«Educación, Memoria y Justicia», conversatorio sobre negacionismo y la articulación con la educación

El conversatorio impulsado por la diputada nacional Patricia Mounier y con la asistencia de referentes de Derechos Humanos y la educación, versó sobre la necesidad de conocer y analizar los contextos de los genocidios que ha sufrido la humanidad. «Los genocidios son sólo efemérides, pero aún falta planificación y un abordaje pedagógico sobre estos temas para que llegue a las aulas», señaló Mounier. 

Este martes se realizó el conversatorio «Educación, Memoria y Justicia. Cconocer nuestra historia para no olvidar», una iniciativa de la diputada nacional por el Frente de Todos de Santa Fe, Patricia Mounier, y que contó con la presencia de Vera Jarach -Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora-, Pedro Mouratian -ex interventor del INADI-, Hugo Yasky -diputado nacional y secretario general de la Central de Trabajadores- y la misma Mounier -diputada nacional y secretaria de Derechos Humanos de SADOP-. Coordinó el encuentro Gabriel Brener, especialista en Gestión y Conducción del Sistema Educativo, ex subsecretario de Equidad y Calidad Educativa de la Nación.

«En abril confluyen tres genocidios que enlutaron el siglo XX: el 7 de abril de 1994 fue la masacre de la minoría Tutsi en Ruanda, con casi un millón de asesinados; el 19 de abril de 1943 es el aniversario del levantamiento del gueto de Varsovia, el 24 de abril homenajeamos al pueblo armenio, porque en las primeras décadas del siglo XX el imperio turco asesinaba a un millón de personas de su comunidad», comenzó señalando Brener respecto del contexto en el cual se daba este conversatorio y remarcando la importancia de conocer nuestra historia para no olvidar.

El primero en tomar la palabra fue Pedro Mouratian, quien señaló: «El ámbito de la educación es uno de los lugares centrales de cualquier sociedad. El genocidio armenio está vinculado a la memoria. La fecha particular que tiene que ver con el asesinato de intelectuales, profesionales, políticos, religiosos, para descabezar a un pueblo, se relaciona con algo previo. El pueblo no tenía acceso a los bienes públicos, eran minorías junto con las kurdas, eran sojuzgados y perseguidos».

En el mismo sentido, Mouratian remarcó que es preciso reflexionar sobre las condiciones sociales previas que enmarcan ese genocidio, en cómo se fue «señalando a la víctima, construyendo un enemigo, como el Estado llevó adelante políticas que instalaron al otro como el malo, y a partir de prejuicios construyó una idea de peligro. No hay genocidio posible si de alguna manera parte de la sociedad no acompaña«. Sobre esto, destacó «la posición del gobierno argentino, uno de los pocos países q ha reconocido por ley en el año 2006 el Día de Acción por la Tolerancia y Respeto entre los Pueblos», razón por la cual se incluyó en el calendario escolar al 24 de abril y se conmemora el inicio del genocidio armenio.

A su turno, Vera Jarach, que con 93 años se conectó a la actividad virtual, indicó: «Nunca más el silencio, nunca más la indiferencia, nunca más el odio», y relató su historia de vida marcada por dos genocidios: el holocausto y la dictadura cívico-militar-eclesiástica en Argentina. «En el primero perdí a mi abuelo, en el segundo a mi hija, no tengo tumbas de ninguno de los dos», expresó.

Jarach también se mostró preocupada por las actitudes negacionistas que observa en la sociedad, en los medios de comunicación y aseguró que «necesitamos que la justicia intervenga» porque «Argentina es un ejemplo en materia de justicia contra los crímenes de lesa humanidad». En esa línea dijo que «es fundamental la escuela y los Derechos Humanos para alimentar el espíritu crítico y así juntos, ojalá, cambiemos el mundo». Recordó la resistencia de las Madres de Plaza de Mayo y la importancia de esa lucha que se multiplicó: «Sólo queríamos salvar a nuestros hijos pero con el tiempo se transformó en un movimiento de resistencia. Cuando se nos niega algo, cuando hay censura, está la calle, la plaza y ahí estamos nosotras. Las rondas eran un silencio que gritaba«.

Luego, Patricia Mounier, una de las impulsoras de la actividad, señaló la importancia de trabajar desde el sistema educativo «la matriz común a los genocidios y la relación con los prejuicios», y reclamó: «El relato de Pedro no lo escuchamos en las escuelas. Los genocidios son sólo efemérides, pero aún falta planificación y un abordaje pedagógico sobre estos temas para que llegue a las aulas«.

La secretaria de Derechos Humanos de SADOP también coincidió con Jarach sobre el negacionismo en nuestro país, la complicidad de los medios de comunicación y contó que presentó un proyecto de ley para sancionarlo. Sin embargo aseguró que «también necesitamos luchar desde nuestros lugares y uno de esos espacios es la escuela».

Por último, y tras participar de la reunión del Consejo del Nacional del Salario, se sumó a la charla Hugo Yasky. «La memoria forma parte de eso que distingue a los seres humanos y que nos permite saber de dónde venimos y saber adónde vamos y no cometer los mismos errores», señaló el diputado, y extendió una invitación: «El lunes próximo seguiremos discutiendo en la comisión de Derechos Humanos una ley contra la violencia institucional. La violencia institucional es una rémora, una lacra que heredamos del genocidio y el terrorismo de Estado. Las Madres nos dan el ejemplo de que la única lucha que se pierde es la que se abandona».

Luego Yasky agradeció la invitación y destacó el trabajo de Mounier: «Un orgullo que una compañera como Patricia forme parte del bloque político, esa camada de diputadas sindicales que le ha dado tanto oxígeno, vida y densidad política a nuestro bloque. Me siento orgulloso del bloque del Frente de Todos y de esa cofradía de diputados/as sindicales que compartimos».

El encuentro completo se puede ver en el canal de YouTube y en las redes sociales de Patricia Mounier.

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