Viajar en Santa Fe cuesta hasta 77% más que en el AMBA y crece el malestar por el precio del transporte

transporte público colectivos
Foto: Télam

El ministro Puccini cuestionó el esquema de subsidios y señaló que los usuarios santafesinos pagan más caro por la falta de aportes nacionales.

Los usuarios del transporte público en Santa Fe enfrentan tarifas cada vez más elevadas, en un contexto de suba de costos y recorte de subsidios nacionales que profundiza la brecha con el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

Actualmente, el boleto mínimo en el interior del país ronda los $1.700, mientras que en el AMBA se mantiene por debajo de los $1.000. Esto implica que viajar en colectivo en ciudades santafesinas puede costar hasta un 77% más que en la Ciudad de Buenos Aires y sus alrededores.

La diferencia se vuelve aún más marcada en el transporte interurbano. Por ejemplo, un viaje desde Rosario a San Lorenzo supera los $5.400 por autopista, mientras que un recorrido de más de 12 kilómetros en el AMBA —como entre Constitución y Tigre— cuesta entre $900 y $1.100 con SUBE registrada. En tanto, el boleto entre Santa Fe y Monte Vera alcanza los $2.765, casi el triple que trayectos similares en el conurbano bonaerense.

Detrás de esta disparidad aparecen varios factores. Por un lado, el aumento del precio del combustible que impacta directamente en los costos del sistema. Por otro, la reducción y el atraso en el envío de subsidios nacionales agravan la situación.

“Hoy solo llegan los atributos sociales para los usuarios de SUBE, y además están atrasados en el pago que va a las empresas”, explicó el ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini.

El funcionario también cuestionó la distribución de los recursos nacionales. Según detalló, desde 2024 Santa Fe aportó más de $706.000 millones en concepto de impuesto a los combustibles, pero recibió de vuelta apenas el 19% de ese monto.

Mientras tanto, la provincia sostiene el sistema con fondos propios. De acuerdo con datos oficiales, ya destinó más de $193.000 millones para garantizar el funcionamiento del transporte, incluyendo programas como el Boleto Educativo y Rural.

Sin embargo, el impacto final recae sobre los usuarios, que deben afrontar tarifas más altas para trasladarse a trabajar o estudiar, en un contexto de pérdida del poder adquisitivo.

“Se generan ciudadanos de primera, que viven cerca del Obelisco, y ciudadanos de segunda en el interior”, cuestionó Puccini, al remarcar las diferencias en el costo del transporte entre regiones.

La situación reabre el debate sobre el esquema de subsidios y el acceso equitativo al transporte público en el país, en un escenario donde las diferencias tarifarias continúan ampliándose.

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