Todas las otras veces que no mataron a Santiago

    Nunca se trató de un exceso. Una enumeración siempre es incompleta y siempre es una explicación de algo no del todo expresable. Busque compañía, lea en voz alta, comprenda con el cuerpo.

    El presidente Mauricio Macri bailó Gilda en el balcón y 72 horas después la Bonaerense ingresó a una Unidad Básica de Vicente López –donde Jorge Macri, el primo, es la autoridad–, donde sin orden de desalojo y sin identificación golpearon y detuvieron a los presentes. Ocho días después de la asunción del presidente, trabajadores municipales de La Plata fueron corridos por la infantería. Doce días después del cambio de mando, trabajadores de Cresta Roja son repelidos por Gendarmería con balas de goma e hidrante, pese a que habían dejado paso al tránsito vehicular en las proximidades del Aeropuerto Internacional de Ezeiza. En La Plata, otra vez, el 8 de enero de 2016 fueron reprimidos con gases y balas de goma de la Bonaerense unos 200 municipales que reclamaban por cesantías. Ocho heridos –cinco, niños– quedaron de la represión de la Bonaerense y la Gendarmería sobre una murga de la Villa 1-11-14, en Capital Federal.

    La ministra Patricia Bullrich visitó en el hospital a gendarmes heridos. «Vamos a defender a todos los efectivos, no dejaremos que los ataquen con tanta impunidad», publicó Bullrich en sus redes.

    “Tiraron a mansalva”

    En San Juan la policía le entró a la murga “Los soñadores del Parque de Mayo” el 2 de febrero. Con Milagro Sala ya detenida, el 27 de febrero 100 familias fueron desalojadas de predios de la Tupac Amaru, en Alto Comedero, Jujuy, por la policía, que usó bala de goma, gas y se llevó quince detenidos. Durante el mismo mes, estatales de Río Gallegos cobraron por la policía santacruceña. Mientras el presidente Mauricio Macri daba su primer discurso en el Congreso, el 1° de marzo, bancarios en manifestación fueron gaseados por la Federal y Gendarmería. El 8 de marzo mujeres trabajadoras de la educación fueron reprimidas con balas de goma y descargas eléctricas de pistolas Táser en La Plata, durante una protesta por salarios. El 11 de abril en Bahía Blanca reprimen a manifestantes durante una visita de la gobernadora María Eugenia Vidal.

    Viernes 27 de mayo de 2016. Agentes de la Gendarmería y la policía chubutense golpearon a niños y mujeres y detuvieron y desalojaron a miembros de la comunidad mapuche Pu Lof en Resistencia, en el departamento de Cushamen. Hubo disparos de balas de plomo, aparentemente por parte de civiles que acompañaban a las fuerzas del Estado, y de goma, por el Grupo Especial de Operaciones Policiales de Chubut.

    Abusos se suceden en Santiago del Estero, Mendoza, el interior de Buenos Aires o La Pampa. Hasta en un recital de La Renga en Pergamino, el 21 de mayo, hubo tres balaceras de goma de la policía. Palazos y patadas recibieron trabajadores en protesta de Mascardi y Securitas, durante un corte parcial de la autopista Ricchieri, en Buenos Aires, el 2 de junio. Actuaron Gendarmería, la Federal y la Policía de Seguridad Aeroportuaria. El 20 de junio el concejal rosarino Eduardo Toniolli es herido en los alrededores del Monumento a la Bandera, durante una represión desatada por el cerco que cubría al presidente Mauricio Macri que mientras tanto coreaba con centenares de niños “Sí se puede”. El 14 de julio 80 trabajadores del Ingenio Ledesma, Jujuy, recibieron las balas de goma de la policía, que luego bloqueó el ingreso de las ambulancias. El 20 la policía cayó a reprimir a camioneros en protesta en Junín, Buenos Aires. Estaban haciendo un asado. El 16 de agosto las fuerzas de seguridad rescataron la tradición de pegarle a los jubilados, esta vez en el Puente Pueyrredon, acceso a la Capital Federal, con carro hidrante y todo. 30 obreros del El Tabacal, Salta, resultaron heridos –cuatro con balas de plomo– durante una represión de la policía por su protesta contra un lockout patronal, el 24 de agosto. El 22 de septiembre, en Neuquén, un delegado sindical de UPCN es baleado en el hombro por la policía en una protesta frente a la delegación del Ministerio de Trabajo. El 23 en Pilar, Buenos Aires, cobran trabajadores de Bimbo, por Gendarmería y la policía. Reclamaban por despidos. El 9 de octubre  la policía santafesina reprimió la marcha de cierre del Encuentro, en Rosario. El 31 la diputada Juliana Di Tullio es agredida en un insólito operativo de seguridad que obliga a ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner a salir caminando de los tribunales de Comodoro Py. El 9 de noviembre la Federal retiene sin orden ni autorización a estudiantes universitarios de La Rioja que solicitaban una audiencia con el rector. Se inundaron, pedían por baños químicos, agua potable y médico. Cortaron la ruta y la Bonaerense y la Federal respondieron con balas de goma. Fue dos días después de Navidad, en Pergamino, Buenos Aires. En el mismo mes, el 21, la diputada nacional Mayra Mendoza es acogotada y reducida en el piso por la policía jujeña, que impedía el ingreso a la última audiencia de uno de los juicios a Milagro Sala.

