alegría y la tristeza eventuales, mucha gente que quizá hace miles de años que no ves, y todos nos saludamos con sonrisas y abrazos. Como mis viejas rodillas protestan todo el tiempo, me quedé parada un ratito, y después me senté en un escalón del estacionamiento. O sea que me moví en aproximadamente un metro cuadrado. Y en el breve tiempo que estuve me saludé con abrazos y besos, en unos casos, y, en otros, que estaban más lejos, agitando manito y sonrisa. Gente queridísima, por amigos, por compañeros, por un pasado común en el que intentamos trazar líneas de futuro. Y, en ese metro cuadrado, la vi pasar a Santiaga con hermosas calzas, la abracé a Cecilia, a Silvia y a su hija Laura, a Miguel con sus dos hijas, al Tony, a Gastón, a Baltazar, al Ale, a Leonel, a Rafael, a Pablo que me presentó al joven Fermín, a Juan, a Camilo que la buscaba a la Pocha, a la Mili, a Ana, a un par que sé que amo pero no recordé sus nombre, a Jaime, y muchos desconocidos. Y me sentí feliz de saber que todos tienen en común, aparte de pocos metros cuadrados de espacio, una generosidad, una obstinación, una esperanza, una acción, una resistencia, una ternura infinita, una convicción, un deseo y una furia. Cada cuerpo en continuidad con otros, que estaban ahí, y en otras ciudades, en otras plazas, ejerciendo el poder del pueblo, un poco para aliviar la congoja, y mucho para que aquéllos escuchen esa pregunta unánime. Y así, aunque ellos no quieren, van a tener que contestarla porque está a la vista que no les vamos a permitir que nos sigan matando, nunca más. Van a tener que decir dónde está Santiago Maldonado.

Dejar respuesta

Por favor, ¡ingresa tu comentario!
Por favor, ingresa tu nombre aquí