Bitácora de otros debuts. Memorias sobre la primera fecha que aún le faltan 4 grupos. Un mundial eterno de 104 partidos. Apunto algunas ideas entre mate, reels, harinas e historias.
México festeja su triunfo inaugural. Adentro gritan goles y afuera reclaman por los desaparecidos. En el Azteca, los abrazos; en las calles, la represión. Todo muy mundial.
La sonrisa de Son es el faro de Corea del Sur. Distingue con la magia del Lee de PSG. Pero Hwang (6) es un deleite de la simpleza y Lee Jae-sung (10) indescifrable para los rivales.
El soccer del anfitrión tuvo movilidad, transiciones, presión y conducción. Abrumador de principio a fin. Un inmenso show de futbolistas europeos con una banda izquierda sublime.
Marruecos repentiza cada balón suelto. Voraz para la segunda jugada. Profundo y veloz. Paredes cortas en cualquier costado. Fútbol de cara interna y transiciones rápidas.
Milena Gimon comenta Canadá vs Bosnia. Ella es venezolana y su análisis es certero y nutritivo. Interpreta lo que ocurre y cada toma de decisión. Es un lujo de este Mundial.
Las pausas salvaron a Brasil. La hidratación como refugio, para tomar aire y acomodar piezas. Magalhães se ensancha para sostener y Vinicius explota de bronca en sus remates.
Japón dejó de ser el simpático que junta los residuos luego de su derrota. Siguen siendo ejemplo en las tribunas, pero en cancha sumaron táctica y definición a su velocidad natural.
Los mejores 90 minutos son de Ecuador y Costa de Marfil. Ofensivo e irreverente. Valientes, ambos. Voraces y agresivos. Un juego lleno de zurditos, embestidas y transiciones rápidas.
Me avergüenza que sólo se pueda preguntar en inglés. No me sorprende, pero duele. El evento de los colores y los pueblos, prohibiendo la multiplicidad de voces.
“Soñé toda mi vida por este momento”. Vozinha es el arquero de Cabo Verde. Tiene 40 años y ayudó a su equipo a conseguir ese inolvidable primer punto frente al campeón de Europa. amigos
De los partidos después de las 22 hs solo comento el PT. Es tarde y estoy cansado. La tele no se apaga pero los rivales no merecen el desvelo. Mejor miro el resumen, mañana.
Lunes 15 de junio. Veinticuatro horas antes del debut mi adolescente quiere invitar amigos a casa para ver el estreno de Argentina. ¿Somos los padres copados que organizan para ver el partido? Quizá algo inolvidable puede nacer de compartirlo con amigos. ¿Podemos pedir que no usen su celular hasta que termine el juego? Este momento requiere nuevas formas para potenciar otros vínculos, y una manera de organizar los espacios más allá de las viejas cábalas. ¿Invitamos a la madre de la compañerita también? Tengo dos pizzas en el freezer y un maní sin sal. ¿Acostumbran a hablar después de que termina la jugada o escuchan al comentarista? Seguro que no entramos todos en el sillón.