    Martes 10 y miércoles 11 de enero de 2017. Disparos de plomo y goma a unos 20 mapuches en el Pu Lof de Cushamen. Intervienen alrededor de 200 gendarmes. Entre los heridos, Fausto Emilio Jones Huala recibió un tiro en el cuello que le rompió el maxilar. Además, 11 personas fueron detenidas.

    «La orden emitida (por parte de la Justicia) no encuentra correlato con los hechos de la realidad”, afirmó Amnistía Internacional en un comunicado sobre el hecho, en el que expresó su condena por “la falta de un eficaz control judicial sobre los alcances y exabruptos que fueron cometidos en territorio. La opacidad, falta de transparencia y rendición de cuentas no pueden ser los principios que atraviesan los operativos policiales».

    Represión a mapuches: «Entraron a matar»

    Seis días después los trabajadores gráficos que tomaron AGR, la imprenta de Clarín que cerró, fueron gaseados con lacrimógeno y pimienta por la policía y la Gendarmería. Las represiones se suceden durante el mes en Salta, Río Negro, Santa Fe, Buenos Aires. Habían arrancado temprano: el 2 de enero de 2017 repelen a palazos a docentes despedidos, en la sede del Ministerio de Educación. El 8 de marzo la movilización por el Día de la Mujer, en el marco del Paro Internacional de Mujeres, culmina con 20 detenciones al voleo y prácticas de torturas y acoso sexual por parte de la policía, en Capital. Trabajadores desocupados salteños recibieron balazos de goma de Gendarmería durante un corte de ruta el 14. El 21, la Policía Metropolitana usó fuego de plomo para repeler una protesta espontánea por un asesinato de gatillo fácil ocurrido durante el día, en el barrio de La Boca, Capital. El 30 de marzo una mujer pierde su embarazo durante el ingreso de la policía a puro gas lacrimógeno y palazos en un comedor infantil de Villa Caraza, Lanús. Cien pibes esperaban por comida en “Los Cartoneritos”. Un joven fue detenido y torturado en sede policial.

    Con perros, carros hidrantes, gases y sus nuevas vestimentas de robocop la Gendarmería Nacional arremete contra integrantes de la izquierda que cortaban accesos a Capital Federal durante el único paro general que la CGT hizo desde que asumiera el presidente Mauricio Macri. El 9 de abril, tres días después, se recuperó otra añeja tradición, la de pegarle a los docentes. La Policía Metropolitana arremetió con palazos, empujones y gas pimienta contra los maestros reunidos en el armado de la Escuela Itinerante. El 13 la policía jujeña arrastra a un estudiante fuera de una de las sedes de la Universidad Nacional de Jujuy y luego lo detiene. El 21 la policía santacruceña reprimió a manifestantes que rodearon la residencia oficial de la gobernadora Alicia Kirchner, que se encontraba con Cristina en el momento. El 9, 17 y 19 de mayo, en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires se suceden detenciones, intimidaciones y apremios de la policía sobre docentes y estudiantes, en diferentes escuelas. En los meses posteriores se destaca el hidrante, las motos, la paliza en la avenida 9 de Julio, frente al Ministerio de Desarrollo Social y después de que se hubiera negociado un acuerdo con las autoridades. O el despliegue con los trabajadores de Pepsico, gas y balas de goma por la coca y los snacks de la empresa.

    Martes 27 de junio de 2017. Es detenido el referente mapuche Facundo Jones Huala, a 50 km. de Bariloche, por orden del juez federal Gustavo Villanueva. La detención se justificó en un pedido de captura internacional para que sea extraditado y juzgado en Chile. En septiembre de 2016, el juez Guido Otranto, en un juicio previo, ya había declarado la nulidad de ese pedido.

    Martes 4 de julio de 2017. En una protesta por la liberación de Facundo Jones Huala, frente a los Tribunales de Capital Federal, la Policía Metropolitana golpea y detiene a siete manifestantes.

    Lunes 31 de julio de 2017. A Romina Jones, hermana de Facundo Jones Huala, la fajan en la cara y pierde varios dientes, tras haber sido detenida, junto a otras ocho personas, en instalaciones de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, en el Aeropuerto de Bariloche. Jones estaba en una manifestación en reclamo por la libertad de su hermano frente al juzgado federal de Bariloche, que fue reprimida por la Policía de Seguridad Aeroportuaria, la Gendarmería y la Policía. Los manifestantes aseguraron que la represión se desató mientras autoridades mapuches se encontraban reunidas con personal del juzgado.

    Martes 1° de agosto de 2017. Un pequeño grupo de mapuches sobre la ruta, ocho personas en total, delante de las tierras de su comunidad, corta la circulación de vehículos, hasta que llega Gendarmería, por orden del juez Guido Otranto y con el visado del Jefe de gabinete del Ministerio de Seguridad, Pablo Noceti, y a Santiago Maldonado se lo ve por última vez vivo.

    Última foto tomada a Santiago Maldonado vivo. La Gendarmería contó con estas imágenes siempre, el primer juez a cargo de la causa, Guido Otranto, la tuvo en su poder casi una semana después. Desde ese entonces se sabía todo. Fuente: Página/12.
    Última foto tomada a Santiago Maldonado vivo, con la campera celeste que el mapuche Matías Santana testimonió que llevaba. La Gendarmería contó con estas imágenes siempre, el primer juez a cargo de la causa, Guido Otranto, la tuvo en su poder casi una semana después. Desde ese entonces se sabía todo. Fuente: Página/12.

    Registro de información: Ileana Manucci, Marcelo Przylucki, Juan Pascual

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