Santa Fe sin pediatras: una emergencia que nada soluciona

nuevo hospital iturraspe

La provincia está hace dos meses en Emergencia Pediátrica, pero la medida no está alcanzando para resolver la coyuntura. Y tampoco el problema de fondo: la falta crítica de médicos de esa especialidad.

El 15 de junio el gobierno provincial declaró la Emergencia Pediátrica y Neonatológica en Santa Fe por 90 días. La ministra de Salud justificó la decisión en la escasez de profesionales de ambas especialidades durante los meses de frío, cuando aumentan las enfermedades respiratorias entre los chicos. Pero también habló de un problema que se viene percibiendo en todo el país: los médicos ya no eligen esas disciplinas, no optan por el sistema público para ejercerlas, o desisten de ellas para reemplazarlas por otras más rentables.

Sonia Martorano tenía razón: el problema es nacional. Pero en la provincia explotó hace al menos 11 meses y se venía gestando desde mucho tiempo antes. Un tiempo que podría haberse utilizado en gestionar el recurso, ofreciéndoles condiciones laborales tentadoras a los potenciales candidatos para que cubrieran los cargos disponibles en Pediatría, y pasando a planta a los profesionales en funciones que están precarizados.

Así, la medida dictada no es más que coyuntural. Lejos está de solucionar la cuestión de fondo. Lo que es más: por momentos tampoco está resolviendo la coyuntura, como lo demostró la suspensión del servicio de guardia pediátrica que dispusieron los médicos del hospital Iturraspe entre el viernes 28 y el lunes 31 de julio, por falta de especialistas en Pediatría en el nosocomio.

No culpes a la lluvia

El decreto 1212 declara “la Emergencia Sanitaria en materia de Atención Pediátrica y Neonatológica en la provincia, por el término de 90 días” y autoriza a la ministra Martorano a reubicar al personal (ya sea titular, suplente o contratado) en los efectores que presenten las carencias más graves en esas especialidades. Además, habilita pagos extra para los trabajadores que accedan a cubrir esas guardias, las cuales revisten el carácter de “servicios extraordinarios”.

El texto habla de una “compleja situación” en el territorio provincial por la falta de profesionales de ambas áreas, y atribuye dicha situación a “la alta demanda suscitada tempranamente producto de la creciente circulación de virosis respiratorias”. Es decir, imputa la escasez de médicos a una cuestión estacional. Es culpa del frío.

No obstante, en el considerando siguiente, el decreto reconoce que “resulta crítica la cantidad de profesionales especialistas en las disciplinas referidas” y que los nosocomios santafesinos “no cuentan con recursos humanos formados, por falta de elección de las especialidades básicas y pos básicas que asisten a la Pediatría”. O sea: hoy por hoy ya no hay pediatras suficientes y encima los médicos recién recibidos no están eligiendo esa especialidad, por lo que tampoco los habrá en un futuro mediato. Y eso no es culpa del frío.

Al día siguiente de la firma del decreto, la propia Martorano dio los números de esta urgencia. En diálogo con Aire de Santa Fe, dijo que en la provincia hay 1600 pediatras, pero actualmente solamente 300 hacen guardias. “Hay algunos que ya no trabajan como pediatras, muchos que solo hacen consultorio, otros que solo hacen terapia pediátrica.

Están decidiendo hacer otras especialidades porque la Pediatría no es rentable como oficio”, admitió. Y en la misma entrevista, aclaró que el objetivo de la declaración de emergencia no es “asustar a la gente”, sino hacer que se entienda “el valor que tiene este recurso escaso, hipercalificado y no tan reconocido como es el pediátrico” y “poner la situación sobre la mesa, visibilizarla”.

Lo cierto es que la situación ya era claramente visible desde septiembre de 2022, cuando el Ministerio de Salud de la provincia se vio obligado a trasladar a todos los pediatras del hospital Mira y López al nuevo Iturraspe.

Era una medida supuestamente extraordinaria y paliativa, tomada también por 90 días, porque en ese último nosocomio había solo dos profesionales en la guardia externa, y en el concurso que se había hecho no se había presentado nadie para cubrir los tres cargos existentes. En ese momento, Pausa advertía que el faltante no era solo en los efectores del norte de la ciudad: en el hospital Alassia habían llamado para 12 puestos y solo consiguieron cubrir seis.

El 9 de noviembre siguiente, los trabajadores del Alassia y el Iturraspe hicieron sendos abrazos simbólicos para reclamar por la escasez de pediatras. Inmediatamente, el secretario de Salud Jorge Prieto salió en conferencia de prensa a ensayar una explicación y declamó que esa escasez se debía a que muchos de los profesionales estaban de licencia. Se estaba viniendo la noche, pero esa vez no la culparon. Porque ni siquiera la vieron venir.

Será que no me amas

La falta de pediatras está indiscutiblemente entrelazada con la precarización laboral en los efectores públicos. Con la reapertura de la paritaria del sector, se retomó la discusión por el pase a planta de contratados e interinos. El reclamo está puesto sobre la mesa desde diciembre de 2022. Según el gremio AMRA, son 2100 las personas que están en condiciones de ser formalizadas por el Estado provincial, entre médicos, bioquímicos, kinesiólogos y odontólogos ingresados hasta el 15 de diciembre del año pasado.

Para Néstor Rossi, delegado normalizador de AMRA Seccional Centro de Santa Fe, la primera pauta para gestionar exitosamente el recurso humano en los nosocomios –sobre todo aquel recurso humano que te hace mucha falta–, es brindarle buenas condiciones laborales. Tanto a quienes tenés y querés retener, como a quienes deseás que lleguen. Es casi una perogrullada: “Hay que ofrecerles mejores sueldos, ideas claras y el objetivo final de tener el cargo en la provincia”. Y al recién egresado, “ofrecerle trabajo cuando sale, tentándolo con un nombramiento efectivo; y que sea una meritocracia también: tengo 10 puestos, bueno, el que sacó el mejor puntaje elegirá primero la especialidad”. Por cierto, él no se refiere solamente a la Pediatría: desde los sindicatos que nuclean a los profesionales de la Salud aseguran que la misma escasez está empezando a hacerse palpable en las otras tres disciplinas básicas: Clínica, Cirugía y Tocoginecología. “Se va a venir una falta importante”, anticipa el dirigente de AMRA.

nestor rossi amra
Néstor Rossi

Para la elaboración de este informe, Pausa intentó durante varios días obtener respuestas por parte de la cartera sanitaria sobre la totalidad de las temáticas aquí abordadas. Pese a los sinceros esfuerzos de los trabajadores de prensa del Ministerio de Salud, los dos funcionarios asignados a dar esas respuestas no pudieron conceder la correspondiente entrevista, por problemas personales.

Desprotección laboral

Volviendo a la Emergencia Pediátrica, Rossi no duda en calificarla: “es horrible”. “Según el Ministerio, Santa Fe fue la única provincia que pensó en los profesionales. Pero para mí la medida es una desprotección laboral y un incremento del riesgo profesional”, aduce.

Y explica: “Desprotección laboral porque no se calentaron en buscar, pagar lo que corresponde y poner en planta a los profesionales de las tres especialidades puntuales de una guardia: clínicos, pediatras y generalistas. Cuando se cubre una guardia lo correcto es que tengan la especialidad hecha. Entonces, no cumplieron con el staff correcto. Es el caso del Iturraspe, del Alassia, de Rafaela, de Reconquista, de Venado Tuerto, del Hospital de Niños Zona Norte en Rosario”.

Además, a su entender “la emergencia pediátrica es un soborno para cierta gente que se compromete mucho porque no puede dejar a su compañero solo”, o “por necesidad económica”, ya que las guardias se pagan doble en esta excepcionalidad.

“Es un despropósito lo que hicieron. No es para preservar la salud del profesional, el profesional va a entrar en burnout y va a quedar un espacio vacío por estar él enfermo. O lo vamos a exponer, lamentablemente por plata, a una mala praxis, que no está cubierta desde el gobierno. Horrible”, insiste.

—Y a todo esto, ¿no es una contradicción declarar la emergencia y al mismo tiempo precarizar a los médicos?

—Es una incoherencia total.

Dejar respuesta

Por favor, ¡ingresa tu comentario!
Por favor, ingresa tu nombre aquí